Los jóvenes
anglosajones inventaron la moda de unir el desayuno
con el almuerzo (breakfast- lunch). El cambio de
horario durante el fin de semana y la modificación
de la rutina, hizo que se impusiera con fuerza,
también en nuestro país. Los fiambres
acompañados con pan y ensaladas son la opción
más afortunada.
American hero
La elección del pan es sagrada a la hora
de armar el sandwich. La baguette viene con garantía
asegurada, en este caso rellénela con salame,
lechuga, morrón salteado previamente en oliva,
tomate y queso feteado del tipo danbo y aceitunas
negras cortadas en rodajas. La clave está
en la salsa para untarlo, prepare mayonesa con mostaza
y agréguele pimienta y una pizca de páprika.
Si le gusta el ajo, sazone el pan previamente con
sal de ajo. Conviene guardar la baguette en la heladera
envuelta en papel y luego en polietileno. Al día
siguiente, con un golpe de horno, quedará
tan fresca como recién comprada.
Dulce & Salado
El domingo es un día tranquilo, todos queremos
levantarnos tarde, leer los diarios, hacer ejercicio
y recién después dedicarnos a saborear
una rica comida. El brunch está a caballo
entre el desayuno y el almuerzo, y a la hora de
elegir los ingredientes, lo más indicado
es recurrir a los fiambres. Sandwiches, tartas y
ensaladas suculentas con queso y jamón son
los best-seller indiscutidos. Pero la gracia está
en sumar alguna pastelería dulce.
l Una variante
de ensalada genial. Mezcle diferentes hortalizas
verdes, aceitunas verdes y negras cortadas en rebanadas,
queso fundido saborizado cubeteado y tomates cherries
o perita cortados en gajos. Una variante es reemplazar
los tomates por la versión disecada, en este
caso hay que pasarlos por agua hervida y luego marinarlos
en aceite de oliva.
l Sandwich a la caprese.
¡A innovar se ha dicho! Saltee unas rebanadas
de berenjena en aceite de oliva, sazónelas
con sal y pimienta. Luego llene el pan con esta
preparación y súmele rodajas de mozzarella,
tomate perita y hojas de albahaca.
Mini-brochettes
No engordan, tienen glamour y poseen la ventaja
de que se pueden armar con los ingredientes que
haya en la heladera, la clave reside en la mezcla
de sabores: el intenso debe suavizarse y el picante
endulzarse. Va el ejemplo: cubos de queso fundido
saborizado o cualquier otra variante intensa con
jamón cocido o crudo, tomate y un toque de
albahaca. Otra opción es servir la ensalada
caprese, pero en
mini-brochette con mozzarella, tomate cherrie y
albahaca. Las aceitunas son siempre bienvenidas
a la hora de elegir los ingredientes, y el jamón
crudo se lleva de maravillas con las ciruelas negras.
Invitados VIP
El Bloody Mary es el trago preferido del brunch,
pero no tiene porqué ser el exclusivo, Daiquiri
o Cosmopolitan son buenas alternativas. Otro invitado
importante son las masas dulces como los muffins,
para hacerlos, Emi Pechar en su libro Pastelería,
de Longseller, sugiere: bata 200 g de manteca y
de azúcar impalpable, incorpore 200 cc de
leche, 2 huevos, 1 cuch. de vainilla. Agregue el
merengue hecho con 4 claras y 100 g de azúcar
y 1 cuch. de polvo de hornear y 440 gr de harina
leudante. Coloque en un molde para muffins y hornee
20 minutos.