Mejora la piel, libera al organismo de toxinas, elimina procesos infecciosos y puede terminar con la celulitis. ¿Un polvo mágico en un cuento de hadas? No. Simplemente un gas: el ozono. El O3 no es otra cosa que oxígeno (O2), con el agregado de un átomo (O1) y se hizo popular por ser responsable del equilibrio ecológico de la Tierra. Este “gas de la vida” que fue el secreto mejor guardado de la Reina madre de Inglaterra que murió a los 101 años, y la emblemática Lady Di, Madonna, Michael Jackson y los Rolling Stones, los sexagenarios rockeros que siguen llenando estadios por donde vayan, hoy está en boca de todos.
“La revolución se debe a que la medicina está tendiendo, cada vez más, a ser más natural, atóxica y con mínimos efectos colaterales. Se busca corregir el mal funcionamiento del organismo llevándolo a un estado de equilibrio fisiológico que le permita cumplir sus funciones normales”, explica la doctora María de los Angeles Erario, especialista en temas relacionados con el estrés oxidativo y coordinadora de www.ozono-terapia.com.ar. Y para eso, qué mejor que un gas “que actúa como antioxidante, inmunomodulador, estimula a los glóbulos blancos aumentando así las defensas del organismo ante agresiones externas como infecciones, y la detección de células mutágenas que pueden producir cáncer o enfermedades autoinmunes. A nivel de los glóbulos rojos, incrementa la liberación de oxígeno y genera un mayor transporte a las células, mejorando la función celular y la circulación en general. Y también es un poderoso germicida que elimina hongos, bacterias y virus”, agrega la doctora Velia Lemel, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología. Y como si todo esto fuera poco, no causa alergia ni efecto adverso alguno si es correctamente administrado por profesionales, aunque no se recomienda a embarazadas o personas que hayan sido tratadas recientemente con radio o quimioterapia.
¿Su modo de aplicación? El más común es la autohemoterapia. “Se realiza mediante la extracción de 20 cm3 de sangre en una jeringa, la que se carga con 20 cm3 de ozono gaseoso. La mezcla se coloca por la misma vía de extracción”, expone Rubens Rodríguez, ingeniero en biotecnología y consultor de la Organización Mundial de la Salud –OMS– para Sudamérica. Luego están los baños corporales y la gimnasia en cabinas de ozono, así como la utilización de productos que poseen este gas entre sus componentes.
Multipróposito y eficaz
Las posibilidades terapéuticas de la ozonoterapia parecen infinitas. Y las consultas sobre el tema aumentan día a día. “Sí, es cierto que crecieron las consultas y esto se debe a que llega mucha información desde el exterior”, comenta Jorge Castro, de Ozona S.R.L., empresa que se dedica a la fabricación de generadores de ozono industriales, y que en la actualidad elabora una nueva línea de generadores para aplicaciones odontológicas.
Podría decirse que el ozono es multifacético, multipropósito y polirrubro. “Por su poder germicida –mata bacterias, virus, hongos y parásitos– y regenerativo, erradica la infección y regenera tejido. En patologías localizadas en miembros superiores o inferiores se coloca una bolsa que se cierra herméticamente y se infla con el gas de ozono durante unos minutos para que éste actúe sobre la zona enferma. En otros casos, se inyecta en la lesión con una aguja del calibre de un cabello, que no provoca dolor”, cuenta la doctora Patricia Mabel Garino, ginecóloga, máster en Clínica Estética y médica Ozonóloga.
También, se sabe, tiene efectos favorables en infecciones dentales y lesiones bucales. “Infiltramos ozono en la lesión y el uso diario de agua ozonizada mejora las infecciones como paradentosis –enfermedad de las encías–, afecciones producidas por herpes, extracciones dentales y lesiones ulcerosas”, define quien es miembro de la Asociación Argentina del Ozono –ADELO–.
Asimismo, la ozonoterapia también se aplica a enfermedades de las articulaciones que precisan tratamientos para el dolor. Se hace por vía endovenosa. “El uso del gas de ozono en artrosis, artritis reumatoidea, fibromialgias, tendinitis, contracturas musculares y todas en las que exista dolor, sobre todo crónico, es efectivo. En pocas sesiones puede recuperarse la movilidad de la articulación afectada y ya no presentan dolor”, confirma la especialista.
Como si fuera poco, el O3, al parecer alivia uno de los males más comunes de la población: el dolor lumbar –región inferior de la espalda–, una afección que el 80% de la población mundial tuvo, tiene o tendrá en algún momento de su vida. “En nuestro país es la segunda causa de ausentismo laboral, luego de la gripe”, afirma la doctora Susana Esperanza, directora de Medical Ozono.
Belleza y juventud
En cuestiones de estética, las ventajas de la ozonoterapia son varias debido a que el ozono actúa en la piel como poderoso activador celular. “Es el complemento ideal para todo tratamiento corporal ya que restaura la piel, favorece el drenaje linfático, tonifica los músculos, produce una relajación muscular y nerviosa, y mejora la oxigenación”, sostiene la doctora Lemel.
Si de estar bella se trata, nada mejor que tomar baños corporales de ozono. “Se realizan en un ambiente cerrado, con diferentes combinaciones de ozono y oxígeno. Actualmente, los equipos para baño incorporan una tecnología de programación secuencial, la que posibilita el ingreso del ozono incluso a niveles orgánicos”, detalla Rodríguez, quien es también director técnico de una empresa productora de equipos tecnológicos para innumerables áreas de aplicación del ozono, desde alimentos hasta salud. La gimnasia pasiva en cabinas de ozono aplica este principio, que puede resultar muy efectivo para combatir los tediosos “kilitos” de más. “El gas eleva la temperatura corporal a niveles de 39º ó 40º C permitiendo de esta forma, vaso-dilatar los tejidos adiposos y generar la salida de los lípidos insaturados a través de las linfas. En casos de flacidez, restaura los tejidos que fueron perdiendo elasticidad tornándose en pliegues rígidos”, especifica.
“En el mercado de la estética, también existen cremas, geles, aceites, con distintos grados de ozono en su composición”, agrega el especialista, quien aconseja sesiones de ozonoterapia en casos de psoriasis, que acarrea efectos antiestéticos de importancia.
Y hay más. Para quienes se encuentran cansados, deprimidos, con falta de vitalidad y decaimiento físico, padezcan estrés o fatiga crónicos, producto del estrés oxidativo en sangre –factor de riesgo para distintas enfermedades–, nada mejor que el tratamiento de revitalización celular. “El tratamiento con ozono en este caso se hace en forma endovenosa. Se mide el estrés oxidativo en sangre y luego se pasa a un plan de diez sesiones que se hacen una vez por semana. Al término de éstas se pasa a un plan de mantenimiento que se hace cada dos o tres meses”, comenta la doctora Esperanza.
Un futuro más que promisorio
La ozonoterapia promete seguir revolucionando el mercado terapéutico en el tratamiento de otras enfermedades sobre las que, hasta ahora, no se ha probado su efecto en un 100%.
Aunque vale aclarar que en la Argentina no existe una entidad oficial que avale la ozonoterapia como actividad (lo que significa que cada profesional que adquiere un equipo debe registrarse por intermedio de la empresa que fabrica el equipo, ante ANMAT), ya está constituida la Asociación Médica Argentina de Oxígeno-ozonoterapia, y la investigación parece continuar sobre rieles. “El futuro de la ozonoterapia en el país será un hecho, en ese marco, tratando de mantener el rigor científico en las múltiples posibilidades terapéuticas del gas ozono, cuidando además, que el equipamiento tecnológico sea el adecuado”, confirma Esperanza, miembro de dicha asociación. El gran desafío será en enfermedades neurodegenerativas, y además, en infecciosas y de inmunodeficiencia, para las que ya se cuenta con estudios avanzados. |