¿Su hijo
tiene dificultades al pronunciar ciertas palabras? Entonces,
es probable que presente un caso de dislalia. Esta alteración
en la articulación de los fonemas, es la más
habitual entre los chicos y es fácil de identificar,
sucede alrededor de los cuatro o cinco años.
Existen diferentes tipos, cada uno con sus causas y
tratamientos:
Dislalia evolutiva es la menos preocupante ya que se
produce en un momento del desarrollo del lenguaje. El
niño presenta dificultad al articular algunos
fonemas, - imagen mental de un sonido-pero por lo general
se estabiliza, alrededor de los seis años, sin
necesidad de tratamiento. Si después de esta
edad sigue teniendo problemas, conviene consultar con
un pediatra o fonoaudiólogo.
La Dislalia funcional se produce por un mal funcionamiento
de los órganos articulatorios. El síntoma
se presenta mediante la omisión, sustitución
o deformación de algún fonema. El mejor
tratamiento suele ser la ejercitación de los
órganos del habla y la reeducación del
lenguaje.
La Dislalia audiógena es causada por un déficit
auditivo. Al no oír bien, el chico no discrimina
ni reconoce los fonemas, y no los puede reproducir adecuadamente.
Se recomienda la utilización de audífonos,
acompañado por ejercicios de dicción junto
a un profesional.
Cuando el chico presenta alteraciones físicas
se da la Dislalia orgánica. Si están afectados
los centros neuronales cerebrales, se la denomina disartria,
en cambio si hay malformaciones o anomalías en
los órganos que intervienen en el proceso del
habla, se las conoce como diglosias.
A favor del agua
Los partos bajo el agua, aunque se realizan en nuestro
país desde hace alrededor de quince años,
siguen siendo una novedad. Según una investigación
publicada en el British Medical Journal, comenzar el
alumbramiento en una pileta reduce el dolor, ya que
la temperatura templada ayuda a que la futura mamá
se relaje. El estudio se realizó con un grupo
de mujeres primerizas que presentaban dificultades en
la dilatación. Algunas de ellas fueron sometidas
a métodos artificiales mediante la combinación
de
amniotomía y oxitocina endovenosa, mientras que
las otras se sumergieron hasta el cuello en una pileta
de agua tibia (37° C). Los científicos a
cargo llegaron a la conclusión de que el agua
disminuye la necesidad de administrar medicación
que atraviesa la placenta, corriendo el riesgo de que
afecten al recién nacido y dificulten el posterior
amamantamiento.
PRIMER DIA DE JARDIN
Comienzan las clases y es habitual que el primer día
del ciclo electivo veamos escenas de llanto angustiante
en las salitas de jardín. A veces, hasta se repiten
durante todo el mes, depende de cada chico. Si bien
es algo normal, hay algunas pautas a seguir para que
la situación no sea tan traumática, tanto
para el chico como para sus padres. Es muy importante
que el proceso sea gradual, porque es un cambio muy
grande en su vida.
Antes de que comiencen las clases, conviene que usted
junto a su hijo visite el colegio, para que él
se familiarice con el espacio físico y sus nuevos
profesores. Otra forma de que asimile el proceso es
haciéndolo participar de todos los preparativos,
como comprar los útiles, armar la mochila y comprar
el delantal. El chico tiene que sentir que este comienzo
es motivo de alegría en la familia, ya que significa
que está creciendo. Si a pesar de tomar estos
recaudos, su hijo no quiere quedarse en el jardín,
es fundamental que siga asistiendo todos los días
a clases, aunque sea durante menos horas. Si deja de
ir al jardín un día, esto retrasará
su período de adaptación, y cada vez le
costará más hacerse a la idea de independizarse
de sus padres.