Además
de deleitarse con deliciosos manjares,
la tendencia gastronómica actual manda
escuchar música
y admirar obras de arte,
todo en el mismo espacio.
Los sabores de nuestra tierra como el locro, el arroz
con leche y el flan, se mezclan con los acordes
del arca y los diseños muy nuestros.
Locro (6 porciones) Ponga en remojo 250 g de maíz
blanco y 250 g de porotos alubia. Al día siguiente,
hiérvalos y agrégueles (cortados en cubos)
200 g de carne de cuadril, 200 g de carne de cerdo,
300 g de patitas de cerdo, 3 unidades de chorizo colorado
cortado en rodajas finitas, 150 g de panceta salada
cubeteada y luego, en una segunda etapa, 2 k de zapallo
criollo cortado en cuadraditos y 1/2 k de repollo blanco
cortado finito. Agregue sal y pimienta a gusto. El tiempo
de cocción aproximado es de 4 horas.
Para la salsa picante, cubetee 1 cebolla y mezcle con
1 cucharadita de pimentón y 1 de ají molido.
Sirva el locro dentro de un pan de campo ahuecado. Coloque
en un bowl la salsa y, en otro, disponga 3 unidades
de cebolla de verdeo picadas finamente.
Sopa del bosque (6 porciones)
Coloque en un bowl 200 g de: frutillas, frambuesas,
cassis y mora (pueden ser las congeladas). Agregue 800
g de azúcar, 75 cc de cognac, 1 copita de licor
de cassis y 1 rama de canela. Macere una semana y luego
procese. Sirva en un copón con una bocha de helado.
Flan de dulce de leche (6 porciones) Hierva 2 l de leche y 1 k
de azúcar (en cuanto la leche rompe el hervor,
hay que bajar la intensidad del fuego) hasta que se
reduzca a la mitad. Retire, cuando esté fría
agréguele las 18 yemas batidas. Coloque en
una budinera acaramelada a Baño de María
en horno moderado o bajo durante aproximadamente una
hora y media.
Arroz con leche (6 porciones) Coloque en una cacerola 2
l de leche, 200 g de arroz, 400 g de azúcar,
la cáscara de 1 limón y 1 cuchara de
sopa de vainilla. En cuanto hierva, baje el fuego
y continúe cocinando la mezcla hasta que el
arroz esté cocido (aproximadamente 40 minutos).
Sirva en una tulipa con un pompón de dulce
de leche.
El
estar de El Cardón Ramos
Generales en
San Isidro, Buenos Aires, tiene la impronta local:
alfombras del Norte con muebles de madera
rústica se entremezclan con sillas artesanales
con detalles de piel. El cuero también tiene
su lugar preponderante en este espacio.
Las notas del arpa entretienen a los clientes,
creando un ambiente muy nuestro.