|
|
|
| |
¡Marche
una pizza!
Hay infinitas variantes
de rellenos: con y sin tomate, con productos frescos
o cocidos, picantes o agridulces. Sin embargo, el gran
secreto de una buena pizza, radica en la masa. Y en
este punto, tampoco existe una sola ley universal: algunos
la prefieren gorda y carnosa y otros, delgada y crocante
como una galletita. Con ustedes, la soberana de los
domingos. |
|
 |
|

|
Una
historia crocante
Entre los años 700 y 800, la pizza se consolida
como uno de los platos napolitanos preferidos por
el pueblo, luego gracias a la incorporación
del tomate, se hizo masiva. Una de las primeras
pizzerías y quizás la más famosa,
Pietro...e basta così, que nació en
el 1780, conserva un documento firmado en junio
de 1889, en el cual la Casa Real le agradece por
las cualidades de su pizza. Es que la reina Margherita,
esposa del rey Humberto I de Saboya, era una reina
bastante exigente y odiaba los alimentos con olores
fuertes, así que le encargaron a Esposito,
una pizza que tuviera componentes armónicos,
y de ahí, nació la variedad Margherita.
|
|
|
|
|
|