Bienal de arquitectura
Durante diez días, Buenos Aires se vestirá de fiesta. Así como sucede en otras ciudades importantes del mundo, como Venecia y San Pablo, la capital porteña festejará una nueva edición, la XII, de la Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires.
Los artífices de los cambios en las casas y la urbanización de las ciudades se darán cita del 3 al 12 de octubre en el Centro Cultural Recoleta. El evento, que se realiza cada dos años, tuvo su bautismo en el año 1985. Está organizado por el Centro de Arte y Comunicación (CAYC), que dirige Jorge Glusberg y realizado por Pichon Riviere. De allí en adelante, han aterrizado por estas tierras creadores de la talla de Bruno Zevi, el gran historiador romano de la arquitectura moderna, el norteamericano Richard Meier, el italiano Mario Botta y el tucumano César Pelli, residente en los Estados Unidos, entre otros. Gracias a su prestigio, todos ellos convirtieron a la Bienal en uno de los foros más importantes del planeta para el intercambio de experiencias y debate de temas relacionados con la arquitectura.
Del 3 al 12 de octubre, se podrán observar las obras de más de 50 especialistas, y las conferencias magistrales se llevarán a cabo entre el martes 6 y el viernes 9 en el Auditorio Buenos Aires ubicado en el Buenos Aires Design. Entre ellas se destacan Producción social del hábitat: el derecho a la arquitectura (Colombia), Barcos de ladrillos (Uruguay), El Véneto construido por los jóvenes arquitectos (Italia), Arquitectura joven francesa (Francia), Vivir adentro (México), Arquitectura rusa contemporánea (Rusia) y Cine/Arquitectura (Argentina). Entre los arquitectos que nos visitarán este año, figuran Carlos Zapata y Peter Pran (Estados Unidos); Alberto Campo Baeza, Joseph Maria Botey, Consuelo Ciscar (España); Bernardo Gómez Pimienta y Javier Sánchez (México); Craig Dykers-Snohetta y Einar Jarmund (Noruega); Rudy Ricciotti (Francia); Angelo Bucci (Brasil); Andrey Bokov (Rusia), y Franco Purini (Italia). Y los argentinos Justo Solsona, el rosarino Mario Corea, Emilio Ambasz y Rodolfo Machado.
El arte tendrá también un lugar privilegiado en la Bienal con la muestra de esculturas de los prestigiosos artistas Marta Minujín, José Piuma, Claudia Aranovich, Luis Wells, Mónica Carrizo, Hernán Dompé, Edgardo Giménez, entre otros. Paralelamente a la Bienal, el CAYC organizará otras exhibiciones: dibujos de 30 arquitectos argentinos expuestos en Valencia, un concurso de afiches para la difusión del evento –cuyo curador será el diseñador Guillermo Stein– y un concurso de fotos de arquitectura con la curaduría de Daniela Mac Adden. En Amalgarte, el galerista Ricardo Pérez Taboada presentará obras de Testa, Jujo Solsona, Fico García Espil y Jacques Bedel. Durante las mañanas, el arquitecto Miguel Baudizzone organizará una serie de seminarios entre un grupo de jóvenes arquitectos que reflexionarán acerca de Buenos Aires.
Más info:
www.bienalBA.com
(011) 4346-0070 ó inscripciones@bienalBA
.com
Contenedor sustentable
Los elementos que debe tener una vivienda para ser sustentable están implementados en el Proyecto Container, que obtuvo el Premio a la Seguridad Eléctrica y Ahorro Energético y una Mención Especial en la edición 2009 de Casa FOA.
Para maximizar los recursos de refrigeración y calefacción, la vivienda está construida con materiales térmicos y aislantes. Para ahorrar energía, la iluminación de la vivienda está diseñada con leds, y el contenedor cuenta con un sistema de paneles solares fotovaltaicos. El interior está revestido con placas
de cuero reciclado y paneles de madera, que cumplen con la norma europea E-1 de sustentabilidad. El exterior está pintado con esmalte al agua, y la vivienda utiliza tecnología inteligente para maximizar los recursos eléctricos y, de esa manera, ahorrar energía.
Los responsables del proyecto son Matilde Oyharzabal, Daniel Nazareno de Souza y Máximo Sanguinetti.
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La ciudad palpita al ritmo del diseño y de la arquitectura.
En pocos días, se inaugura la XII Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires, y Casa FOA ya es un éxito. Como preludio y homenaje a la Bienal, cita de los arquitectos más prestigiosos del mundo y cuyas obras mostramos en esta nota, investigamos hacia dónde va la arquitectura. Sustentabilidad y responsabilidad ecológica parecen ser las claves del mundo que viene.
Pasen y admiren lo más nuevo de la arquitectura actual. |
Durante el mes de octubre, en la Argentina escucharemos términos como diseño, sustentabilidad, ecología, productos inteligentes, tecnología o ahorro de energía. Es que hace unos días se inauguró la muestra más importante de decoración, Casa FOA, y en una semana comienza la XII Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires BA 09, donde se podrán admirar obras y asistir a charlas sobre arquitectura, urbanismo, diseño y arte.
Pero ¿hacia dónde va la arquitectura del siglo XXI? En los últimos años, la arquitectura viene experimentando cambios. Urbanismo y arquitectura están empezando a combinar conocimientos de diseño y sustentabilidad y a adaptarse a una tendencia mundial que promueve el cuidado del medio ambiente. Flavio Janches, titular del estudio Blinder Janches & Co., opina que, más allá del diseño, la tendencia de hoy dentro de la arquitectura es dirigirse hacia la sustentabilidad. “Personalmente, creo que el futuro de la arquitectura va a definirse por la responsabilidad ecológica y social. La elección de las nuevas tecnologías y sus consecuencias en el futuro mantenimiento conforman una huella ecológica que deberá ser cada vez más analizada y respetada”, explicó Janches.
La arquitectura sustentable, que surgió en la década de los noventa, tiene como objetivo el uso racional de la energía y del agua y la ventilación e iluminación natural de la vivienda. A esta arquitectura la acompaña la bioclimática, que busca el ahorro de la energía, utilizando los recursos existentes del medio ambiente como la lluvia, el sol y la vegetación. “Los edificios, en este tipo de arquitectura, juegan con la orientación, el diseño y el clima propio del lugar. Los edificios se integran al entorno”, comenta Andrés Remy, arquitecto responsable del diseño de la Casa Orquídea, una de las primeras casas ecológicas de Buenos Aires.
La nueva tendencia no es sólo aprovechar los recursos naturales, sino que también se intenta reducir el impacto –en el medio ambiente y en las personas– que genera la fabricación de los materiales que se utilizan para construir una vivienda. “Hay varios niveles de certificación para que un edificio sea sustentable. Y una de las variables es el origen de los materiales de construcción”, explicó Janches.
¿Qué decisiones de diseño hacen que un edificio sea ecológico? Para Remy, el diseño es fundamental en la arquitectura ecológica y considera que es durante esa etapa donde se pueden tomar las decisiones más fuertes. Por su parte, John Martins Evans, director del Centro de Investigación Hábitat y Energía de la Universidad de Buenos Aires (UBA), aseguró que es importante adoptar principios ecológicos desde el inicio de un proyecto. “La elección del sitio, las características del terreno, la forma edilicia, las materiales, el diseño y la orientación de las ventanas son factores que afectan la sustentabilidad del proyecto”, explicó Evans.
Desafíos
Los especialistas sostienen que para el 2025 cerca de dos tercios de la población mundial vivirá en ciudades. Esto provocará un aumento del efecto “isla de calor”, que se manifiesta mediante un ascenso de la temperatura en los centros urbanos. El fenómeno implica la necesidad de mayor cantidad de energía y recursos para acondicionar y mantener las viviendas.
Utilizar energía solar es una de las alternativas que nos propone la arquitectura del siglo XXI. Los arquitectos, a la hora de construir una vivienda, deberán tener en cuenta el comportamiento y la cantidad de luz solar de un espacio, para proponer diseños sustentables en cuanto al ahorro energético, y eficientes en cuanto a sus prestaciones.
Producir y ahorrar energía
Las opciones de productos destinados a aumentar la eficiencia y conservación energética de las viviendas son variados. Una de las opciones es la instalación de paneles solares térmicos, que se utilizan para calentar el agua de las casas, y los fotovoltaicos, encargados de producir electricidad. El calentamiento del agua por energía solar es otra alternativa simple y limpia frente a los sistemas que utilizan combustibles convencionales no renovables, como el gas o la electricidad. “Los calefones solares pueden instalarse en viviendas y brindar una alta eficiencia en la transferencia de calor. Su sistema aislado de captación y de almacenamiento asegura agua caliente durante todo el año, con la única condición de que haya sol”, explicó el ingeniero Daniel Lise, director del Área de Desarrollo de Negocios y Energías Alternativas de una fábrica de calefones y paneles solares.
Doble vidriado y aislación térmica
Otra de las opciones para conservar el calor es utilizar ventanas con doble vidriado. “Esto reduce las superficies de pérdidas y capta el sol invernal”, explicó Evans. El doble vidriado hermético hace las veces de aislante térmico y está compuesto por dos vidrios separados por una cámara de aire, que le da la capacidad de aislante. Estos vidrios aumentan en más del ciento por ciento el aislamiento térmico del vidriado, mejora el aislamiento acústico, disminuye hasta un setenta por ciento el consumo de energía de climatización por las pérdidas de calor a través del vidrio, elimina la condensación de humedad sobre el vidrio y anula el efecto de “muro frío” de las ventanas.
El ahorro de energía también se puede lograr con un buen aislamiento térmico. El arquitecto Pablo Azqueta, asesor técnico de la Asociación Argentina de Poliestireno Expandido (AAPE), explica que, en invierno, en la zona central del país, es posible ahorrar más de un cuarenta por ciento del gas que se consume en calefacción con un adecuado aislamiento térmico. “Durante el verano, este análisis es más difícil de calcular, por las innumerables variables que intervienen, pero, aunque resulte difícil de cuantificar, la reducción de los consumos de energía para refrigerar es notoria”, aseguró Azqueta.
¿Cómo se logra un buen aislamiento? Una de las formas es revestir las paredes con poliestireno expandido. El formato más conocido es el de placas de diferente espesor, pero también están las de forma de perlas sueltas. Respecto a su impacto ambiental, el producto es ciento por ciento reciclable, no afecta el sustrato ni las aguas subterráneas y no contiene agentes de expansión que dañen la capa de ozono.
Automatización
La automatización de los espacios de una casa también genera ahorro de energía. Aquí aparece la arquitectura inteligente, que se diferencia de la sustentable porque busca el menor consumo energético, utilizando las nuevas tecnologías. Su objetivo es el mínimo de consumo de energía y el confort de las personas. Esto se logra con un control central y a veces automatizado del edificio. Su objetivo, además del ahorro, es el confort de las personas mediante el control central del edifico, el control de la temperatura, de la comunicación, de la seguridad, así como de las instalaciones al automatizarlas.
Preservar el agua y el aire
La tecnología y la materia prima con la que se fabrican las cañerías también juegan un papel importante en la preservación del medio ambiente y el ahorro de energía. Acqua System, el sistema de conducción de agua fría y caliente fabricado por el Grupo Dema, no pierde ni una sola gota del agua que conduce, gracias a la termofusión de sus tubos y conexiones, que garantiza la hermeticidad de las uniones. Con este sistema, el agua mantiene su pureza de origen, ya que los caños están libres del sarro, y conserva su calor en las duchas o canillas.
En cuanto a las pinturas y a los protectores de madera, los hechos a base de agua reemplazan a los tradicionales esmaltes sintéticos y no dañan la capa de ozono. Estos productos se denominan ecológicos porque no contienen metales pesados y porque evitan la emisión de vapores o gases tóxicos. Este tipo de pinturas se han utilizado, por ejemplo, en casas de campo, estancias, iglesias, en el zoológico de la ciudad de Buenos Aires y en la Casa de Gobierno de Santiago del Estero.
No todo termina puertas afuera, porque al ingresar en las viviendas, los muebles y los revestimientos también aportan su grano de arena en la tarea de vivir una vida mejor y más amigable con el planeta. “Cuidémonos y cuidemos a los demás” parece ser el eslogan del nuevo siglo.
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