Entrevista
  Investigación
  Actualidad
  Predicciones
  Humor
  Mix
  Chicos
  Noemi Carrizo
  Cocina
  Departamento Comercial
  
  Contáctenos
  Números anteriores
[Investigación]

 

Por David Lifar
Director de la Fundación Indra Devi

La práctica del yoga desde una edad temprana, le brinda al niño la base para alcanzar
un óptimo desarrollo físico y emocional. Las posturas (asanas) hacen mucho más
que simplemente dar flexibilidad a los músculos endurecidos y tonificar los blandos.
Su poder secreto radica en el ritmo de la respiración con que se practican, el cual, transmitido a las diferentes partes del cuerpo (glándulas, órganos, nervios y tejidos) colma de aliento vivificador. El efecto general de los ejercicios es mantener el organismo en estado saludable y destruir todo aquello que interfiera en las actividades normales,
por ejemplo: la obesidad glandular, los desarreglos hormonales, el malhumor, la timidez,
el temor o la depresión.
Los chicos, sensibles a este mundo y a lo que pasa a su alrededor, pueden también
sacar provecho e iniciarse en la práctica del yoga tempranamente. A partir de los seis años, ellos pueden encontrarse y con paciencia, dejarse llevar entre asanas y ejercicios de respiración.
El yoga ayuda a aumentar la capacidad de concentración en los niños, a disminuir
su agresividad y a corregir malas posturas, además de bajar el nivel de estrés, protege contra la ansiedad, la presión y la frustración cotidiana mejorando la calidad de vida.
También ayuda a corregir problemas posturales, si hay tendencia a la cifosis, o a la escoliosis.
Además le aporta gran flexibilidad a la columna vertebral y desarrolla mayor fuerza en piernas y en brazos. Por otro lado, el yoga, les enseña a los niños a respirar correctamente por la nariz.
Les aporta dominio del cuerpo y seguridad en sí mismos, y también los ayuda a corregir
problemas de conducta.
La consigna es que los chicos se diviertan, jueguen, logren una continuidad en las clases y respeten los tiempos de los otros. Lo ideal es que tomen dos veces por semana y que realicen en su casa todos los días una mínima práctica (por ejemplo alguna postura que
sea de preferencia).
La clave para que puedan disfrutar del yoga y hasta que lo practiquen con alegría es que deben aprenderlo divirtiéndose y jugando –las posturas tienen nombres de animalitos y de otros seres vivos que ayudan a despertar su curiosidad e imaginación–. Los chicos la pasan muy bien y no se aburren.

 

[+info]
www.pro-salud.com.ar
www.fundanemia.org.ar
Fundación Argentina contra la Anemia,
desde Buenos Aires 0-800-345-0404,
si no, al (011) 4372-7882/7362,
o por mail a través de su página web.