Hay un dicho que advierte que “a veces, la cura es
peor que la enfermedad”, y este caso puede ser un
buen ejemplo de ello. En muchas oportunidades se administran
antibióticos innecesariamente. Este abuso de fármacos
es causal del aumento de la resistencia de las bacterias,
que puede llevar a que algunos virus, que hoy en día
son “inofensivos”, se conviertan en incurables
dentro de unos años. La Organización Mundial
de la Salud (OMS) señaló que nuevos “supermicrobios” que
se han hecho resistentes a los medicamentos, pueden hacer
retroceder la ciencia a los tiempos en los que las infecciones
leves eran causantes de muerte. Pero, a pesar de ello,
la OMS recomendó ampliar, aún más,
el uso de los antibióticos en el tratamiento de
enfermedades que, por sus características, deban
ser combatidas con medicamentos potentes, puesto que de
no ser totalmente curadas o que no se eliminen definitivamente
los focos de infección, los microbios que queden
desarrollarán cepas más resistentes. Estos
medicamentos deben ser tomados sólo con prescripción
médica, y ante enfermedades que así los requieran.
Festejos en Paz
Fin de año es una época muy esperada por
los chicos por varios motivos. Uno de ellos es festejar
la noche de Año Nuevo y poder encender algún
fuego artificial. Hay que saber que la pirotecnia siempre
tiene riesgos y que algunos productos implican mayor peligro
que otros. Entre las lesiones más comunes están
las quemaduras, los problemas auditivos y los daños
oculares. Cuidados a tener en cuenta:
Aconsejamos que chicos
menores de 16 años no manipulen
elementos explosivos.
Comprar pirotecnia en lugares autorizados y de confianza.
Fijarse que los productos estén autorizados por
la Dirección General de Fabricaciones Militares.
Las mechas tienen que ser largas, para dar
tiempo a la persona a alejarse antes de que
estalle.
Nunca meterlos en latas, botellas o cualquier
otro recipiente. Se pueden desprender esquirlas
y herir a
alguien.
Los primeros dientes
Los bebés van creciendo día a día
y esto se nota. La aparición de los primeros dientes
es, por lo general, todo un acontecimiento familiar. Entre
los cinco y los siete meses de edad hacen su aparición
los dos centrales inferiores, y a partir de ahí,
se van sucediendo uno tras otro, hasta que a los dos años
y medio ya tienen los veinte dientes de leche. No deben
preocuparse si tardan más en salir, depende mucho
de cada chico. Los síntomas más frecuentes
de la dentición son:
Babeo excesivo.
Llevarse los dedos o las manos a la boca.
Inflamación y enrojecimiento de las encías.
Irritabilidad y cambio de conducta.
Si bien estas molestias son parte del proceso normal
de crecimiento de nuestro bebé, pueden atenuarse. Los
juguetes de goma dura y fríos calman el dolor al
morderlos. Los que tienen líquido adentro también
son efectivos. Además, se les puede hacer suaves
masajes en las encías. Hay que tener en cuenta que
junto con la dentición, comienza el cuidado de los
dientes. Ya a los doce meses se puede usar un cepillo pequeño
y de cerdas suaves, y más adelante, bajo la supervisión
del pediatra, se va agregando el dentífrico.