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Tecnología

Llega la WebTV

 
El sexto canal

El proyecto se inició hace 6 años. Hoy ya asoma como una punta de lanza de lo que vendrá. “En Television.com.ar empezamos como un diario de información relacionado con la televisión. En ese momento, sólo retransmitíamos programas como TVR, como primeras pruebas. Pasó mucha agua bajo el puente”, destaca Martín Rodríguez, gerente
de Contenidos de la compañía. El ejecutivo no duda de que hay un antes y un después de You Tube, por cuanto considera que “evangelizó” y demostró que “era posible” ver imágenes en la misma pantalla de una computadora. “Con todo lo construido a través del diario, nos proponemos hacer contenidos profesionales (no videos aficionados), tener una grilla de 10 programas, que no se ordenan por horario, ya que el ‘on line’ te facilita que el usuario pueda ingresar y ver la programación cuando quiera. Selecciona lo quiere ver, identifica ese capítulo y satisface su demanda”, explica Rodríguez.
Por el momento, la industria no tiene en claro cuál será el modelo de negocio que dominará a la televisión por Intenet. “Estamos todos en la búsqueda del modelo ideal. Cuando lo pensamos hace 6 años, tenía la intención de ser esto, pero sin saber exactamente cómo iba a ser. You Tube fue una bisagra para hacerle entender a la gente que se podían ver imágenes. Hay pruebas de este estilo. Están los que retransmiten lo que hacen las estaciones de tevé viejas. Están los que empiezan a hacer la misma tevé profesional, pero nacidos en la era ‘on line’. No retransmitir lo que produce Canal 13 o Telefé, sino producir de cero”..
 
 
Así como años atrás surgió el cable para competir con los canales de aire, la llamada pantalla chica se enfrenta a la Web como a un adversario de peso. En la Argentina, las productoras de contenido ya tienen telenovelas para transmitir bajo este nuevo formato.
Los últimos Juegos Olímpicos de Beijing fueron emitidos por la Red, en lo que se convirtió en una prueba piloto.

Amanda O es el nombre elegido para la nueva ficción que protagonizan reconocidas figuras del mundo del espectáculo, como Natalia Oreiro y Luciano Castro. El elenco está integrado, entre otros, por Lorenzo Quinteros y Ale Fidalme (la ex humorista de El ojo cítrico y Estilo K), y presenta detalles de lujo. Para eso, también se sumó como invitado, interpretando un papel muy cercano a su rol en la vida real, el reconocido diseñador Benito Fernández. Hasta aquí, los datos del proyecto no se diferencian de otros tantos que se encaran en la televisión de estos tiempos. Pero esta tira, producida por Dori Media Group, no es una más, ya que pretende revolucionar el mercado. ¿Por qué? ¿Qué la distingue del resto? Que no se emite por ningún canal de aire ni por cable: fue incubada, desde sus orígenes, para ser transmitida por Internet.
La cibernovela, que se presenta en sociedad dentro de pocos días, avanza sin pausa hacia su próximo estreno, tendrá un total de 130 capítulos, de nueve minutos cada uno, y se emitirá de lunes a viernes por medio de su propio sitio de comunidades virtuales, creado para este tipo de productos. Lo novedoso del caso es que el público puede intervenir en el guión a través de foros especialmente creados. Además, se prevé realizar resúmenes de tres minutos para celulares y una síntesis semanal que se difundirá por la pantalla chica, resultado de un extracto de la versión original para Internet.
¿Será este el comienzo del fin de la era de la televisión tal como es conocida hasta el momento? ¿Asoma un nuevo formato? Lo responde Martín Rodríguez, gerente de Contenidos de Television.com.ar: “Así como surgió el cable, esta es otra vertiente. Es como una lucha en la selva: todos contra todos”. El punto de partida, en el que se sostiene la proyección de este formato, no deja de ser auspicioso: los accesos a Internet de alta velocidad en la Argentina aumentaron un 61% el último año y alcanzaron un total de 2.557.413 conexiones. “Cada vez hay más, la tecnología es más económica, y las redes tienen una mayor capacidad. Por eso, surgen nuevos formatos que los usuarios pueden ver igual, a pesar de que sean más pesados”, explica Luis González, gerente de Contenidos de la división de Servicios Online de Microsoft para Hispanoamérica.
En la actualidad, hay 7 millones de personas que ven videos por Internet, de las cuales 1,7 millón lo hace diariamente. Esto se desprende del informe Uso de Internet: contenidos y transacciones-Segmento individuos 2008, realizado por la consultora Carrier y Asociados. Sin dudas, la irrupción de You Tube hizo que 3 de cada 4 “webvidentes” visitara este sitio. En el juego de las comparaciones, esto equivaldría a decir que You Tube tiene un rating diario de 46 puntos, más que lo que cosecha diariamente nada menos que Marcelo Tinelli, gracias a su Bailando por un sueño, que se emite en el prime time de Canal 13. “Lo más usado en video son los ‘clips’ cortos. Los de formato largo están en una etapa experimental, todavía no son populares”, agrega González.
Por eso, no es casual que el tema sea objeto de permanente debate en cada reunión, charla o café que tienen los máximos responsables de los canales de televisión abierta. A todos les ocupa –y preocupa– estar bien parados y posicionados respecto de lo que vendrá para la industria de la mano de la tecnología. Son conscientes de que lo que hoy es una incógnita seguramente en poco tiempo más se transformará en una certeza. Y no dudan de que la tevé va a mutar, dejará de ser la famosa “caja boba” y nacerá otro tipo de comunicación, muy diferente de la actual, que tendrá como protagonista a un celular o a una computadora.

En línea de largada
“Hay que estar preparados”, admite off the record un alto ejecutivo de una de las emisoras capitalinas más importantes. Y agrega: “Hace tiempo que realizamos pruebas en todos los procesos y formatos. Todavía ni siquiera se habla del negocio, sino del ‘aggiornamiento’ de toda la infraestructura, para que esté acorde con lo que se presume que viene”. Ese escenario que asoma, y del que apenas se conocen algunos indicios concretos, tiene como protagonistas de lujo a las Blackberry, los iPhone, laptops y PC's. “Serán las nuevas pantallas”, asegura la fuente. “La telefonía móvil es uno de los servicios modernos que tienen mayor aceptación, y el que más creció en América Latina”, confirma Carlos Romero, gerente de Marketing y Producto de la empresa Gemalto.
Desde su visión, la “revolución” de medios será a través de la televisión móvil. “Habrá que crear contenidos para aprovechar toda la tecnología y atraer al usuario”, explica. Por eso, se cree que habrá productos de menor duración con contenidos exclusivos y “grillas” de programación diseñadas a gusto del consumidor, lo que redundará en una mayor segmentación. “Hoy, uno se plantea en qué canal ver un partido de fútbol. En el futuro, se podrá elegir desde qué cámara mirar ese encuentro, elegir la que transmita el ataque de su equipo favorito o seleccionar detalles que hoy no se le permite observar. La idea es pasar de la oferta actual a una televisión que ofrezca más oportunidades y que sea paga”, agrega Romero.
Otra de las claves estará en aprovechar los llamados “tiempos muertos”, aquellos momentos en los que una persona viaja en tren o en colectivo, almuerza en un restaurante o toma un café, para brindarle también la posibilidad de conectarse al mundo hasta ahora lejano de la televisión. Por eso, se habla de que será la programación que demandará menos minutos de producción, pero que deberá ser mucho más ágil y dinámica. “Serán segmentos de 15 minutos”, indica Romero.
Según el ejecutivo, unos 6 millones de usuarios en el mundo utilizan en la actualidad televisión móvil, tendencia que crece a escala global. En ese sentido, no pasa inadvertido el hecho de que América Latina sea una región donde la televisión tiene un gran alcance. Con este antecedente, el futuro de la llamada “Web TV” también sería prometedor…

Prueba piloto
No es casual que hacia allí apunten todas las miradas y se planteen de los más variados interrogantes sobre cómo se adaptará lo tradicional a esa realidad. Lo concreto es que, por el momento, no existe claridad respecto de qué tan grande vaya a ser el nuevo mercado. “Pero las productoras de contenidos están interesadas y trabajan en esta dirección”, resalta González. Y apunta: “Las empresas tecnológicas también invierten en mejorar los reproductores de video para que puedan llevar toda esa tevé on line al usuario”.
Así, surgen pruebas piloto como la transmisión vía Internet de los Juegos Olímpicos o la producción de tiras especialmente para ser emitidas a través de la Red. Y, como los resultados de estos ensayos son alentadores, nadie duda de que la nueva televisión ganará espacio. Hay un antecedente fresco: los últimos Juegos Olímpicos Beijing 08 se transformaron en la primera oportunidad de la historia en la que un acontecimiento deportivo de esta envergadura fue transmitido por Internet. Los números que dio a conocer la empresa española Terra, que compró los derechos para emitir las imágenes para toda América Latina, hablan por sí solos: hubo 4 mil horas de video en vivo, que contemplaron 732 eventos en 38 modalidades diferentes. El sitio especial de Beijing 2008 fue lanzado una semana antes de la inauguración oficial, ofreciendo a los internautas 13 canales simultáneos de video, en directo y on demand.
En total, 17,7 millones de personas en América Latina utilizaron este servicio. Un 30% de los “webvidentes” vieron las imágenes en directo. De las transmisiones en vivo, la mayor atracción fue el partido de fútbol entre Argentina y Brasil (correspondiente a las semifinales), que convocó a 2 millones de espectadores. Pero hay más: durante el desarrollo de los Juegos se registraron más de 376.000 usuarios. “La cobertura de las competencias permitió una experiencia inédita para el internauta en la Argentina. Estos Juegos redefinirán por completo la manera en que los usuarios consumen videos en Internet, exigiendo más eventos en directo y experiencias interactivas”, afirma Alejandro Adamowicz, Country Manager de Terra Argentina.
Al respecto, el consultor Enrique Carrier aporta su visión: “Por supuesto, muchos podrán decir, y con razón, que una transmisión por Internet no tiene la misma calidad que una por la TV tradicional. Pero también se decía lo mismo de la telefonía sobre Internet cuando apareció en la segunda mitad de los noventa. Y hoy, desarrollo tecnológico mediante, el éxito de Skype evidencia que los problemas iniciales fueron dejados de lado”.

Cambio de habito
La televisión como genérico, ya sea de aire, cable o satelital, pelea mano a mano con el video, la computadora o hasta con la famosa Play Station. El menú de opciones es muy variado: hay tantas actividades de recreación que se pueden elegir, que la verdadera competencia que se plantean quienes viven de la industria del entretenimiento es por el tiempo de la gente. “Antes, había cinco canales de aire, mientras que hoy existen 260 señales de cable, la computadora, y una persona se puede aislar”, explica Rodríguez. Esto provoca que la televisión tradicional pierda frente a los nuevos hábitos de la sociedad, lo que se refleja en la caída de 4 puntos de audiencia anual en las últimas temporadas.
Sin embargo, González tranquiliza a quienes temen por el fin de la tevé actual: “De los grandes inventos no desaparece nada”, sentencia. La referencia se sustenta en que el diario papel no dejó de existir cuando surgieron las ediciones digitales, ni tampoco sucedió con la radio en el momento de la irrupción de la televisión. “Lo que sí hay es un reposicionamiento”, indica el ejecutivo. El crecimiento de Internet hace que ya capture gran parte de la inversión publicitaria. Por ejemplo, en Gran Bretaña se queda con el 20% de la torta, lo que se refleja en que captura 1 de cada 5 dólares que se desembolsan. En América Latina, la proporción es mucho menor: sólo 1/2 dólares. Pero, como los Estados Unidos y Europa marcan tendencia, la mayor participación de Internet produce que, para el resto de los medios tradicionales, sea una amenaza, una competencia no deseada.
En este escenario, la realidad indica que, cada vez más, los canales de aire se transforman en vehículos de productos “masivos”, mientras que al cable le queda el camino de recurrir a las programaciones temáticas. “Ya no existen en la televisión abierta programas sólo para chicos. Lo que hacía Xuxa en los noventa ahora se transformó en una señal en sí misma, con una oferta durante las 24 horas. El cable ofrece productos a medida para quienes quieren ver deportes, noticias, cine… Para cada perfil, hay una señal determinada. Casi no hay más cine por los canales abiertos, sino que está el llamado ‘big show’, con Tinelli como abanderado”, se explaya Rodríguez.
Para quienes estudian, investigan y proyectan cómo será la televisión del futuro, no es de extrañar lo que sería el modelo del mañana: lo masivo para los canales de aire, lo temático para el cable y los nichos más definidos para la tevé on line. En el sitio Television.com.ar, hay un claro ejemplo: el recordado Todo x 2 pesos es el programa más visto, con 1 millón de personas que lo siguen. “Son tan enfermos que lo miran en Canal 7, en el cable o van a un teatro en el interior... Pero a la tevé abierta no le sirve. Sería como ‘cola de león’, mientras que para la tevé por Internet es ‘cabeza de ratón’”, resume Rodríguez, casi como una síntesis de lo que promete ser la nueva televisión del mundo virtual. La llamada Web TV.