Las
infecciones urinarias en las vías inferiores (vejiga
y uretra) son más corrientes en los varones recién
nacidos, pero al año de edad esto se revierte, y
quienes más las sufren son las mujeres. Esta enfermedad
puede ser de origen bacteriano o viral, y frecuentemente
produce fiebre. Aunque no es grave, molesta mucho y más
en los chicos. Una buena opción para prevenir estas
afecciones es tomar mucho líquido, así se
limpian las vías urinarias. Para obtener un diagnóstico
certero, el médico tiene que hacer un análisis
de orina y una ecografía abdominal. A partir del
resultado se hace el tratamiento en base de antibióticos.
Además, se aconseja evitar las comidas muy condimentadas
mientras dure la infección. Si la enfermedad persiste
y se vuelve crónica, lo que puede ocurrir cuando
esta mal curada, hay que hacer un examen exhaustivo. Los
síntomas más frecuentes son:
Necesidad urgente
y frecuente de ir al baño.
Picazón o quemazón en la uretra.
Fiebre alta y escalofríos.
Dolor en la espalda a la altura de los riñones.
Irritabilidad.
Falta de apetito
Tipos de Infecciones
Pielonefritis: Es la infección en las vías
superiores, o sea, los riñones. Por lo general se
presenta como el resultado de una infección mal
curada de las vías inferiores. Los síntomas
aparecen de repente con escalofríos, fiebre, dolor
en la zona baja de la espalda, náuseas y vómitos.
Cistitis: afecta la vejiga urinaria. Aproximadamente en
el 80% de los casos es producida por la bacteria E. Coli
que se encuentra alojada en el intestino. Los síntomas
están asociados a la urgencia constante de ir al
baño y dolor al orinar.
Ureteritis: Se presenta tanto en un uréter como
en los dos y, generalmente, es una extensión de
la infección en el riñón o en la vejiga.
Uretritis: Es un proceso inflamatorio que afecta a la uretra.
Orientación vocacional
Cuando los adolescentes terminan el colegio secundario
se abre un vacío en sus vidas y la pregunta predominante
es: ¿Y ahora qué?. Desprenderse de la adolescencia
para entrar al mundo adulto y decidir el rumbo que quieren
tomar para su futuro no es fácil. Elegir es conflictivo
y más aún en la actualidad. La orientación
vocacional es una herramienta que ayuda a reconocer características
personales, gustos, capacidades y preferencias individuales.
Se utilizan técnicas específicas respecto
de los intereses profesionales, pero también se
usan técnicas proyectivas y objetivas de inteligencia,
teniendo en cuenta la personalidad. A partir de estos tests
se tienen
las herramientas para saber qué y dónde estudiar.
Equivocarse en la elección no debe ser percibido
como una frustración, sino como una etapa más
del aprendizaje en la búsqueda de la vocación.
La mayoría de los hospitales públicos ofrece
un servicio de orientación vocacional con profesionales
capacitados y atención gratuita. Otras opciones
muy útiles y que los jóvenes pueden intentar
sin ayuda son: la consulta a las guías del estudiante,
establecer conexiones con las universidades y asistir a
charlas orientadoras.