La tendencia
a degustar exquisiteces del sur viene pisando fuerte
y ya no hace falta recorrer kilómetros para
paladearlas. En muchas regiones del país
ya existen restaurantes que las ofrecen y a las
cuales se las ha bautizado como recetas K.
¿Qué tienen en común una antigua
casona reciclada en el barrio porteño de
Palermo Viejo con la inmensa Patagonia? A primer
golpe de vista, nada, absolutamente nada. Pero las
apariencias a veces engañan. En este restaurante
nacido hace poco más de un año, sus
dueños decidieron servir la comida típica
del sur. “En ese momento los bistrós
patagónicos no estaban de moda y, por este
barrio, no había ninguno, así nació
Divina Patagonia. La idea era ofrecer una propuesta
integral: ambiente, comida y boutique con delikatessen.
Lo probó, le gustó y se lo lleva.
Nuestra conexión con la región sureña
viene por Mariano, él vivió muchos
años allí y aún tiene familia
que habita por esos pagos”, cuenta Eugenia
Harguindey. Ellos, además de socios son pareja,
una tendencia que se perfila cada vez más,
sobre todo en los nuevos emprendimientos. Para armar
el menú tuvieron en cuenta la esencia del
estilo patagónico: intenso, con sabores nobles
y fuertes –como jabalí, ciervo y carnes
rojas– para soportar la dureza del clima.
En el verano abundan los pescados y mariscos trucha
y salmón, centolla y variedad de mariscos.
En la patagonia las opciones dulces giran alrededor
del chocolate y los frutos rojos. La clave del éxito
está en contactarse directamente con los
productores.
La decoración transmite calidez, las flores
que adornan las paredes son variedades autóctonas
del sur, y las sillas, que son las más simples
y económicas del mercado, se vistieron con
bandas de tela en tonos vivos hasta convertirlas
en un equipamiento sofisticado. Los detalles y los
colores tratan de transmitir el estilo austral:
así piedras de diferentes tonos se mezclan
con ramas de sauce eléctrico.
Y ahora, para saborear las delicias patagónicas,
no necesita recorrer miles de kilómetros,
sólo tiene que ir al supermercado, comprar
los ingredientes y seguir
Jabalí
con chutney Para 2 personas
Coloque 6 chuletas de jabalí (400 g) en una
fuente de horno con aceite de oliva y 100 g de manteca.
Cuando se vean jugosas, retírelas y colóquelas
en una sartén junto con el jugo de cocción
de la fuente, agréguele 50 cc de vino blanco.
Incorpore 150 g de chutney de grosellas y termine
la cocción. Para la guarnición, coloque
en una sartén 200 g de repollo colorado,
100 g de panceta ahumada cubeteada y 1 manzana grande
cortada en finas láminas. Agregue 50 cc de
vino blanco y 100 g de azúcar. Cocine en
fuego moderado hasta que el vino se reduzca. Sirva
tibio.
Costillas de cordero
patagónico
Para 2 personas
Unte 6 costillas de cordero (400 g) en aceite de
oliva, salpimiente y cocine en una plancha a fuego
vivo. Acompañe con un flan, para hacerlo,
rehogue 200 g de cebolla en 100 g de manteca, agregue
100 g de hongos Portobello cortados en pequeñas
láminas, 200 g de queso crema y 20 g de gelatina
sin sabor disuelta en 200 cc de crema de leche,
salpimiente a gusto. Vuelque la preparación
en moldes individuales. Cocine en horno mediano,
a baño de María durante 15 minutos.
Puede servirlo frío o tibio.
Lenguado relleno Para 2 personas
Saltee 100 g de salmón rosado y 1 cebolla
chica picada en 50 g de manteca. Rellene los filetes
de lenguado (2 unidades), colóquelos en una
asadera y cocine en horno a 180 grados durante 10
minutos, no debe secarse. Para la salsa, saltee
200 g de cebollas y 100 g de mejillones en 50 g
de manteca, agregue 200 cc de vino blanco y deje
reducir. Luego agregue 200 cc de crema, sazone a
gusto. Para la guarnición prepare un crocante
de papas, corte 1 papa muy grande en rodajas muy
finas, al estilo espñol, forme una torre
intercalando las rodajas de papa, agregue daditos
de manteca por encima de la torre, salpimiente y
lleve a horno fuerte durante 15 minutos. Saltee
en 75 g de manteca y un chorrito de aceite de oliva
200 g de hongos Portobello cortados en láminas,
salpimiente y agregue un chorrito de vino blanco.
Arme el plato con los crocantes de papa y los hongos
intercalados.