Los niños son seres en constante
cambio y la representación gráfica que
realizan no es más que el lenguaje de su pensamiento.
A medida que van creciendo, perciben el mundo de forma
diferente, y por eso la manera de mostrar su realidad
va cambiando.
A los 2 años comienzan a expresarse con el garabato
incontrolado. La etapa que le sigue es la pre-esquemática
llevada a cabo por los chicos de los primeros años
escolares (desde preescolar hasta tercer grado). Luego
pasan a la etapa esquemática que culmina con
la realista. Según el pintor y profesor de arte
Miguel Angel Gasparini “el arte desarrolla la
parte psicomotriz de los pequeños, el conocimiento
de ellos mismos y el discernimiento del espacio físico
y del entorno que los rodea. Los ayuda a abrirse al
mundo porque aprenden a observar y a percibir sensaciones
que luego las traducen en color y forma. Es muy importante
para su salud mental y física”. Además
despliegan la creatividad, que en un primer momento
conduce al descubrimiento, ayuda al perfeccionamiento
de la imaginación, la explotación de diferentes
posibilidades, el juego con el cuerpo, las ideas y los
sentimientos. En segundo lugar, ayuda en la aceptación
de diferentes lenguajes, respuestas y soluciones factibles,
que se completan con la puesta en común y evaluación
grupal de la actividad.
El niño que toma clases de arte tiene la oportunidad
de utilizarlo para integrar material inconsciente y
consciente en una obra creativa controlada por el yo,
vuelca sus ideas más íntimas en la obra.
Además, al crear, los chicos están realizando
algo nuevo, tienen dudas del resultado, pero toman un
riesgo. Necesitan por lo tanto, estar relajados para
proyectar sus propias ideas y que sus tiempos sean respetados.
Cada niño tiene su propio estilo de trabajo y
aprendizaje, y el maestro tiene un rol muy importante:
que debe demostrarle al alumno que acepta y apoya su
obra de arte tal cual es.
Gasparini afirma que “por más que no sepan
dibujar, igual pueden pintar, porque las técnicas
se aprenden. Aunque debe existir un grado de imaginación,
fantasía y creación artística,
todo se puede lograr con el estudio, y perfeccionando
el conocimiento autodidacta. Sin embargo, muchos nacen
con el don artístico y no necesitan entrenamiento”.
Y agrega que “el arte infantil es espontáneo
y más puro que el de los mayores. Picasso dijo
que le costó 50 años pintar como un niño”.