En
una primera instancia, cuando a los chicos les duele
la cabeza se lo asocia con una gripe. Pero este síntoma
también puede ser causa de problemas en la vista.
El diagnóstico prematuro
es fundamental, ya que la maduración visual se alcanza
entre los 9 y los 11 años.
Es conveniente realizar exámenes de rutina cada
dos años. Por lo general, en la niñez, se
hace difícil reconocer los problemas de visión
porque los menores se adaptan a sus dificultades y
las cubren espontáneamente. Además, aunque
su visión
no sea perfecta, es la única manera que conocen
de ver. Las deficiencias generalmente se detectan cuando
entran
al jardín y empiezan
a manifestar molestias,
o dificultades para distinguir lo escrito en el pizarrón.
Si su hijo presenta alguno de estos síntomas, conviene
consultar con el pediatra u oftalmólogo:
Leer con el libro muy cerca o sentarse pegado a la
televisión.
Omitir palabras o frases cuando lee.
Ver doble o borroso.
Dolores de cabeza constantes.
Excesivo enrojecimiento
de los ojos.
Hermanos, El del medio
" Los hermanos sean unidos..." La sentencia,
frecuentemente,
está teñida de peleas, llantos y celos. Es
que con el hermano
del medio, todo puede resultar muy conflictivo. Por lo
general los mayores son los más responsables, los
padres ponen muchas expectativas en ellos. Los más
chicos son los benjamines
de la familia, se los sobreprotege y se les consiente casi
todo. Entonces, en este esquema ¿dónde y
cómo encaja el hermano "
del medio"? Quiere parecerse a los más grandes
y los imita, muchas veces exigiéndose más
de lo que puede dar a su edad.
A veces consigue sus objetivos, pero generalmente
los mayores logran mejores resultados que él y siente
frustración
y discriminación. También compite con los
más pequeños
y se comporta como un bebé, con el objetivo de captar
la atención de sus padres. Para que no resulte traumático
ser el “del medio” , hay ciertas actitudes
que los padres pueden considerar
Dedicarle más tiempo y afecto y estimular los
talentos que posea.
Lograr formar equipos con sus hermanos y así ayudarse
mutuamente.
Darle alguna tarea específica en la casa para
que desarrolle
el sentido de pertenencia familiar y eleve su autoestima.