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CELULITIS
Antes de atacarlo, es necesario saber sobre sus causas. La principal es
hormonal. Así como la testosterona en el hombre puede ser causa
de calvicie; en la mujer, los estrógenos y la progesterona, la
hacen propensa a la celulitis, especialmente en etapas como la pubertad,
embarazo, puerperio y menopausia, cuando hay un desequilibrio de las hormonas.
Influyen además, las cuestiones genéticas, motivo de las
primeras manifestaciones en el 80% de los casos, el sedentarismo y el
exceso de peso. No por nada, el 90% de las mujeres obesas presenta alguna
forma de celulitis –aunque también la sufren las delgadas–.
“Sin grasa no hay celulitis”, enfatiza el doctor Martínez
Allende, y da como ejemplo el de las deportistas. “No suele verse
en patinadoras artísticas, ni en bailarinas, acróbatas,
tenistas o fisicoculturistas. La cuestión está en la proporción
de tejido graso contra tejido magro muscular. Las atletas suelen tener
muslos fuertes, voluminosos para el estándar de la pasarela, pero
sin grasa”, agrega. Si a esto se le suma el hecho de que un 80%
de las células grasas queda establecido en la infancia y adolescencia,
queda claro que mantener un peso razonable es la consigna.
¿Y por qué el estrés se alista como un factor que
colabora en su aparición y desarrollo? El doctor Sánchez
alega que “produce liberación aumentada de adrenalina que
contrae los pequeños capilares y vasos arteriales disminuyendo
la concentración de oxígeno en el tejido afectado, que dispara
una mayor producción de mucina, sustancia que se deposita en la
dermis originando piel de naranja”. Se agrega a los factores desencadenantes,
el tabaquismo, que produce disminución de la velocidad de la microcirculación
y, por ende, lleva al aumento del tejido graso, y el exceso de bebidas
alcohólicas, ya que todas contienen un alto índice de cafeína
y calorías. Sánchez destaca que “el abuso de cerveza,
por ejemplo, incide en las mujeres jóvenes en la actualidad”.
Por otra parte, en líneas generales, una vez manifestado el trastorno,
puede agravarse en el embarazo, por la toma de pastillas anticonceptivas,
durante una terapia de reemplazo hormonal, por uso de calzado de tacos
muy altos o demasiado planos o indumentaria demasiado ajustada que empeore
la circulación, así como por someterse con frecuencia a
sesiones de cama solar.
Ese es el gran dilema al que se enfrentan las mujeres. Tienen dos opciones:
asumir sus “pocitos” en piernas, cola y abdomen, u ocuparse
de ellos. El doctor Martínez Allende asegura que la estética
es, por excelencia, el motivo de las consultas médicas que en la
actualidad, se realizan apenas aparecen los síntomas, lo que mejora
los resultados de los tratamientos. “Hay mayor conciencia, preocupación
y las mujeres consultan más tempranamente. Las jovencitas de no
más de 15 años, en época de menstruar y debido a
los cambios hormonales, ya se preocupan por cierto grado de celulitis”,
plantea la doctora Patricia Dermer, licenciada en Ciencias Químicas,
doctora en Análisis Biológicos y directora del Centro Lidherma.
La celulitis no tiene cura: puede controlarse y detenerse, pero no revertirse,
debido a que sólo un 20% de sus causas son modificables. Otro dato
que aleja a las argentinas de la utopía de erradicarla es que las
mujeres de raza blanca son las más propensas a padecer de celulitis,
seguidas de las asiáticas, que la sufren en menor proporción,
y las de raza negra, a quienes casi no martiriza.
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No existen soluciones mágicas para alisar los antiestéticos
“pocitos”, pero sí variedad de opciones para mejorar
su aspecto, entre ellas, algunas nuevas de las que vale la pena enterarse.
Una es la lipoescultura ultrasónica anticelulítica indicada
para la eliminación de los excesos grasos localizados y las depresiones
celulíticas. Se realiza con anestesia local, de modo ambulatorio.
“Es una técnica basada en la utilización de energía
ultrasónica. Por intermedio de una microsonda de titanio, destruye
selectivamente las células grasas en exceso, sin dañar los
elementos nobles, como vasos sanguíneos, linfáticos y estructuras
de sostén del tejido. Además, elimina los puentes fibrosos
que determinan las depresiones e irregularidades características
de la celulitis”, explica el doctor Julio Ferreira, especialista
en Medicina Estética y Cirugía Cosmética, Presidente
de la South American Academy of Cosmetic Surgery. La subcisión
es otra de las novedades para eliminar la piel de naranja y soltar las
fibras que tiran la piel hacia la profundidad, produciendo estéticamente
el “poceado”. Es una técnica realizada con anestesia
local y que requiere el uso de una aguja especial de gran precisión.
“Se puede combinar con el relleno de las depresiones utilizando
una sustancia llamada PMMA –polimetilmetacrilato–”,
explica el especialista.
Según la doctora Dermer, “el mejor tratamiento es la mesoterapia
micropuntura acompañada de aparatología kinésica
como presoterapia y endermologie. La mesoterapia se hace con drogas muy
activas y dirigidas exactamente a la zona problema. Se realiza una vez
por semana y los efectos son asombrosos”. Otra novedad es el llamado
Celu-detox. “Es un tratamiento integral que comienza con un masaje
con activos anticelulíticos y antiedema, y presoterapia secuencial”,
asegura la experta. Otra alternativa lanzada recientemente es la mesoterapia
sin agujas. “Permite la introducción local de sustancias
reductoras, a través de la piel y sin la utilización de
agujas, posibilitando un tratamiento indoloro, sin marcas, hematomas,
ni infecciones”, explica el doctor Edgardo Guberman, Médico
especialista en Obesidad, miembro de la Sociedad Argentina de Obesidad
y Trastornos Alimentarios (SAOTA). “Mediante una micropresión
sobre la piel se introduce una mezcla de productos naturales que por vía
intradérmica produce los efectos deseados en las zonas celulíticas”,
afirma. Este tratamiento requiere de un equipo computarizado lanzado recientemente
en Europa que “posibilita aplicaciones corporales estéticas
más adecuadas con resultados inmediatos, trabajando sin traumatismos,
estrés o pinchazos”, comenta. El éxito de esta técnica
es la combinación de sustancias tales como centella asiática,
extracto de alcachofa, de castaña de la India, de elastina y colágeno,
entre otras.
En cuanto a medicamentos, acaba de salir el Cellasene Gold, que ataca
las causas profundas de la celulitis y los nódulos adiposos localizados.
Esta versión contiene recaptacell, que en asociación con
otros principios activos, ayuda a reducir la celulitis, disminuir el volumen
de los muslos, mejorar la circulación, eliminar la acumulación
de líquidos y favorecer el retorno venoso, entre otras cosas. Son
cápsulas de gelatina blanda de rápida acción.
Hoy en día, además, las innumerables cremas y geles anticelulíticos
que se encuentran en el mercado han mejorado sus fórmulas y componentes
esenciales. La doctora Dermer dice que “los nuevos productos incluyen
un activo nuevo que proviene del guaraná, y biopéptidos
que actúan sobre el metabolismo del adipocito –célula
grasa–. La gingko biloba mejora mucho la circulación, con
disminución del edema –hinchazón– característico
que acompaña a la celulitis”.
Como complemento de los tratamientos, se destacan: hábitos sanos
de vida como dormir lo necesario, evitar el exceso de café, tabaco
y alcohol, y realizar actividad física, en especial caminata, que
reduce en un 30% el riesgo de contraer enfermedades, incluida la celulitis.
Su práctica es fácil, aunque en la Argentina todavía
8 de cada 10 personas son sedentarias.
Por último, los especialistas acuerdan en que la mejor forma de
hacerle frente a la celulitis es detectarla y comenzar a atacarla a tiempo,
lo que potencia los efectos, cualquiera sea el tratamiento.
30%
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