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Día de feria

Son un destino obligado de los turistas. A mitad de camino entre los mercados de antaño y un paseo de compras, en las ferias se conjugan las creaciones artesanales, los shows y las antigüedades. Desde libros hasta alpargatas, todo está allí para ser descubierto..


En la Feria de San Telmo, como hace 35 años, las antigüedades están en primer plano. Los fines de semana los turistas inundan el barrio y lo alegran.

Tango y antigüedades
Cuando la Feria de San Pedro Telmo fue creada, este tipo de mercados era común en Europa. Montevideo y Santiago de Chile, también tenían la suya. Hoy, luego de 35 años, sigue ocupando la Plaza Dorrego, rodeada de edificios de fines del siglo XIX y principios del XX, en uno de las zonas más antiguas de la Capital. Tanto ha crecido que ahora, los puestos y las propuestas se extienden por las calles aledañas, así como los shows, los imitadores de Gardel, las estatuas vivientes y las orquestas de tango. Todos los domingos, el barrio se llena de porteños y turistas, que suman hasta diez mil visitantes, ávidos por encontrar antigüedades a buen precio y descubrir la esencia del sur de Buenos Aires. Desde el 2001 y debido al boom turístico, el barrio se renovó por completo. Por todas partes se ven bares y restós muy modernos, llenos de comensales que se adivinan turistas. ¿Cómo reconocerlos? Porque son los primeros en aparecer en la feria y siempre compran, a diferencia de los argentinos que miran mucho, pero compran poco. Los puesteros, entrenados, se animan a adivinar el origen de los compradores por los objetos elegidos: según cuentan, los franceses se ven seducidos por la bijou y vidrios; los brasileros, por los metales y los objetos de colores; los italianos, por las joyas antiguas y los españoles, por los mantones, abanicos y pinturas.

Artesanías al paso
Organizadas bajo un diagrama cuasi circular que baja desde la Avenida Alvear, todo por Libertador hasta llegar a la Avenida Pueyrredón. Sobre estos parques, hace más de 35 años, un grupo de artesanos se animó a desplegar su arte, contra el paredón del viejo asilo Viamonte, hoy desparecido. Poco a poco se fue formando la feria que hoy rodea el Cementerio de La Recoleta, el Centro Cultural y las terrazas del Buenos Aires Design. Con una propuesta variada, se destacan las creaciones en metales, cuero y madera y las pinturas de los artistas. Se calcula que por allí pasean más de quince mil personas por día, aunque esto no tenga nada que ver con las ventas. Ubicada en una parte neurálgica de la ciudad, la feria es el punto de encuentro y el lugar ideal para disfrutar de los shows de los artistas callejeros, performances, mimos, clowns, malabaristas, bandas de música, percusionistas, entre las escapadas al Museo Nacional de Bellas Artes o el Palais de Glace, con su oferta de arte.

Un canto a la tradición
Con 20 años recién cumplidos, la Feria de Mataderos, que ocupa casi 10 cuadras en Lisandro de la Torre y Avenida de los Corrales, nació con el objeto de difundir nuestras raíces culturales. Por eso, el Día de la Pachamama, el Día Internacional del Folklore, el Carnaval Salteño, el Carnaval de NOA, las Fiestas Patrias –25 de Mayo y 9 de Julio–, y el Día de la Tradición, entre otras fiestas no menos importantes, la feria es una gran fiesta donde se juntan cientos de miles de curiosos. El clima patriótico se respira en el aire y se confunde con el olor a asado y el ruido de los cascos de los caballos. Por allí se juntan hasta quince mil personas desde las 11 de la mañana y hasta el anochecer con ánimo de celebrar, encontrarse y descubrir artesanías, conocer productos regionales o disfrutar de los festivales y shows gauchescos.
Los antiguos edificios que la rodean sirven de marco para este lugar de la tierra. La Recova del Mercado es una de las últimas que quedan en Buenos Aires; allí se encuentra el Museo Criollo de los Corrales. El edificio del Mercado Nacional de Hacienda fue declarado monumento histórico y sirve de escenario para que grandes cantantes demuestren su arte. Por allí pasaron artistas de la talla de Eduardo Falú, Ramona Galarza, el Chango Spasiuk, Suma Paz, el Chaqueño Palavecino, Rodrigo y la Sole.