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Nuevas “fotos” de pies a cabeza

El diagnóstico por imágenes avanza a pasos agigantados. Hoy, ecografías fetales 4D, resonancias magnéticas de cuerpo entero, tomografías multicorte y ecocardiografías 4D hacen posible la detección precoz de enfermedades mucho antes de la aparición de sus síntomas.


En la actualidad, hablar de salud implica hablar de un dúo indisoluble: medicina y la tecnología aplicada a ella. Las consecuencias de esa unión son importantísimas y se alinean tras una causa: la detección temprana de enfermedades, la optimización de tratamientos y la reducción de costos destinados a su cuidado.
En lo que a diagnóstico se refiere, se produjo en los últimos años poco menos que una revolución. “A nivel mundial hay una explosión en cuanto a nuevos métodos de diagnóstico. Afortunadamente, el cambio llegó a nuestro país más rápido de lo imaginado”, ratifica Ricardo García Mónaco, jefe del departamento de Diagnóstico por Imágenes del Hospital Italiano y presidente de la Sociedad Argentina de Radiología. El 7 de abril se festeja el día mundial de la salud, nuestro homenaje con los últimos adelantos.

Resonancia Magnética
Panorámica de Cuerpo Entero

Uno de los frutos del continuo avance es la Resonancia Magnética Panorámica de Cuerpo Entero –RMPCE–, una modernísima y ultrarrápida modalidad de resonancia que brinda imágenes 2D y 3D, contiguas desde la cabeza a los pies, a diferencia de las convencionales que sólo pueden estudiar regiones por separado. “Con ella se abrió un nuevo espectro de posibilidades diagnósticas en la detección temprana de enfermedades que no presentan síntomas: el chequeo en salud de alta tecnología o high tech check-up”, explica Alejandro Beresñak, director médico de Investigaciones Médicas Centros de Diagnóstico. Este centro tiene el primer equipo llegado al país, a mediados de 2005. Cuenta con múltiples aplicaciones clínicas: búsqueda de metástasis en los seguimientos oncológicos y el estudio simultáneo de todas las arterias –angiorresonancia de cuerpo entero– en pacientes con riesgo vascular, principalmente los que sufren de enfermedades sistémicas como arteriosclerosis y diabetes. “En poco más de 30 minutos proporciona una imagen continua e integrada de las grandes arterias del cuerpo, con excepción del corazón, que requiere una aparatología especial. También se aplica a la columna total, con el fin de valorar el estudio de las patologías espinales comunes, como la espondiloartrosis, metástasis, secuelas traumáticas, etc., que afectan o pueden afectar a la columna vertebral y su contenido en más de uno de sus segmentos”, añade.
Tal es la importancia de este potente y novedoso método que será el tema principal de las Primeras Jornadas Virtuales Iberoamericanas a realizarse por Internet en julio y de las que participarán médicos de Argentina, España, México y Perú, a través del portal de educación médica continua www.radiologiavirtual.org.
Esta nueva tecnología es ciento por ciento inocua y puede utilizarse reiteradamente por carecer de radiaciones. Además, forma parte de cierta tendencia en medicina: considerar a la persona como una unidad. “De alguna manera, la RMPCE contribuye al surgimiento de una nueva sub especialidad clínica y diagnóstica basada en una visión holística, o sea, integral del paciente, para estudiar simultáneamente afecciones que involucran al mismo tiempo diferentes áreas del cuerpo. Sus beneficios superan hoy las previsiones y expectativas puestas en un futuro cada vez más cercano”, anuncia Beresñak.

Espiando de cerca
al paciente por nacer

La ecografía fetal 4D constituye otro de los adelantos. Llegar a ella implicó un camino que valió la pena recorrer. “Hasta hace poco tiempo, los médicos ecografistas estábamos acostumbrados a visualizar imágenes de los fetos en dos dimensiones -2D-. Recientemente se incorporó la posibilidad de observar al futuro hijo en tres -3D- mediante ecógrafos que reconstruyen digitalmente imágenes para formar una sola. Y posteriormente se sumó la capacidad de realizar imágenes tridimensionales instantáneas en tiempo real, agregando el factor movimiento, y a esta modalidad se la denomina 4D”, puntualiza Miguel Ariel, especialista en Diagnóstico por Imágenes, director del Centro de Diagnóstico de Rosario y primer director de la filial Latinoamericana del Instituto de Educación e Investigación en Ultrasonografía de la T. Jefferson University de Philadelphia.
El método es inocuo y se puede hacer desde el período embrionario y no viene a reemplazar a las “eco” 2D. “Adiciona imágenes y movimiento, y mejora así la calidad diagnóstica. No es condición indispensable efectuar una ecografía diagnóstica 3D-4D, aunque tal vez en el futuro forme parte de la rutina”, aclara. Un dato interesante: la “eco” 4D muestra a los padres el detalle de los gestos y movimientos de su hijo. “Experimentan un momento de real emoción al observar con nitidez la cara del bebé, y ya encuentran parecidos familiares. Pero, más allá del evento social que representa, la nueva tecnología tiene otras aplicaciones que se irán perfeccionando aún más, como el estudio 4D del corazón fetal que permite detectar anomalías cardíacas o trastornos hemodinámicos -de funcionamiento-, aunque hay que decir que esta evaluación específica no forma parte hoy de la rutina, sino que se pone en práctica cuando se han detectado anormalidades en la ecografía convencional o si existen antecedentes familiares”, comenta.

El corazón en la pantalla
y por 64 canales

La tomografía computada –TC– multicorte de 64 canales también aporta su granito de arena en pos del diagnóstico precoz y un mejor pronóstico para los pacientes. Es posible a través de un sofisticado tomógrafo con 64 pistas –llamadas canales o detectores- que permiten adquirir datos 64 veces más rápido que con un equipo convencional, valga la redundancia. “La diferencia con los tomógrafos helicoidales de una fila de detectores consiste en el aumento en la velocidad de adquisición de los datos. Se obtienen imágenes de las arterias del corazón en 5 segundos, y del cuerpo entero, en tan solo 9”, detalla el doctor Raúl Ernesto Peloso, jefe del servicio de Diagnóstico por Imágenes del Instituto de Cardiología de Corrientes Juana Francisca Cabral. Cuenta con el único equipo de estas características en el país, desde septiembre de 2005 ( en ese momento el primero en América Latina). “Se basa en una mejor resolución que permite visualizar estructuras de casi medio milímetro y realizar reconstrucciones en 2D y 3D en colores gracias a un importante desarrollo del software de su sistema de computación”, agrega. Con él, se pueden realizar navegaciones virtuales por dentro de las estructuras huecas y los vasos del cuerpo humano: broncoscopía, colonoscopía virtual y navegación endovascular. Como si fuera poco, posibilita la visualización de las arterias coronarias de forma no invasiva –tan solo inyectando un medio de contraste por una vena del pliegue del codo–. “Así se puede conocer y evaluar la enfermedad aterosclerótica que afecta a estos vasos y prevenir el infarto cardíaco, en la actualidad, una de las primeras causas de muerte en el mundo. Asimismo, se considera el mejor método para el diagnóstico de la patología vascular periférica”, puntualiza el especialista.

Los especialistas advierten que las nuevas tecnologías no vienen a suplantar a las existentes sino a complementarlas. Nada se pierde: lo que estaba, queda; lo que llega, se suma, parece ser la consigna. “Hay que apropiarse de la tecnología con prudencia y sobriedad, sin ser dependientes de ella”, aconseja el doctor Lowenstein, quien, además, augura: “El tiempo será el único que nos dimensionará la utilidad real de estas nuevas técnicas en la arena clínica, en beneficio de nuestros pacientes”.

 
Cocardiografía convencional + factor tiempo


En cuanto al estudio del corazón la ecocardiografía es la modalidad de imágenes más utilizada, considerada además, uno de los avances más importantes del siglo XX. ¿Cuál es la novedad en este rubro? La ecocardiografía 3D, que agrega a las técnicas tradicionales, la posibilidad de obtener imágenes cardíacas en múltiples planos. ¿Qué significa en términos clínicos? “Hasta ahora, el ecocardiograma convencional, en evolución permanente, pasó de un modo M –monoplanar a las imágenes bidimensionales, que utilizamos diariamente.
El corazón, como todas las estructuras de la naturaleza, es un órgano de 3 dimensiones. El ecocardiografista realiza esta reconstrucción en forma mental y desde algunos años tiene la posibilidad de obtener imágenes 3D mediante un posproceso que demora horas, por lo cual, no es práctico. Hoy, a través de un transductor especial, que se llama matricial, se realiza la reconstrucción de imágenes en la medida en que se van adquiriendo, y por computadoras súper rápidas se pueden ver en tres dimensiones y en tiempo real. Por esta razón se habla de una cuarta dimensión, que es la función tiempo: cada cuadro –o frame– que se ve, tiene una duración determinada. Se trata de imágenes de altísima resolución en las que se ven muchos cuadros por segundo. Por eso son tan claras al ojo, tan expresivas, y brindan tanta información. Permite hacer múltiples tajadas -slices- del corazón, así como cortes a diferentes profundidades. Es como si uno tuviera el corazón en la mano y pudiera verlo desde distintos ángulos, cortarlo y observar todas sus estructuras internas”, explica el doctor Jorge Lowenstein, pionero en Argentina en lo que refiere a ecocardiografía y jefe de Cardiodiagnóstico de Investigaciones Médicas Centros de Diagnóstico, que en días contará con el equipamiento para hacer este tipo de estudios.
Sus potenciales beneficios son innumerables, aunque todavía no llevados a la práctica diaria en nuestro país. “Se predice que puede adicionar alrededor de un 30% más de información en determinados campos. Será muy útil para medir los volúmenes de las cavidades y el rendimiento global del corazón -función cardíaca-, parámetros muy relacionados con el pronóstico del paciente. El otro gran capítulo es la factibilidad de detectar anomalías congénitas: ver los defectos de los corazones de niños y adultos y determinarle al cirujano qué posibilidad de reparación tienen. También se utilizará para determinar el pronóstico posinfarto, evaluar con mayor precisión las valvulopatías, y podrá predecir si es factible reparar o cambiar determinada válvula. Asimismo, en análisis de masas miocárdicas – tumores, vegetaciones, o trombos-, verificar sus características estructurales su tamaño y determinar qué tratamiento seguir”, advierte.
Y una de las ventajas más significativas de esta modalidad es que es absolutamente no invasiva. “Además, es ecológicamente pura, pues, no genera ningún tipo de radiaciones. Es segura, para el medio ambiente y para el paciente, sometido, quizás, a más de un estudio de este rango en su vida”, declara quien es, también, presidente del recientemente creado Comité Interamericano de Ecocardiografía que nuclea a 23 países miembros de la Sociedad InterAmericana de Cardiología.