Siempre que los chicos estornudan varias
veces seguidas pensamos que es un signo de enfermedad
y nos preocupamos. Sin embargo, es un mecanismo de defensa
que tiene el cuerpo para eliminar las irritaciones que
se presentan dentro de la nariz. Existe una parte del
cerebro, llamada "centro del estornudo", que
es la que recibe el mensaje de que hay algún
cuerpo extraño en la nariz, y es la encargada
de reenviarlo a todos los músculos que intervienen
en el proceso. El abdomen, el pecho, el diafragma, los
que controlan las cuerdas vocales y los de la parte
posterior de la garganta, se unen y trabajan juntos
y sincronizados para expulsar la partícula que
causa irritación. Los elementos habituales que
pueden ocacionar estornudos son el polvo, el aire muy
frío, las alergias específicas de cada
persona, y el resfrío. Este último se
produce porque hay un virus instalado en la nariz que
provoca irritación. Otro tipo que también
existe, pero es menos frecuente es el denominado "estornudo
fótico", que es de transmisión genética,
y por lo tanto, hereditario. Este se presenta cuando
la persona está expuesta a alguna luz muy brillante,
como puede ser el sol.
Bondades del chocolate
Una lucha constante en todas las casas entre padres
e hijos es a la hora de prohibirles las golosinas. La
buena nueva es que se han descubierto muchas bondades
sobre una de las debilidades de todos: el chocolate.
Según estudios que se han realizado en el último
tiempo en todo el mundo, este alimento a base de cacao
tiene agentes antioxidantes naturales, llamados polifenoles,
que actúan como protectores del corazón.
Además ayudan a prevenir el envejecimiento celular,
y algunas enfermedades degenerativas. El compuesto que
se encuentra en la semilla de cacao puede colaborar,
al contrario de lo que se creía, en frenar la
descomposición de los dientes y a protegerlos
contra la placa bacteriana. Lo único que hay
que tener en cuenta es que no todos los chocolates son
buenos y menos en grandes cantidades.
Para que sea saludable y tenga todas estas propiedades,
debe contener un 70 % de cacao y ser preferentemente,
amargo.
Nuevo Método
La Sociedad para la Medicina Materno-Infantil de los
Estados Unidos, descubrió un nuevo estudio que
permitirá determinar a los tres meses de gestación
el riesgo de que el feto padezca el Síndrome
de Down. Este método, que se llama "Evaluación
de Riesgo en el Primer y Segundo Trimestre" (FASTER),
utiliza una imagen de ultrasonido para medir el fluido
acumulado en la nuca del feto. Si los pliegues de la
nuca están hinchados por la acumulación
de líquidos, ello puede ser un indicio de la
presencia de la enfermedad, y conviene hacer una amniocentesis
o una biopsia coriónica para obtener un diagnóstico
más detallado. Esto se puede realizar mediante
una muestra de sangre, de médula ósea,
de tejido placentario o de líquido amniótico,
y suele ser costosa y de mayor riesgo.