Las
nuevas tendencias,con las fusiones de géneros
como vedette, inundaron radios y discotecas, y pusieron
sobre el tapete un debate histórico:
¿Debe alterarse un sonido tradicional para lograr
un nuevo estilo musical?
En esta nota, opinan los que saben y se detalla cómo
los productos finales son una elaboración ‘de
cocina’.
La comida llega
a la mesa con una elegancia sorprendente. Como si fuera
una arquitectura en miniatura, con el plato como terreno
de creación. En el centro, y lejos de aquellos
manjares abundantes que solían verse y degustarse
en las cantinas del pueblo, los platos ahora ofrecen
una variedad casi inabarcable, pero en tamaño
reducido. Ese detalle, el de servir poco aunque excesivamente
sabroso, ha transformado al alimento en una construcción
artística y de elite, y es acaso el más
evidente de la ‘nueva gastronomía’.
Claro que esta cualidad de cambiar no es una propiedad
exclusiva de los chefs. La multiplicación de
la música como consecuencia de las infinitas
ideas asociadas a infinitas combinaciones, hoy existe
gracias al aporte de los Dj’s, considerados los
‘nuevos músicos’, y de un grupo de
bandas que se sumergieron en la búsqueda de nuevos
sonidos. Cuando una radio se enciende, se escuchan fusiones
cada vez más interesantes que van desde el pop
con flamenco y reggae en el que abunda Diego Torres,
hasta el rock electrónico que pregona Catupecu
Machu, o la novísima bossa nova remixada con
electrónica que es furor en Brasil de la mano
de Moreno Veloso (hijo de Caetano) y Bebel Gilberto
(hija de Joao). Según opinan los expertos, estos
pocos ejemplos ponen en evidencia una tendencia que
parece confirmarse en cada nueva nota escrita sobre
el pentagrama: los géneros puros de la música
han quedado en el olvido, y las mezclas de ritmos son
la vedette, mueven la industria discográfica
y anticipan que esta moda no es ‘cosa de un verano’,
sino más bien una senda por la que se transitará
por unos cuantos años más.
En proceso
de producción
Además de notable guitarrista, Miguel ‘Botafogo’
Vilanova es una de las mayores autoridades argentinas
en materia de blues, estilo estrictamente purista por
definición. “De alguna forma, el análisis
acerca de los nuevos géneros es viable si se
ve un poco ‘hacia adentro’. Y en esto hay
que ser claro: las influencias entre artistas que viven
en distintos lugares del mundo siempre existieron y
existirán. En la Argentina, en Brasil y más
allá también. La música nacional
tiene un público que cuenta con un elevado caudal
de sentimientos. Esto se nota especialmente con los
artistas locales y, ahora también, con los extranjeros”,
dice el hombre que a los nueve años tocaba la
guitarra y a los 17 debutaba como músico profesional
en Pappo’s blues. Además, integró
grupos notables como Avalancha y Durazno de gala y tocó
con Joaquín Sabina, Antonio Flores y Mariscal
Romero, por nombrar a algunos. Botafogo tiene una mirada
popular del fenómeno de fragmentación
y fusión de la música y los géneros.
Por eso habla de “cumbia-rock, cumbia-villera
y cuarteto cordobés, además de lo electrónico,
que se está imponiendo masivamente” cuando
se refiere a lo que más se ha expandido en el
último tiempo.
Para que usted finalmente pueda disfrutar, saborear,
ese disco que acaba de comprarse, es necesario que sepa
que cada tema ha estado en ‘cocción’
durante semanas. En sí, los instrumentos que
sostienen una canción y la convierten en un producto
de masas son ingredientes que fueron procesados ‘a
fuego lento’. Poco a poco, los ‘chefs’
–músicos– logran una coherencia y
una cohesión que define naturalmente un ‘plato
exquisito’. Así nace un hit. La envidiable
posibilidad y talento de convertir un puñado
de hits en un ‘menú de primer calidad’,
hacen que ese CD sea un verdadero manjar.
La discusión sobre lo que se escucha, la influencia
que tiene y lo que está por llegar existió
siempre. Sin embargo, bien vale actualizar el debate.
Para que el intercambio de ideas cobre validez, nada
mejor que otorgarle la palabra a los músicos,
verdaderos chefs de los ritmos.
De lo nuestro,
lo mejor
Aquí, el dilema pasa por determinar hasta qué
punto los géneros se están transformando.
Y si es así, ¿de qué manera? Cuando
nadie lo esperaba, ANIMAL, una de las bandas de trash
metal locales más imponentes de los ‘90,
se separó. Su bajista, Marcelo ‘Corvata’
Corbalán, formó Carajo, un power trío
que ganó el premio al Mejor Artista Nuevo en
los MTV Awards 2003 y que se caracterizó como
una banda que logró unificar exitosamente aquellos
sonidos del trash con un poco de rap, hip hop, punk
y, por qué no, géneros autóctonos
del sur. ‘Corvata’, entonces, hace un alto
en la puesta a punto de Atrapasueños, el segundo
disco del grupo que saldrá a la venta en agosto,
para detallar que “en algún punto, lo nacional
perdió originalidad influenciado por la globalización,
entendida como los estándares normales de la
diversidad y la gran difusión que tienen otros
grupos en los medios de comunicación. Hoy está
de moda el retro-rock, sobre todo bandas inglesas como
The Hives y The Strokes. Aunque es imprescindible decir
que lo electrónico es lo que rompe con los esquemas.
En la Argentina las 'fiestas rave' llevan muchísima
gente”.
Bien. Tenemos la opinión de un ‘chef’
histórico que ha protagonizado las mejores páginas
del ‘rock argento’. A su vez, la mirada
atrevida y renovada de un músico de la ‘nueva
generación’. Ambos responden en forma similar
en cuanto a los cambios y estilos que inundan las FM
del país. Pero la creación de los ‘chefs’
no sería tan perfecta si no fuera por los productores
o ‘cocineros’. De alguna manera, son los
que deben cuidar con celosía cada ingrediente
para que ninguno se escape y rompa el punto justo. Tienen
la responsabilidad de velar para que los sonidos definidos
no se salgan de lo previsto. Conocedores como pocos
de la intimidad de la creación rítmica,
pueden transformar melodías modestas en tremendas
canciones comerciales, sobre todo cuando cargan con
un pasado como músicos.
Por eso, Flavio Cianciarullo no es un productor más.
Es, además, el ex bajista de Los Fabulosos Cadillacs
y un visionario musical. Al poco tiempo de sacar su
segundo disco individual, El Marplatense, advirtió
que “estoy buscando un sonido que todavía
no encontré. No me molesta que se vean mis referencias,
pero no quiero caer en la imitación. Quiero que
suene power, con elementos de malambo y chacarera, de
murga de este lado del Río de la Plata. Además,
me enloquecen los tambores”. Así y todo,
en su debut como solista, reversionó temas de
Sumo y Spinetta Jade, entre otros.
Juanchi Baleirón tuvo durante muchos años
un trabajo alternativo al de guitarrista de Los Pericos:
fue productor de una gran cantidad de bandas, entre
las que se destacan Los Auténticos Decadentes
y Súper Ratones. En relación con lo que
ganó el rock nacional sobre el avance de otros
estilos, explica: “Sin dudas la globalización
generó que todo llegue más rápido.
Por eso las tendencias ahora son mundiales y van de
la mano en tiempo y espacio. La experimentación
debe estar presente todo el tiempo”. Mientras
termina de mezclar el nuevo disco de Iván Noble,
Baleirón puntualizó que “el estándar
de la música se encuentra por debajo de lo que
se podía escuchar hace unos años atrás,
pero bandas como Los Piojos y La Renga han conseguido
brillar con sus últimas producciones”.
Imagen
y sonido
La productora televisiva que más ha revolucionado
el mercado es Pol-Ka. La empresa de Adrián Suar
tiene una apuesta musical tan fuerte que acompaña
a la imagen revelando que detrás de la compaginación
y la edición, hay verdaderos talentos. Alejandro
Alem y Alejandro Pisaro son los responsables de darle
a la musicalización de Los Pensionados y Locas
de Amor –que actualmente están en el aire–
esa cuota de suspenso, emoción y costumbrismo
clave para hacer que las tiras cobren realidad en nuestro
subconsciente. Ellos también participaron de
esta petit encuesta. Y opinan: “Aunque difícil
de determinar por qué, las bandas nacionales
ya no cuentan con el apoyo de las discográficas,
quizás la mayor influencia está centrada
en componer éxitos comerciales como los de la
música pop”.
Hay cierta cuota de razón en lo que dicen Alem
y Pisaro. Sobre todo porque las bandas más populares
del rock nacional pueden hacer, en nombre del rock justamente,
una múltiple variedad de ritmos: tango, folclore,
cumbia y bossa nova son sólo algunos. Esos experimentos
se ven en temas como Gris, de Los Piojos; Yo Tomo y
Danza de los Pobres Muertos del Sur, de la Bersuit;
El Loco, de Babasónicos; además de la
inevitable influencia que tuvo la bossa en los tres
grandes solistas del rock nacional: Fito Páez,
Charly García y Luis Alberto Spinetta.
Estas experiencias primarias llevaron al prolífico
productor y músico Gustavo Santaolalla a tomar
una bandeja mezcladora y crear, en 2002, Bajo Fondo
Tango Club, un disco que muta clásicos como Naranjo
en Flor en una melodía pegadiza, apta para ser
escuchada en una discoteca o un bar. El compilado recibió
colaboraciones del trovador uruguayo Jorge Drexler,
y la voz del tango femenina actual por excelencia, Adriana
Varela. El alter ego de Bajo Fondo en Europa es la agrupación
francesa Gotan Project, que en 2001 editó La
Revancha del Tango, superando las 750 mil copias vendidas,
sólo en el Viejo Continente.
Pero si hay alguien que puede hablar sobre ritmos de
última generación esa es Romina Cohn.
Esta Disc-Jockey de 26 años, una de las pocas
referentes argentinas aclamada en las mejores ‘raves’
del mundo, tiene una visión crítica con
respecto a la multiplicación de nuevos sonidos.
Y aunque ella se considera generadora de los mismos,
advierte que “las nuevas tendencias corren peligro
de entender mal los códigos de lo que se está
haciendo. Parecería que hay una falta de ideas
y entonces se toman las cosas del pasado para agregarles
sonidos surgidos desde un sintetizador y listo. Ahí
está la nueva música de la que tanto se
habla”. Cohn también analiza el fenómeno
de los remixes y sugiere que “el furor por hacer
nuevas versiones de temas que en su momento rompieron
todos los rankings, ha generado una psicosis. Si Kurt
Cobain, el desaparecido cantante de Nirvana, escuchara
hoy lo que se hace con lo que creó, la pasaría
demasiado mal”.
Los ejemplos se multiplican hasta el cansancio, pero
lo cierto e inevitable es que la música ha cambiado.
Esos nichos desde donde comenzaron a surgir proyectos
audaces de mezclas de géneros, han estallado
y hoy integran el haz principal de los sonidos que invaden
la radio y las bateas de las disquerías. Como
a lo largo de esta nota, donde se intentó trazar
una analogía entre el arte gastronómico
y el musical, falta probar lo que tenemos delante, dar
‘el primer bocado’. Sólo resta que
usted ponga ‘Play’ en su equipo y trate
de identificar cada uno de los géneros que escucha
por los parlantes. Comience así a saborear ese
producto final y seguro entenderá sobre la intrincada
elaboración. Y al igual que esos gustos y aromas
que adormecen la boca y de a poco se transforman en
su plato preferido; de la misma forma la música
se hace dulzura en los oídos, los envenena y
los enamora para siempre.
Bienvenidas
sean las nuevas tecnologías
Una voz autorizada para hablar del por qué de
los cambios en la música es Gustavo Mozzi, compositor,
docente. “Bienvenidas sean las nuevas tecnologías
en la música. Primero porque aportan al cambio,
y luego porque esto de las fusiones de los géneros
no tiene que ver solamente con un fenómeno actual:
es algo que se da naturalmente en busca de un lenguaje
personal”, detalla este productor artístico
y encargado del área Música del Centro
Cultural Rojas de la Universidad de Buenos Aires.
Con relación a los códigos que se manejan
en estos tiempos y que permiten la propagación
de nuevos raros sonidos, Mozzi opina que “ahora
uno puede disponer de una manera muy sencilla de los
elementos que permiten crear lenguajes. Asimismo es
como nace la evolución. ¿Pureza de los
géneros? Bueno, sí, es cierto que hay
rítmicas que establecen límites, pero
encuentro en horas de cambio, una relativización.
Bajo Fondo Tango Club, por dar sólo un caso de
lo que conozco, que fue realizado de manera brillante,
enfocada. Y toma códigos propios de la música
electrónica y los mezcla con una determinada
sonoridad del tango. Es un doble juego, porque le plantea
a los tangueros de alma también alguna modificación
en términos estéticos”, apunta el
ex integrante de la Compañía de Músicos
Itinerantes.
Finalmente, Mozzi agrega: “La clave en este proceso
que va hacia un lugar aún no determinado, es
no tener prejuicios. Primero hay que escuchar, estudiar,
entender lo que está pasando, y después
opinar y decidir. Porque el músico, por definición,
es un ser inquieto. Y esto no tiene que ver con una
actitud irreverente, sino con absorber determinada información
para producir otra cosa, que es bien distinto”.
Guía
virtual de música
Un recorrido por distintas páginas web para conocer
en qué anda la música de hoy, y qué
es lo que se viene.
Diego Torres. Su site oficial es www.diegotorres.com.ar.
Hay material de su unplugged en la página de
MTV. www.mtvla.com
Bebel Gilberto. La hija de Joao tiene página
propia donde muestra su trabajo. www.bebelgilberto.com
Botafogo. Su historia y otras joyitas en: www.lacasadelblues.com.ar/botafogo
Carajo. Site oficial con noticias y canciones para escuchar.
www.clubsalvaje.com.ar/
The Hives. Excelente site oficial con lo que se necesita
para introducirse en el mundo del retro-rock. www.hivesmusic.com
The Strokes. Otra excelente página, ambientada
como si viviéramos en los ’70. www.thestrokes.com
Los Piojos. Novedades, canciones y otras curiosidades
en www.lospiojos.com.ar
Babasónicos. Excentricismo y glamour en www.babasonicos.com.ar
Bersuit. Sobre el nuevo disco doble de la banda de Gustavo
Cordera, La argentinidad al palo, y más datos
históricos de la banda. También hay canciones
de cada uno de los discos. www.bersuit.com
Gotan Project. Novedades y canciones en www.gotanproject.com
Saint Germain. Una banda que ha conseguido una fusión
brillante entre jazz y la música electrónica.
Su disco Tourist vendió cientos de miles de discos
en todo el mundo. www.stgermain.co.uk/
Catupecu Machu. Se pueden escuchar algunas de las canciones
en sonido surround. De esta manera, los hermanos Ruiz
Díaz siguen apostando a la tecnología
como fuente primaria de su música. www.catupecumachu.com
DJ Altasesferas. Integra el grupo Etnotronics, un colectivo
de músicos y DJ’s que combinan los diferentes
estilos de la electrónica actual con ritmos ancenstrales.
Más info en www.etnotronic.com
POR M.V. / FOTOs: fotonewmEn.com,
gentileza brahma y MARTIN Nardone