Increíble, pero real: sólo alrededor del 3% de los campos en la Argentina tiene una línea de telefonía fija, según un estudio reservado de la empresa Telefónica de Argentina. Si se habla de celulares, las estadísticas son totalmente lo opuesto: el 95% de los productores cuenta, al menos, con un aparato móvil.
Este es, quizá, solo un ejemplo de la tendencia: hoy, Internet es considerado un servicio esencial para el desarrollo del agro y de las bodegas, en particular para su contacto con sus proveedores y con los bancos, por ejemplo.
La telefónica española brinda banda ancha –a través de su antena “VSat”–, con capilaridad en todo el territorio nacional, y cuenta con 1500 aparatos activos. De esa cifra, el 50% son clientes del sector agropecuario. ¿El resto? Empresas de hidrocarburos que operan en la Patagonia.
Pero ahora, Telefónica está en plena etapa de “testeo” para brindar también telefonía fija por medio de esa misma antena “VSat”. “Es algo que a los productores les vendrá bárbaro, porque en algunos lugares de la Argentina no hay señal de celular”, explica Ramón Robles Gorriti, gerente Comercial de Telefónica Negocios. ¿En qué zonas? Por ejemplo, en el medio de la Pampa, en ciertos puntos de la provincia de Buenos Aires (por ejemplo, en las cercanías de Mar del Plata) o en localidades del interior de Catamarca o La Rioja.
La movida tecno
El campo no podía estar ajeno al llamado “nuevo mundo”. Hoy, un productor tiene las herramientas tecnológicas para conocer cuántas hectáreas cosechó, estar “on-line” con la producción de su negocio, llevar en una laptop sus principales indicadores económicos y el avance o retroceso de sus operaciones.
Los avances son permanentes e inciden, de manera directa, en la rentabilidad y productividad. En ese sentido, el GPS, los monitores de rendimiento y las barras de luces se constituyen en un conjunto de facilidades para economizar insumos y aumentar cada vez más la rentabilidad de la inversión. Es lo que se denomina “Agricultura de Precisión”. Se calcula que la adopción de estos recursos crece a un ritmo del 15% por año en todo el mundo.
“Lo que se busca es la optimización de procesos, para mejorar los costos y aumentar los rindes, lo que representa una ventaja para el productor. Pero también se trabaja responsablemente, cuidando los recursos naturales. Esta es una inversión a largo plazo que los productores jóvenes empiezan a contemplar”, destaca Marcelo Cavaglia, gerente de marketing del Grupo PLA.
Un ejemplo es el “Sistema de Dosis Variable” para pulverizadoras que usan terminales, un software digital y un sistema de GPS. Este permite leer las condiciones del cultivo y, así, realizar una aplicación de agroquímicos más precisa. “Es como preguntarle a cada planta y a cada porción del terreno qué dosis de fertilizantes necesita, y aplicarlo de acuerdo con esta necesidad. Propicia el mejor rendimiento del cultivo sin tener un uso excesivo ni escaso de agroquímicos”, explica Caviglia.
Por eso, no sorprende que cada vez sean más los fabricantes que también ofrecen estos recursos en las maquinarias. En el caso de Case, lo hace bajo el nombre de “Advanced Farming System” (AFS). Una de las aplicaciones permite la determinación de los sectores más productivos de un campo. Para ello, los sensores ubicados estratégicamente en la cosechadora envían datos a un monitor de rendimiento conectado a una antena GPS. Esta información, “geoposicionada” en tiempo real, se almacena en una tarjeta de memoria que luego se coloca en una computadora y, mediante un software específico, se elabora un mapa donde se puede observar con distintos colores en qué lugar los rendimientos fueron mayores o menores. “Con esos datos se puede elaborar un plan futuro para los próximos cultivos”, explica Alfredo Jobke, gerente de marketing de Case IH.
Un nuevo mundo
No todo es un tractor, una cosechadora o una sembradora. No sólo los fabricantes de “fierros” tienen como objetivo posicionarse como proveedores del sector agropecuario. También está la poderosa industria del software. Por ejemplo, se destaca el caso de la multinacional SAP que, a través de su socio de negocios, Crystallis, creó una solución “SAP Business All-in-One”, que optimiza la administración del negocio, generando eficiencias para obtener una mayor rentabilidad en los procesos de las empresas. “Este producto facilita la administración de cuentas corrientes en pesos, dólares, soja, maíz y girasol. Además, permite, entre otras cosas, efectuar operaciones de compra y venta, según la cotización prefijada, disponiendo de un máximo control de los recursos, las 24 horas, los 365 días del año”, destaca Javier Navarro, gerente comercial de SAP Región Sur para Pequeñas y Medianas Empresas.
La solución apunta a resolver el problema de integración logística y financiera, además de brindar información rápida y precisa para tomar mejores decisiones, creando nuevas ventajas competitivas. “Concretamente, perfecciona la administración de la producción primaria, acelera los procesos logísticos, incrementa la rentabilidad y optimiza el control económico y financiero”, explica el ejecutivo.
Al respecto, Darío Delbono, gerente de Sucursal Rosario de MacStation, aporta que “lo que busca el empresario con la tecnología es poder, de alguna manera, acotar los tiempos, optimizar recursos o hacer estadísticas de su producción”. Es más, un hombre de campo puede tener todo su terreno en el monitor de su computadora. ¿De qué manera? Muy simple: traza el perímetro de una parcela, lo “baja” a su PC y realiza un dibujo con el cual se hace una radiografía del negocio. A saber: cuánto fertilizante se necesita, cuál será la superficie sembrada, qué cantidad de semilla utilizará, el impacto climático (registros de lluvia), etcétera. “Al final de la cosecha, con toda la estadística, ese productor podrá comparar y, al mismo tiempo, contar con una radiografía real de sus números. Y estaría en condiciones de observar su contabilidad al día”, detalla Delbono.
Los ganaderos también disfrutan de este fenómeno. Es que, una vaca puede tener un “chip” en la oreja, que permite escanear información como cuánto engordó, el seguimiento de su peso, las vacunas que se le dieron o las enfermedades que sufrió en un lapso. “Esto hace que se ahorre dinero y que pueda realizar las inversiones sobre la base de información muy precisa. Sirve para maximizar el rendimiento”, indica Delbono. ¿De qué manera una marca como Apple se inserta en este mercado? “Permitimos que, dentro de cualquier Mac, un productor pueda usar Windows, por lo que aquellas personas que antes utilizaban PC y quieren migrar a Mac, están en condiciones de hacerlo sin problemas”, explica el ejecutivo.
Made in Argentina
La maquinaria agrícola argentina compite mano a mano con gigantes globales y se gana su espacio, debido a que genera equipamiento de alto rendimiento. Cosechadoras que funcionan con equipos de telemetría (comando a distancia), tractores que interactúan con información satelital, pulverizadoras con cámaras externas, sistema de GPS y hasta pilotos automáticos son algunas de las innovaciones incorporadas, que hacen de esta industria un campo multidisciplinario de conocimiento, investigación y desarrollo.
Un ejemplo de esto es la “Intersembradora Autopropulsada PLA”. La intersiembra es una práctica agrícola que permite superponer dos cultivos, una especie sobre otra ya implantada (por ejemplo, cultivar soja entre las filas de maíz, girasol o sorgo ya crecido), en donde las condiciones del clima y el suelo son propicias para hacerlo. Esto se viene realizando desde hace unos 15 años, y ofrece al productor las ventajas de aprovechar mejor las posibilidades del suelo, obtener un mejor rendimiento agronómico y, al mismo tiempo, explotar responsablemente el campo al rotar cultivos y mantener los nutrientes del suelo.
Adaptación y creatividad son palabras clave para estas empresas en desarrollo, que buscan producir maquinaria “inteligente”, que permite “comprender” las necesidades del suelo, tanto para obtener un mejor rendimiento como para producir más responsablemente. “Buscamos la evolución como filosofía de trabajo. El campo está cambiando y los procesos requieren de mayor precisión, y eso se logra con tecnología digital”, afirma Miguel Pla, titular de la firma de la localidad de Las Rosas.
Case, por su parte, también cuenta con el sistema llamado “AFS Guide”, que recibe y procesa informaciones vía satélite, por medio de GPS, y que, conectado en la dirección de las máquinas, mantiene su trazado, proporcionando eficiencia en la operación. Como si fuera un piloto automático, guía al operador de la cosechadora o tractor de forma que este no repita la pasada en el campo. “En la pulverización –operación que consume gran parte de la inversión en tratamientos agrícolas–, este sistema ayuda al operador a direccionar la máquina para que no queden plantas sin recibir tratamientos o con exceso de dosis, lo que permite hacer un uso eficiente de los agroquímicos”, describe Jobke.
Por todo esto, ¿queda alguna duda de que la sociedad “tecnología & agro” es una fuerza que crece?N
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