A la
hora del té y el café surgen nuevos
aromas, mezclas y sabores que modifican el cuadro
existente. Ya no asombra a nadie que el té
sea de frutilla o naranja y el cafése sirva
con gusto a anís. Además, delikatessen
para acompañar estas bebidas.
No se conoce
con certeza la procedencia del café, se cree
que los primeros cafetales se explotaron en Etiopía,
pero el hábito de tomar café proviene
de Arabia. Su consumo aumentó desde su llegada
a Europa en 1645. Las dos especies más cultivadas
son la Arábica que representa el 70 % de
la producción mundial y la Robusta que prolifera
en Africa, el sudeste de Asia y América del
Sur, cuyos granos son menos perfumados pero contienen
mayor proporción de cafeína. Por las
características de cultivo y cosecha, sólo
producen café pocos países, el 45%
del volumen mundial se obtiene en América
del Sur. La Argentina es mayoritariamente importadora,
pero se exportan algunas presentaciones de café
elaborado. En nuestro país, las exportaciones
del café, el té y la yerba mate, concentran
el 6,99% de las ventas totales de la industria agroalimentaria.
Además es bueno beberlo por sus efectos medicinales.
Según el “Journal of the American Medical
Association”, un mayor consumo de cafeína
se asocia con una menor incidencia de la enfermedad
de Parkinson. La cafeína también estimula
el sistema nervioso a nivel psíquico y neuromuscular,
eleva la tensión arterial y disminuye la
fatiga.
Hoy tomar una taza de café significa mucho
más. El surgimiento de nuevas variedades
y miles de combinaciones, casi infinitas, hacen
indispensable el pedido de una carta. Las tendencias
invitan a mezclarlo con vainilla, canela, chocolate,
licores, miel, caramelo, ralladura de naranja…
en fin. Se puede disfrutar desde el conocido café
Irlandés, con whisky, hasta el excéntrico
Fariseo con cacao, y ron. Los más osados
también tiene sus opciones: el Moscovita
que se combina con azúcar y vodka, y el frozen,
licuado con azúcar y crema chantilly que
se toma helado. Si la idea es disfrutarlo en casa,
hay diferentes formas de prepararlo, con granos,
molido, o con saquitos individuales.