Casi un siglo pasó desde que Carl Jung pusiera manos a la obra en lo que se considera su obra maestra. En el mundo, son muy pocos los privilegiados que han podido saber de qué se trata el famoso Red Book. Hasta ahora, ya que finalmente, el 7 de octubre se publicó por primera vez una réplica del manuscrito del reconocido psicólogo suizo. Años de trabajo llevó convencer a los familiares de Jung, quienes guardaban el original con absoluto celo, de la trascendencia de su publicación. De hecho, para muchos académicos contemporáneos, se trata de la obra no publicada más influyente en la historia de la psicología.
“Es un gran placer para la Fundación Philemon (entidad creada con el fin de publicar las obras completas de Jung y que financió las investigaciones en torno al también llamado Liber Novus o Libro Nuevo) que se publique la opus magnum (obra maestra) de Carl Jung. Esta obra magnífica afectará de manera significativa nuestro entendimiento del viaje personal del psicólogo, así como los orígenes e implicaciones de su excepcional psicología. Yo creo que también tendrá un impacto importante en la manera de entender nuestro camino hacia la individuación y nuestra relación con el alma”, sintetiza el Dr. Stephen A. Martin, presidente de la Fundación.
Un poco de historia
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, en 1914, Jung, que por entonces tenía 39 años y pasaba por una cri-sis personal, comenzó un largo viaje de autoexploración que llamó su “confrontación
con el inconsciente”.
Comenzó a analizar sus memorias de la infancia y sus sueños y fantasías actuales. Fue durante este período que desarrolló sus principales teorías del inconsciente colectivo, los arquetipos, los tipos psicológicos y el proceso de individuación. Asimismo, transformó la psicoterapia, que pasó de ser una práctica centrada en el tratamiento de las patologías a convertirse en un medio de reconexión con el alma y la recuperación del sentido de la vida.
Los resultados de esta experiencia exploratoria los volcó en un libro de tapas de cuero rojas, conocido como el Libro Rojo o el Nuevo Libro, en el que trabajó hasta 1930 y que en alemán relata la historia de un hombre en busca de su alma, un viaje por su propia mente en el que se va encontrando con los seres más extraños. El volumen, de tamaño folio, comprende 205 páginas que combinan elegante texto caligráfico con pinturas a la témpera de figuras mitológicas y formas gráficas simbólicas, ambas obras de la mano experta de Jung. De las 205 páginas, 53 son imágenes completas, 71 contienen imágenes y texto, y 81 son puro texto caligráfico. Según agrega el doctor Martin, “el Libro Rojo recuerda a otras obras destacadas como el Libro de Kells de San Columba, y los trabajos del artista, pintor y grabador inglés William Blake”.
Jung creía en su psicología de individuación e incentivaba a sus pacientes a que enfrentaran sus inconscientes mediante las técnicas de imaginación activa, diálogos interiores y pintura fantástica (algo así como que crearan sus propios libros rojos), pero eventualmente, en 1930 dejó a un lado su obra y se avocó al tema de la alquimia. Luego de un largo periodo de mala salud, en 1959 intentó terminarlo. Sin embargo, la transcripción caligráfica final se interrumpe en mitad de una oración y su epílogo está incompleto.
Aunque Carl Jung no estaba seguro de si el libro debía ser publicado, lo que no ponía en tela de juicio era su valor. “Los años... cuando perseguí las imágenes interiores fue el momento más importante de mi vida. Todo lo demás se deriva de ello. Comenzó en aquel tiempo, y los detalles posteriores apenas importan nada”, dice. Cuando murió, en 1961, no había dejado instrucciones sobre qué hacer con él, así que desde entonces permaneció celosamente guardado por sus familiares. En 1984, lo trasladaron a la bóveda de un banco en Suiza, donde estuvo los últimos 23 años. Cada vez que alguien intentaba ver la obra, se encontraba con un rotundo no. Los familiares de Jung alegaban que se trataba de un libro privado, de una obra muy personal.
Finalmente, y luego de años de intentarlo, el historiador inglés Sonu Shamdasani convenció a los familiares de la importancia de publicar el Libro Rojo, al mostrarles dos copias parciales que había encontrado. Evidentemente, tarde o temprano el libro saldría a la luz, y quizás había llegado el momento de hacerlo público. Shamdasani logró hacerse con una copia del tan preciado libro, y puso manos a la obra en su análisis, bajo un magro sueldo que le pagaban los familiares de Jung. Cuando el dinero se agotó, junto con el doctor Stephen A. Martin crearon la Fundación Philemon, encargada de recaudar fondos y solventar las investigaciones del historiador. Shamdasani empleó cinco años en comprender y analizar el libro.
La edición, que hoy llega a manos de los lectores, publicada por WW Norton & Company, se trata de una réplica del mismo tamaño que el original, impreso en papel de la mejor calidad. Se puso especial énfasis en reproducir la caligrafía y las pinturas de Jung lo más fielmente posible. La edición en inglés contiene una introducción, notas y epílogo, obra de Shamdasani, más una traducción, en la que también participó. “Es una edición académica e histórica, con una introducción que delinea el contexto social e intelectual de la obra, su historia y las circunstancias en que se creó, para hacerlo accesible al lector general”, explica Martin.
Hasta ahora, algunos creían que el libro debía permanecer al resguardo. Otros, que todo el mundo debería leerlo. Lo cierto es que de lo que se había dicho hasta el momento acerca del Libro Rojo, la mayoría era producto de las especulaciones. Llegó la hora de la verdad, y a partir de hoy, quien hable de esta gran obra podrá hacerlo con conocimiento de causa. Como bien cierra el Dr. Martin: “Son tiempos apasionantes para los amigos de Jung en todo el mundo”.
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