Los destinos de invierno en la Argentina son mucho más
que blancos paisajes. Miles de extranjeros llegan atraídos
por la oferta de servicios y el cambio de moneda, mientras
que las empresas encuentran en los centros de esquí,
el lugar ideal para promover sus marcas.
Por
estos días, los habitantes de las ciudades argentinas
que bordean la cordillera, tienen visitas. Es que desde
julio a septiembre, y en algunos sitios hasta entrado
el mes de octubre, los destinos turísticos invernales,
con sus centros de esquí, están a pleno.
Familias, jóvenes, extranjeros, promotoras, estudiantes,
modelos, actores y esponsors llegan buscando un mismo
tesoro: la nieve.
Es que la Reina del invierno, tal como marcan los números
y aseguran los entendidos, es un fenómeno en
crecimiento: “El turismo blanco está muy
cerca de alcanzar la explosión”, afirma
Carlos Vanni, gerente comercial del Cerro Chapelco y
representante de éste en la Cámara Argentina
de Centros de Esquí. Así, lugares como
el Cerro Castor y Tierra Mayor, en Tierra del Fuego;
La Hoya, en Chubut; el Cerro Catedral, en Bariloche;
Caviahue, Chapelco y Cerro Bayo, en Neuquén;
y Penitentes y Las Leñas, en Mendoza, están
en su punto de ebullición.“Los centros
que conforman la Cámara son generadores y epicentros
de lo que es el producto de la nieve. A partir de ellos,
se desarrollan localidades enteras que viven de esta
actividad, al punto que si uno de ellos no abre por
malas condiciones climáticas, se decreta la emergencia
económica en el lugar”, explica Vanni.
Según él, la tendencia a visitar estos
destinos está en alto crecimiento, convirtiéndolos
en espacios cada vez más abiertos y populares.
El mercado de la nieve, que se relaciona directamente
con los servicios de transporte, comercios, hotelería
y gastronomía, entre otros, mueve arriba de 100
millones de pesos.
Peinate
que viene gente
“Con la devaluación se produjo un corte
en el flujo de gente, pero en los últimos años
fue creciendo. Los centros de esquí aumentaron
su número de pasajeros por año a razón
de un 15% o un 20%”, estima Vanni. Así,
las expectativas de crecimiento del turismo en las vacaciones
de invierno han sido superadas ampliamente: un informe
provisorio sobre el movimiento turístico en nuestro
país realizado durante julio de este año
por la Secretaría de Turismo de la Nación,
demuestra que los arribos a destinos turísticos
crecieron un 21% en relación con el mismo período
de 2003. De ellos, los centros de esquí lo hicieron
en un 12%, la bellísima Villa La Angostura subió
un 65%. Por su parte, San Carlos de Bariloche parece
seguir siendo la vedette: nada más que en julio,
unas 89.592 personas llegaron para gozar de la abundante
cantidad de nieve que cayó sobre las montañas,
ocupando un 75% de su capacidad hotelera. Del total,
un 80% de viajeros visitó el lugar en grupos
familiares. San Martín de Los Andes, con Chapelco
como su mayor atractivo, duplicó la cantidad
de turistas en comparación con el año
pasado: así es como su cerro está trabajando
al límite de capacidad con unas 4.000 personas
que lo recorren por día. En cuanto al alojamiento,
San Martín registró una ocupación
del 64,3%. Hacia fines de julio, Mendoza estaba prácticamente
copada: algo lógico, teniendo en cuenta que por
Las Leñas y durante ese período pasaron
entre 3.500 y 4.000 personas por día.
¿Los de afuera
son de palo?
A las opciones deportivas los centros suman servicios
adicionales que los convierten en paraísos blancos
all inclusive. En los últimos años han
ido incluyendo atractivos como excursiones en motonieve,
trekking sobre raquetas por bosques nevados, paseos
en trineos tirados por perros siberianos, drugstores,
galerías de compras, fun parks con música
electrónica (pistas especiales con saltos y barandas
para los que buscan más adrenalina), escapadas
nocturnas, internet, paradores de ensueño con
hogares a leña, termas, fiestas raves y encuentros
after sky, salas con proyección de estrenos de
cine, desfiles de modelos, recitales y hasta clases
de bricolage. Este año implementaron una práctica
seductora aunque costosa: el heli-esquí. Consiste
en una ida y vuelta en helicóptero para esquiar
en lugares vírgenes y salvajes.
Quizás atraídos por el nivel internacional
de las pistas más importantes y por el cambio
monetario que los beneficia, turistas de varios países
del mundo arriban a la Argentina sedientos de nieve.
Desde la Secretaría de Turismo de la Nación,
afirman que la llegada de extranjeros al país
se ha ido incrementando en forma sistemática
durante las últimas temporadas, y que los destinos
como Bariloche cuentan con un 27% de turistas de otras
nacionalidades, de los cuales la mitad, son brasileños.
Prueba de esto fue el récord histórico
de arribos que registró la terminal aérea
de la ciudad patagónica en 2004. “Creció
la visita de turistas brasileños, que llegan
en calidad de peatones y terminan alquilando equipos
de snowboard o esquí e incluso contratando clases
particulares. Muchos de ellos ya optan por dormir en
Villa La Angostura, a diferencia de años anteriores
que compraban un paquete y nos visitaban desde Bariloche”,
relata Peter Hyland, encargado de marketing y prensa
de Cerro Bayo S.A.
Un dato interesante: las selecciones nacionales de esquí
de los distintos países donde ahora es verano,
eligen nuestros centros para venir a entrenarse.
Buenos
amigos de la nieve
Conocedores de esta tendencia en ascenso, las marcas
líderes instaladas en el país invierten
dinero y esfuerzo y no bien arranca julio, apuntan sus
cañones hacia los destinos invernales. Se instalan
lo que dura la temporada con acciones permanentes o
por pocas semanas con acciones puntuales como, por ejemplo,
la organización de algún show musical
o una demostración deportiva. “A medida
que aumenta el negocio, van eligiendo a los centros
de esquí como una muy buena vidriera para mostrar
sus productos. Entonces aparecen empresas de teléfonos,
pilas y demás que auspician competencias de descensos,
de saltos, de tiempos. Hoy en día las marcas
consideran a la nieve un muy buen marketing”,
explican desde Chapelco. Vanni estima que hace unos
años, un centro de esquí tenía
normalmente dos marcas por temporada, mientras que hoy,
en promedio, hay entre ocho y diez.
Durante las vacaciones, así sean de tres días,
la gente suele estar relajada y más abierta a
las propuestas de las marcas. Esta es la premisa de
la que parte una marca de bebida gaseosa, que este año
se instaló en Bariloche, Las Leñas y Chapelco.
“Nuestra propuesta consiste en ofrecer a los turistas
entretenimiento, música y deportes, y así
establecer un vínculo más estrecho con
los consumidores. Quienes visitan el refugio Alternativa
Sprite en Cabaña 1600 del Cerro Catedral pueden
disfrutar de un espacio con Dj's, deportes y exhibiciones
de snowboard y free style”, detalla Constanza
Sierra, Gerente de Sabores de Coca-Cola de Argentina.
Otra marca presente en la base del Catedral es Fernet
Branca. Desde la empresa, explican que en los centros
de esquí confluyen argentinos de todas las provincias.
“No los encuentro en sus lugares de origen, pero
los encuentro de vacaciones. Hasta la gente que tiene
una degustación en el súper la disfruta
de otra manera. El concepto es el mismo que aplicamos
a la Costa Atlántica durante el verano”,
afirma Hernán Mutti, gerente de marketing, y
concluye: “La inversión hecha para una
campaña que se inició en julio y se extenderá
hasta fines de agosto, ronda los 300 mil pesos. Esta
temporada es una de las más fuertes de los últimos
años. Nos resulta redituable”.
La ecuación es simple: las ciudades cubiertas
de nieve, como buenas anfitrionas, ofrecen a sus visitantes
fiesta + deportes + paisajes increíbles + buena
comida + música + nieve, lo que arroja como resultado,
un balance positivo tanto para turistas como para inversores.
Diferencias
básicas
De buenas a primeras, uno podría
pensar que la diferencia fundamental entre esquiadores
“amateurs” y experimentados es la cantidad
de veces que terminan rodando montaña abajo y
el número de magullones acumulados en el cuerpo
al finalizar la temporada. Lo cierto es que un estudio
de mercado dirigido por el ingeniero Hernán Lombardi
para Neuquentur, distingue dos claros perfiles entre
los amantes de la nieve. Los avanzados son aquellos
que suelen practicar el deporte en grupos de cuatro
o más personas, prefieren evitar la época
de vacaciones de invierno escolares y van a esquiar
varias veces al año, con estadías de más
de una semana en cada oportunidad. Los principiantes,
en cambio, eligen el receso escolar para “coquetear”
con la nieve y no se quedan más de siete días
en el destino elegido. Desconocen el lenguaje “técnico”
que usan los que acumulan más conocimientos sobre
el tema y los primerizos, pueden desistir tras las primeras
clases para dedicarse a la buena vida, en un paisaje
paradisíaco.
Para
hacerle frente al frío
Si bien tras la devaluación
la indumentaria de alta calidad desapareció de
las estanterías de los negocios especializados,
este invierno se está empezando a ver nuevamente
trajes y accesorios, elaborados con tejidos impermeables
de última tecnología como el Gore Tex,
que ahora viene en una textura más suave. Además,
aparecieron algunos modelos específicos para
esquiadores, importados o “Made in Argentina”.
En la valija no puede faltar una buena campera abrigada;
guantes con aislación térmica y en lo
posible, refuerzo antideslizante; pantalón impermeable;
antiparras (las hacen polarizadas, de policarbonato,
espejadas, con lentes intercambiables y armazón
ultraliviana, algunos que permiten usar anteojos graduados
debajo y hasta con ventilación anti-frog frontal
e inferior) y claro, botas cómodas (la última
tendencia son las termo moldeables) y que sean bien
abrigadas. En esquíes, la novedad son los “carving”,
más cortos y con una tabla que en vez de ser
recta, se angosta en el centro, lo que los hace más
versátiles y maniobrables que los convencionales.
Novedades
en la pista
Para los que quieren probar otras
alternativas además del esquí y el snowboard,
va un resumen de las novedades en desafíos invernales.
En los refugios Frey y Jacob, en Bariloche, organizan
escaladas en cascadas de hielo. Otra opción son
las caminatas sobre raquetas que proponen algunos de
los centros invernales. También está el
esquí de travesía (en Villa Los Penitentes,
en Mendoza): se trata de subir caminando la montaña
para bajar esquiando, lo que permite alejarse de las
pistas muy pobladas. Los amantes de la velocidad que
prefieren no agitarse demasiado, tienen el Sled Dog:
paseos en trineos tirados por perros en Pino Hachado,
Neuquén. Por último vale la pena agendar
que el domingo 22 de agosto se realizará en el
valle de Tierra Mayor, en Tierra del Fuego, una nueva
edición de la ya clásica Marcha Blanca,
la competencia de esquí de fondo más importante
del país, en la que participan cerca de mil esquiadores
de todas las edades. A partir de este año, el
encuentro que se lleva a cabo desde 1981, forma parte
del circuito internacional con puntos en la Federación
Internacional de Esquí (FIS).
Delicias
en la montaña
El frío y los deportes en la nieve abren el apetito
e invitan al buen comer. Es imposible pensar en una
breve estadía en cualquiera de los centros invernales
sin probar las delicias locales: cordero patagónico
y trucha son moneda corriente, siempre acompañados
por una seductora copa de vino. Cuando cae la tarde
y el cuerpo necesita recuperar temperatura, “manda”
el chocolate caliente con churros o una porción
de torta con frutos de estación. Para los exigentes,
del 25 al 28 de agosto se llevará a cabo en Cerro
Bayo, Villa La Angostura, el encuentro Chef’s
en altura. Durante los cuatro medio días, los
esquiadores podrán disfrutar de la oferta gastronómica
ofrecida por duplas conformadas por un cocinero local
y otro invitado. Ambos desarrollarán platos creativos
y a precios accesibles. Entre los que llegan de Capital
Federal, ya confirmaron su presencia Thierry Pszonka
(Hotel Sofitel Buenos Aires) y Ashley James (Hotel Four
Seasons). Y de los lugareños estarán Leo
Morsella (Waldhaus), Soledad Romero (Raíces),
Leo Andrés (Tinto Bistró) y Pablo Campoy
(Hostería Las Balsas). Para aquellos que bajen
a la Villa, la propuesta se extiende hasta la noche,
donde los cocineros locales repetirán la propuesta
del día en sus respectivos restaurantes. Información
sobre reservas en www.cerrobayoweb.com