Luego
de algunos años de ausencia, la chef noruega
vuelve a poner las manos en la masa. Esta vez, innova
con sabores que importó de
sus últimos viajes por Oslo y New York.
Nació
en Oslo, vivió en Hamburgo y Holanda, pero encontró
en la Argentina su lugar en el mundo. Empezó
preparando platos para los embajadores de Noruega y
al poco tiempo transformó este metier en una
auténtica profesión. Hoy, Katrine Röed
es un referente importante de la cocina internacional.
Luego de Súbito y Katrine y de un descanso de
un par de años, vuelve al ruedo con una nueva
propuesta: Subito Sotto il Ponte, un restaurante sobrio
y elegante en el barrio de Retiro, con platos deliciosos
y el refinamiento que ya es una marca registrada en
ella. La carta abunda en propuestas clásicas
y novedosas.
La ensalada: hojas de rúcula, berro y menta inglesa,
trozos de muzarella de búfala cortada a mano,
gajos de jamón serrano y gajos de duraznos frescos,
pueden ser en lata en invierno; todo rociado con vinagreta
balsámica.
El postre: melón con crocante fila y salsa balsámica.
Se prepara salteando el melón en manteca negra,
luego dejarlo en un folio de aluminio para mantenerlo
caliente. Antes de terminar, agregar un poco de azúcar
impalpable para darle brillo. Rociar con salsa elaborada
con 2 tazas de oporto y 3 cucharadas de balsámico,
reducida hasta que quede espesa. Se puede acompañar
con helado de crema y azúcar impalpable.
Fotos:
Inés Tanoira / Subito Sotto il Ponte, Posadas 1029, Capital
Federal.