Como los grandes descubrimientos
de la historia, también los sandwiches tuvieron
un origen azaroso. Fue en el siglo XVIII, cuando John
Montagu, conde de Sandwich, por no interrumpir su juego
pidió que le alcanzaran la cena a la mesa. Colocó una
rodaja de roast
beef entre dos panes y se lo comió sin perder
un solo movimiento. Esta fue,
sin dudas, su mejor jugada.
Con Pastrami
2 rodajas de pan de Kummel
15 g de mayonesa
15 g de mostaza
225 g de pastrami
Pepino agridulce Con jamón cocido
Cortar 1 pan boule (pan redondo como un bollo grande),
en tres capas. Enmantecar la de abajo, y untar la del
medio con una mezcla de aceite de oliva, anchoas, aceitunas
negras y ajo rehogado (la cantidad varía según
el gusto de cada uno). Rellenar con 100 g de jamón
cocido, 100 g de queso danbo, cebollas rehogadas y
45 g de radicheta.
Con salmón
1 bagel
30 g de queso crema
50 g de salmón ahumado
Jugo de limón
30 g de aros de cebolla
Ensaladas
Coleslaw
Mezclar 250 g de repollo blanco, 250 g de zanahoria,
1 cebolla, todo cortado fino. Aderezar con 1 cdta.
de vinagre, 1 cdta. de limón, 4 cdas. de mayonesa,
2 cdas. de mostaza, 1 cdas. de aceite de oliva, sal
y pimienta.
Kartoffelsalat
Cortar 1 kg de papas hervidas en rodajas. Freír
3 cebollas y 100 g de panceta, picadas. Mezclar todo
y agregar 1/4 litro de caldo de carne, vinagre, aceite,
sal y pimienta. Dejar reposar. Debe estar jugosa así que
no hay que quitar todo el exceso de caldo. Al final,
agregar perejil picado.