De punta en blanco
Revuelva entre su armario, busque bien. Es probable que allí encuentre las prendas necesarias para ufanarse de ser un fashion total. ¿Por qué? La onda retro manda. Empecemos de los pies a la cabeza.
*Buen calzado. Aparte de las ya instaladas ojotas brasileras (que siguen causando furor), este verano celebra el retorno de las clásicas zapatillas Flecha, con lunares, de llamativos colores, o camufladas. Al caer el sol, ellas llaman la atención con borceguíes sobre las piernas bronceadas. Las plataformas y las chatitas, que remiten a los ’50, ’60 y ’70, cumplen aquella norma de que la moda mira al pasado. Aparecen en yute, con incrustaciones de piedra, con argollas, tachas de metal y con telas de tonos metalizados. Las sandalias atadas con pañuelo, de estilo romano y las clásicas franciscanas no se quedan atrás, así como las ojotas playeras con detalles en lentejuelas (para usarlas tanto de día como de noche). Muchachos, las zapatillas urbanas reemplazan a los seriotes zapatos náuticos y de vestir.
*¡A mover esa cintura! Los culottes se sofistican al ser de encaje engomado, así como los shorts, las minis (tejidas y de jean) y las polleras desflecadas. ¿El camuflado? Cotiza en alza. Ellos se lucen con bermudas o shorts inflados tipo surf (hasta la rodilla). Mientras más coloridas, mejor. Y algo más: usar boxers debajo y dejar que sea vean, es bien chic.
*El último grito. Las microbikinis (con dibujos arabescos, a rayas, flúos, floreadas, con doble combinación, en animal print) regresan con gloria. En los trajes de baño enterizos, de dos piezas y las trikinis, resaltan las argollas. Atentos: esta temporada le dice NO a las zungas y a los pareos; y SI a los vestidos de crochet, camisolas y chalecos sobre la malla o la piel. Los hombres optan por musculosas (tengan o no para mostrar) y remeras con calaveras o imágenes sacras. ¿Lo retro? El estilo pinup (de los ’50 y ’60, ¿recuerdan a Betty Boop?), el marinero y los colores onda militar, fucsia y amarillo.
*Detalles. Los accesorios pueden otorgar distinción… o arruinarlo todo. La ayudamos a elegir. Inclínese por anteojos enormes (al estilo Jackie Onassis), pañuelos para el pelo (como bandana o vincha), capelinas, boinas, sombreros cowboy y cinturones con tachas. La bijou étnica y los collares largos corren en punta, así como las flores en el pelo y la ropa (a lo Natalia Oreiro). ¿Bolsos y carteras? Grandes, con brillos, bordados (con inspiración thai y gitana), de red o con lentejuelas. Los coquetos imponen los sombreros estilo panamá o australiano y los colgantes de hueso y madera.
Para lucir radiantes
El irse de vacaciones no es sinónimo de descuidarse. En la costa, diferentes lugares se dedican a la belleza, el cuidado personal y la reflexión.
*En el parador El Taino, al sur de Mar del Plata, abre sus puertas la Casa del Sol. Se trata de una peluquería de playa con estructura y estética inspirada en los diseños mediterráneos de Carlos Páez Vilaró. No sólo el servicio es gratuito y no habrá que preocuparse por los daños que provoca el sol, el viento y el mar en el cabello, sino que, también se realizarán los peinados y looks de la temporada.
*¿Se imagina una buena sesión de masajes a metros del mar? ¿Con música tenue y una decoración de inspiración italiana? La primera opción es factible en el parador Montoya Beach, en Punta del Este. La segunda, en el parador Peralta Ramos (adonde, además, se puede concurrir al spa) y en Arena Beach (Ruta 11, rotonda El Faro), en “la Feliz”. En José Ignacio y Pinamar (parador Terraza del Alba), también se encuentran espacios de relax y embellecimiento de la piel, hidratación y limpieza facial. En este último (Av. Del Mar y De La Retama), profesionales brindarán reflexología. La entrada es libre y gratuita.
Y 1 y 2, y 1 y 2…
La vida placentera y saludable marca tendencia sobre nuestras arenas. Por eso, la organización de encuentros deportivos son una fija a la hora de diseñar la hoja de ruta veraniega (y, digamos la verdad, para demostrar lo top que uno puede ser).
*En Punta del Este, el parador Montoya Beach cuenta con… ¡rings de box! En Parada 1 de La Brava (así como en Mar del Plata, en ruta interbalnearia, km 6; y en Pinamar, Av. Bunge y playa), se desarolla Fútbol-Duplas. Un torneo de dos contra dos sobre una cancha de arena (pueden participar niños, jóvenes, adultos y mujeres). En Villa Gesell (calle 308 y playa), se llevará a cabo un campeonato de fútbol-tenis.
*Aquellas/os que ni siquiera amagan con abandonar sus rutinas de gimnasia acuática, spinning, gym, pilates, bo-ek y demás yerbas… ¡no desesperéis! En los paradores Peralta Ramos (Mardel) y Terraza del Alba (Pina) podrán continuar con los ejercicios. De paso, podrán probar su destreza en beach voley, tenis y hockey.
*Los aventureros se citan en José Ignacio, entre las lagunas Garzón y la homónima del eterno pueblito de pescadores. Allí se practica windsurf, canotaje, botes a remo, kitesurf y navegación de veleros. Harán lo propio en Pinamar, sumado a aladelta y fourtrax (las 4x4 son más requeridas que las cabalgatas y cuatriciclos. En la zona norte, muchas de las travesías –diurnas y nocturnas– son gratuitas). En Mar del Plata, causa estragos el sandboard (tablas para deslizarse sobre la arena y entre los médanos).
En boca de todos
Es cierto: usted bajo el cielo pinamarense podrá disfrutar de shows sorpresa y de desfiles con las modelos del momento. Y José Ignacio y “la Feliz” lo recibirán con galerías de arte, fotografía, escultura, pintura, artesanías y boutiques. Pero aún le falta conocer más tips para ser una auténtica persona cool.
*Día. En el parador Beach, de José Ignacio, los más destados dj´s harán dar una y mil vueltas a sus bandejas. En las playas marplatenses, se degusta el sushi en la arena, así como también los bares preparan cocina mediterránea y los tragos más originales. Entre copa y copa, la gran vedette del verano: Internet. Cada destino posee una área tecnológica con zona WI FI (inalámbrica). Computadoras portátiles, celulares, mp3, palms y cámaras afirman que la era digital llegó para quedarse. Quienes no posean tecnología propia no deben afligirse, ya que se armaron los paradores-oficina. En Pinamar existen los business center para seguir online con el trabajo, navegar por la red o chatear con los familiares que se encuentran lejos. Las huellas dactilares ofician de contraseña para registrarse en el mundo virtual. ¡Pero... a no olvidarse que uno está descansando! Los mismos espacios cuentan con música en vivo (con preferencia, jazz), restoranes y spa.
*Noche. Las veladas en Punta del Este pueden iniciarse con un delicioso sushi en Sensei (en La Barra) o en KSK Rock Bar (donde tocan bandas). ¿El must del verano? Selena (en la calle Las Estrellas; decorado con detalles de la India y art decó), donde Gaby Alvarez es el dueño y anfitrión de este sitio ideal para cenar con amigos y “pispear” celebrities. En la categoría boliches, Pinamar presenta Mod (Bunge y Simbad El Marino) y el complejo Ku-El Alma. Los más tranquilos pueden visitar los teatros Oasis, El Ojo de las Artes y De la Torre; y las renovadas salas de cine, Bahía y Pinamar. Por último, si quiere presenciar noches temáticas o es fanático de la música “ochentosa”, visite Mar del Plata. En su calle más transitada, Alem (e inmediaciones), encontrará muy buenos lugares para comer o bailar hip hop o dance. ¿Se quedaron con ganas de mover el esqueleto? Por algo Constitución y Juan B. Justo son conocidas como “las avenidas de los boliches”. Allí se concentran diversas pistas y ritmos … como se dice, para todos los gustos.
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