Con frecuencia, los
chicos expresan aburrimiento y los padres nos vemos obligados
a entretenerlos de cualquier
manera. El síndrome del aburrimiento es generalmente
una forma de actuar, que puede convertirse en costumbre
si aceptamos todos sus requerimientos y los satisfacemos.
Lo mejor es que ellos aprendan a solucionar sus conflictos,
y encuentren por sí mismos la forma de divertirse.
Lo que sí podemos hacer, en cambio, es guiarlos
para que hallen sus propias respuestas y entiendan que
no siempre es el otro el que tiene que accionar. Aquí van
algunos tips que pueden ayudarlos.
No hay que ceder
todo el tiempo a las presiones de los chicos.
Una buena opción es asignar a cada niño
tareas creativas, a los efectos de estimular su imaginación
y curiosidad.
Hay que ayudarlos a pensar, sin resolverles los
problemas.
Comprarles cosas cada vez que se aburren es
un error, ya que pueden pensar que es una forma
de
premiar su inactividad.
No se debe asumir la responsabilidad de divertirlos.
Los Tics
Ciertos hechos violentos o repentinos pueden desencadenar
la aparición de tics en los chicos. Estos movimientos
involuntarios son la respuesta a una situación de
estrés, ansiedad o nervios y suelen ser la exageración
de alguna acción natural. Mover ostensiblemente
las manos, o cerrar y abrir los ojos continuamente son
las manifestaciones más comunes. Aunque no son hereditarios,
pueden ser transmitidos si alguien en el mismo ambiente,
como el padre o la madre, están nerviosos. No hay
que preocuparse demasiado ante su aparición ; la
mejor forma de que desaparezca un tic es ignorándolo,
dándole poca importancia. Si persiste durante más
de seis meses, lo mejor es consultar con el médico.
No conviene exigir a los chicos que deje de hacerlo ya
que esta actitud empeorará la situación:
no olvidar que es un movimiento involuntario. Evite hablar
con otras personas sobre el problema cuando su hijo esté presente.
Lo mejor es hacerse el distraído y esperar
que el tic desaparezca.
Prevención
Seguramente han oído hablar o leído sobre
el ácido fólico y sus virtudes, sobre todo
durante el embarazo. Se obtiene de la vitamina B, y es
capaz de reducir los riesgos de que el bebé nazca
con defectos congénitos. Uno de los males que puede
evitares la espina bífida: la médula espinal
no se cierra correctamente en el feto. Esto ocurre cerca
de los 28 días después de la concepción,
y es la principal causa de la parálisis infantil.
Otro, de consecuencias muy graves, es la malformación
del tubo neural que provoca la anencefalía, impidiendo
el normal desarrollo del cerebro. Cuando esto ocurre, los
bebés mueren antes del nacimiento o unos pocos días
después. Ambas enfermedades se pueden prevenir,
casi en la totalidad de los casos, consumiendo ácido
fólico. Si todas las mujeres en edad fértil
consumieran 400 microgramos diariamente, los riesgos disminuirían
más de un 50 %. Es aconsejable consumirlo por lo
menos tres meses antes de que se produzca el embarazo,
pero como la mayoría de los mismos no son planeados,
lo ideal es incorporarlo a la dieta como un hábito
de vida. El ácido fólico se obtiene de la
vitamina B y se encuentra en los siguientes alimentos:
cereales y panes enriquecidos; pastas; jugo de naranja;
espinaca, brócoli y lentejas y además, se
lo puede complementar con vitaminas o pastillas que lo
contengan.