Los tiempos cambian y cada vez más
adolescentes prefieren hacer una dieta “vegetariana”
más sana y menos rica en grasas saturadas. Muchos
se preguntarán si lo utilizan como pretexto para
bajar de peso. Si realmente ese es el motivo, hay que
seguirlos de cerca porque pueden caer en dietas muy
estrictas, mal planificadas debido a su escaso conocimiento
del tema y que causan efectos nocivos para el organismo,
como la falta de proteínas y de ciertas vitaminas
como la B-12. Para prevenir estos problemas, cuando
los jóvenes deciden realizar dietas vegetarianas,
la alimentación debe ser guiada por un especialista.
La nutricionista Andrea Rochaix asegura que “la
adolescencia es un período de importantes cambios
físicos y de comportamiento, donde existe una
gran preocupación por la imagen corporal, especialmente
en las mujeres. Ellas buscan alternativas para mejorar
su aspecto y se sienten atraídas por propuestas
de cambio. Una de ellas es el vegetarianismo”.
La licenciada afirma que “este tipo de alimentación
no tiene desventajas; éstas sólo existen
cuando no hay un conocimiento adecuado del manejo de
los alimentos básicos y tampoco se posee una
guía que permita aprender a combinar y a reemplazar
alimentos, o cuando se vuelven demasiado estrictas”.
Los beneficios de este tipo de comidas son indiscutibles.
Por lo general, las personas que llevan este clase de
dieta, consumen más frutas, vegetales e hidratos
de carbono que el resto. Sin olvidar todas las vitaminas
y compuestos nutricionales que se encuentran en dichos
grupos de alimentos. Sin embargo “es muy importante
que los niños consuman lácteos, es decir,
leches, leches modificadas, yogures y quesos, para lograr
un correcto aporte de calcio fundamental para la salud
y para el desarrollo de sus huesos y dientes. Los huevos
aportan nutrientes básicos, proteínas
de excelente calidad nutritiva, grasas, colina y zeaxantina,
que son esenciales para una buena visión y desarrollo
cerebral, por eso es fundamental seguir una dieta equilibrada”,
explica la lic. Rochaix.
Existen diferentes tipos de vegetarianos, que siguen
distintos patrones alimenticios, como los lacto-ovo
vegetarianos, que incorporan en su dieta lácteos
y huevos, pero excluyen las carnes en general; lacto
vegetarianos, consumen lácteos, pero excluyen
carnes y huevos; vegan o vegetarianos totales, son los
más estrictos y restringen absolutamente todos
los alimentos animales y sus derivados; y están
los que reducen al mínimo el consumo de carne,
o directamente no consumen carnes rojas: se los llama
semi-vegetarianos.
Un día natural
Por la Licenciada Pilar Llanos
Desayunos y meriendas
l Leche entera o descremada
o yogur
l Panificados integrales
(con o sin semillas)
l Ricotas o quesos
descremados
Entre comidas
l Frutas frescas
Almuerzos
l Ensaladas frescas
l Platos que combinen verduras de estación variadas
con huevos o quesos
l Frutas con o sin miel
Cenas
l Ensaladas frescas
l Platos de cereales con legumbres y verduras de estación
l Frutas
Las grasas saludables
“Una persona vegetariana puede consumir la misma
cantidad de grasas que una persona carnívora,
la diferencia está en el tipo de grasas que consume.
Las grasas del reino animal son las que brindan en mayor
proporción grasas saturadas y colesterol y las
grasas del reino vegetal, tienen un menor predominio
de grasas saturadas y una mayor proporción de
grasas no saturadas (saludables) y ningún alimento
vegetal contiene colesterol”, afirma la nutricionista
Andrea Rochaix.