¿Existe
la comida afrodisíaca? Cierto o no, lo importante
es estar dispuesto a creérselo, como uno cree
la ficción, y entregarse. Tomarlo como un juego
y soltar nuestra mente. Afrodisíaco, dice Isabel
Allende en su libro Afrodita (ver recuadro), es “cualquier
sustancia o actividad que aguijonea el deseo amoroso.
Algunos tienen fundamento científico, pero la
mayoría actú-an por impulso de la imaginación”.
La comida, la ambientación, la música,
la bebida, y hasta los nombres y la presentación
de los platos; todo sirve. Más el ingrediente
fundamental: esa persona ideal que hace volar nuestra
fantasía. Aquí, Maximiliano Rossi, chef
del restaurante afrodisíaco Te mataré Ramírez,
propone algunas de sus recetas para entrar en el juego
de la seducción.
Sólo me complacen los amores
que consumen
Filetear 6 dientes de ajo y freírlos en aceite
de oliva hasta sentirlos crujientes. Mezclarlos con
140 g de rúcula y 24 mitades de tomates cherry
y agregar 10 croutones en cubo. Presentarlo con 100
g de provoleta de cabra dorada y untarla con 25 g de
mostaza de Dijon. Puede reemplazarse la provoleta de
cabra por la común.
Con tanta maestría que hasta el cielo gemía
Juntar en una marinada 2 pechugas de pato, 200 cc de
salsa de soja, 100 cc de cognac, 3 unidades de anís
estrellado, 100 g de jengibre, 1 pizca de chile, 200
g de una variedad de hojas asiáticas, 50 g de
mango pelado, 50 g de uvas peladas, aceto balsámico,
aceite de oliva, sal y pimienta. Dejarlo reposar por
seis horas y cocinar hasta que el pato esté a
punto y armar el plato.
Tendidos en la sábana ocre de la arena
y el poniente
Cortar 2 bananas en láminas y hornear durante
dos horas. Cubrir las paredes y el piso de un molde
con 200 g de helado de banana y hacer un corazón
con 2 cucharadas de dulce de leche.
Bañar con chocolate y decorar con las bananas.
Diosa del amor y la belleza
En la antigua Grecia, los hombres ya hablaban de los
secretos de la comida afrodisíaca. Le adjudicaban
a Afrodita el poder de preparar pócimas que
llevaban a los amantes hasta el delirio. La escritora
chilena Isabel Allende le dedicó un libro a
esta diosa del amor y la belleza. Isabel, después
de la muerte de su hija Paula, pasó tres años
de profundo dolor, hasta que un día aparecieron
sueños de comida y ella sintió que terminaba
su duelo. Así nació este proyecto, una
compilación de historias, cuentos y consejos
para seducir a un amante. Al final, incluye una cantidad
de platos afrodisíacos que extrajo del libro
de recetas de su mamá Panchita, con algunas
modificaciones de la escritora para adaptarlas a los
hombres de su generación.