La ecuación es clara: (fama + popularidad) x (separación + divorcio) = fuertes enfrentamientos y millones en juego. Sí, sí, sí, es cierto, hay excepciones, pero que no hacen otra cosa que confirmar la ecuación.
Dos que conocen muy bien el tema de la multiplicación, la suma y la resta luego de que el amor sale por la puerta son Paul McCartney y Heather Mills, quienes después de largos meses de idas y vueltas, lograron alcanzar un arreglo económico para su separación legal. La ex modelo recibirá alrededor de 144 millones de dólares, repartidos en una suma inicial y luego 7 millones cada año hasta que la pequeña hija de ambos, Beatrice, alcance la mayoría de edad. El acuerdo de divorcio –que sería el más caro en la historia de Inglaterra–, incluye una cláusula que impide a las partes involucradas hablar públicamente acerca de los motivos que llevaron al fracaso de la pareja. Eso sí, Mills no recibirá ninguna propiedad por parte del ex Beatle, ya que ella tiene una residencia en Hove, en la costa sur de Inglaterra, y recientemente se compró una casa de 800 mil dólares en Eslovenia. ¿Conclusión? La mansión que McCartney tiene en Londres desde la década del 70 –y que su ex reclamaba– queda en manos de su dueño. El ex Beatle también deberá pagar todos los gastos de manutención de Beatrice, los cuales incluyen educación, viajes y seguridad.
Otra celebrity del mundo de la música que recientemente logró dar de baja a su matrimonio es Britney Spears. Luego de que un juez de Los Angeles firmó el acuerdo para poner fin a los procesos del divorcio, pudo saberse que Kevin Federline –el ahora ya ex marido de la princesa del pop–, recibirá 420 mil dólares al año por apoyo conyugal, cifra que estaba establecida en el contrato prenupcial firmado por ambos. Si bien Britney y Kevin estarían felices con el acuerdo alcanzado, hay quienes se animan a decir que el bailarín estaría pensando en regresar a la Corte para pedir la totalidad de la custodia de sus dos hijos, Sean Preston y Jayden James, debido a la desarreglada y polémica vida (borracheras varias, apariciones escandalosas, cabeza rapada, etc., etc., etc.) que Britney está llevando adelante. Y hablando de momentos polémicos, recordemos que para Spears este es su segundo divorcio. En 2003 y luego de 55 horas de matrimonio (sí, leyó bien, dice 55 horas), la chica rebelde le dijo adiós a su amigo de la infancia, Jason Alexander, con quien se había casado en “la pequeña capilla blanca”, uno de los tantos recintos destinados a uniones rápidas de Las Vegas. Pese a los reclamos del despechado muchacho, en este caso Britney no tuvo que desembolsar ni un solo centavo.
Al cine
también le pasa
Cuántas veces el séptimo arte contó historias de amores truncos que no llegaron a buen puerto. Una de ellas –que tiene que ver con el cine, pero que se vivió fuera de la pantalla grande–, fue la de Steven Spielberg y Amy Irving. Tras cuatro años de matrimonio, el director debió hacerle un cheque a la actriz por la módica suma de ¡100 millones! Una verdadera fortuna para ese momento, pero unas migajas si se piensa que la actual fortuna de Spielberg ronda los 3 mil millones de dólares. ¡Ay!
Más allá de su rol protagónico en el film ivo, Harrison Ford no pudo escaparle a la ecuación (fama + popularidad) x (separación + divorcio) = fuertes enfrentamientos y millones en juego. Luego de 21 años de pareja, cuando “Indiana Jones” puso punto final a su matrimonio con Melissa Mathison, también puso fin a 85 millones de dólares de su abultada cuenta bancaria. Y hablando de actores por los cuales millones de mujeres se derriten en este mundo, llega el turno de Kevin Costner. Fue un eficiente guardaespaldas y supo danzar con los lobos, pero también tuvo que bailar con una compleja y muy poco feliz situación: después de 16 años junto a Cindy Silva, un día sus vidas tomaron rumbos diferentes y ella –antes de partir–, se alzó con 80 millones. Quien tampoco la sacó muy barata fue el actor Michael Douglas: pagó con 45 millones de dólares y dos casas sus ganas de independencia y ansias de libertad, luego de 21 años junto a su mujer Diandra.
Después de conocer varias historias de amores truncos que no llegaron a buen puerto, ya podemos decir (y hasta afirmar) que la maldita ecuación se cumple tanto delante como detrás de cámara. Y quien ahora se suma a la lista es el director de Titanic, James Cameron, quien debió volcar 50 millones de dólares a las arcas de su ex, Linda Hamilton, tras apenas un año y medio de matrimonio.
¿Y los senderos de la música? Volvamos a ellos. Allí damos con la morena Janet Jackson, que debió enfrentar una demanda de divorcio presentada por Rene Elizondo Jr., después de 14 años juntos, ocho de los cuales estuvieron legalmente casados. Aunque ella le ofreció bastante dinero para terminar todo sin conflictos legales, él se hizo el sordo y arremetió con que quería 10 millones a cambio de no ponerse a escribir un libro en el que revelaría muchos secretos de la pareja. El caso no está cerrado y nada definitivo está dicho aún, pero claro está que ninguna megaestrella quiere que sus más íntimos detalles salgan a la luz. Para Lionel Richie la cosa se multiplicó por dos y separarse de su mujer Diane le costó 20 millones de dólares, mientras que Mick Jagger, líder de los Rolling Stones, pagó entre 15 y 25 millones cuando se divorció de la supermodelo Jerry Hall. “Pegar un hit, ¿para qué?”, podría ser la pregunta obligada para el cantante Neil Diamond, quien luego de cansarse de ganar dinero con su tema Touching You, Touching Me y volverse millonario, debió dejar en el divorcio nada más ni nada menos que 150 millones.
¿Cansado de leer millones y harto de calcular qué haría usted con todos ellos? Entonces nada como conocer el multimillonario divorcio entre Paloma Picasso y Rafael López Cambil. Aunque la cifra nunca se conoció con certeza, se cree que él podría haber recibido al menos ¡¡240 millones de dólares!! de parte de la hija del famoso pintor español.
¡Ah! ¡El amor, el amor! ¿Dónde ha quedado ese bello y enaltecedor sentimiento? El que parece no saberlo muy bien es Tom Cruise, quien prefirió evitarse futuros dolores de cabeza y firmó con su actual pareja, Katie Holmes, un acuerdo prematrimonial que implica que, en caso de ruptura, ella recibiría 40 millones de dólares. Ni un centavo más, ni menos...
¡Ah! ¡El dinero, el dinero! ¡Vil metal!
¿Arreglos prenupciales
en la Argentina?
En nuestro país, los contratos prematrimoniales son nulos o carecen de valor conforme al art. 1218 del Código Civil, salvo los que tengan por objeto establecer los bienes que cada miembro de la pareja lleva al matrimonio y las donaciones que el esposo hiciere a la esposa. La legislación argentina prevé dos formas de divorcio: el de mutuo acuerdo y el llamado controvertido. Su diferencia jurídica radica en la culpabilidad del cónyuge que ha motivado el divorcio, al cual se le podrá exigir el pago de una suma en concepto de daño moral y la fijación de una cuota alimentaria a favor del inocente. En el divorcio de mutuo acuerdo, se considera a ambas partes culpables.
La sociedad conyugal se rige por las normas de las sociedades, o sea que todos los bienes adquiridos durante el matrimonio pertenecen a la sociedad como gananciales. Estos bienes deben repartirse 50% para cada uno de los “socios”.
Asesoró: Dra. Teresita Sudiro, abogada civilista. |