Mes de noviembre. Lunes. 6.30 AM. Suena el despertador y parece que no hubieses dormido siquiera un segundo. Te levantás sabiendo que vas a sortear las tareas del día a media máquina, porque hace semanas que la cabeza no rinde, olvidás las cosas, sentís el cuerpo pesado y dolorido, te desconcentrás fácilmente y no podés esperar a ese glorioso instante de volver a meterte en la cama. Todos estos son síntomas de agotamiento, de fatiga, de haber llegado al punto de inflexión del año en el que no podés más. Para combatirlos, hay mucho por hacer.
Protocolo SHINE
En la búsqueda por recuperar la energía perdida, es fundamental regir nuestros quehaceres cotidianos por algunas reglas esenciales. Según Jacob Teitelbaum, autor de From Fatigued to Fantastic! (De fatigado a fantástico) y director médico en los Centros de Fibromialgia y Fatiga de los Estados Unidos, la lucha contra el agotamiento requiere de un plan intensivo al que él denomina “Protocolo SHINE”. ¿En qué consiste la estrategia salvadora? En prestar especial atención a cinco factores de la vida: sueño, hormonas, infecciones, nutrición y ejercicio.
Descansar bien: Dormir menos de las ocho horas necesarias es un hábito que causa problemas, como dificultad para concentrarse, lagunas en la memoria, irritabilidad, fatiga y defensas orgánicas bajas. Por otro lado, es importante que el descanso sea durante la noche, en los horarios “habituales”, ya que el organismo funciona con ritmos biológicos regidos por los ciclos de sueño y vigilia, durante los cuales producen distintos tipos de hormonas adaptados a cada etapa. Si el cuerpo no descansa bien durante la noche, no repone energías.
Controlar los niveles hormonales: Una de las posibles causas de la fatiga suelen ser los problemas hormonales. “Ponerse irritable cuando se tiene hambre, estar ansioso o no conciliar el sueño son factores que delatan la falta de testosterona, estrógenos, progesterona y otras hormonas”, explica Teitelbaum en su libro. El estrés físico o emocional intenso y prolongado puede afectar las glándulas suprarrenales, que secretan hormonas como la cortisona, estrógeno y testosterona, y afectan la salud, la vitalidad y el funcionamiento total de cuerpo. Hacerse un chequeo es indispensable.
Evitar las infecciones: Cuando se está completamente sano se refleja en la fortaleza cotidiana. Por eso, uno de los factores básicos del Protocolo SHINE es atacar cualquier tipo de infección. Sobre todo, esas pequeñas patologías con las que convivimos y por las que no hacemos demasiado. “Hongos, parásitos, bacterias y virus son enemigos número uno de la energía. Si tiene algún mal crónico que tenga que ver con estos factores, existen nuevos antivirales para no dejar que las enfermedades pequeñas acaben con su vitalidad”, afirma Teitelbaum en su texto.
Comer bien: El hambre y la necesidad permanente de ingerir lo que se nos venga a la mano suelen ser señales de que los niveles de azúcar están bajos. Así lo afirma la Dra. Ann Kulze, autora de 10-Step Diet (Dieta en 10 pasos), en donde recomienda consumir tres comidas al día más infusiones saludables. ¿Los dos alimentos más recomendados por ella? "Las legumbres, porque son fuentes buenísimas de energía que liberan glucosa poco a poco; y una barrita de chocolate negro de vez en cuando, ya que es un antioxidante que aumenta el flujo de la sangre y genera energía adicional".
Hacer ejercicio: Cuando se hace ejercicio, el cuerpo maneja mejor los elementos psíquicos y emocionales que producen estrés y roban energía. Si logra acostumbrarse a hacer actividad física al menos durante una hora, tres veces a la semana, va a notar la diferencia. Las propuestas no se limitan al gimnasio, sino también a caminar, correr, saltar a la soga, nadar o practicar algún deporte. Lo mejor para recuperar energía es todo aquello que elongue los músculos y los oxigene, como el yoga, el fitball, el método Pilates y el stretching.
Terapia antiestrés
A medida que las ciencias avanzan, las técnicas milenarias comienzan a resignificarse. Más aún cuando la globalización asiste a una fusión de la cultura oriental con la occidental, y los diversos métodos curativos se enriquecen con condimentos de uno y otro hemisferio.
De esta forma, llegan a nosotros terapias novedosas, que hace años revolucionaron la medicina oriental. Con ellas, recuperar la energía perdida parece un objetivo mucho más cercano. Así lo explica el licenciado Juan Lucas Martín, psicólogo y especialista en terapias de avanzada: “Basados en la concepción de la ‘persona completa’, liberar la energía bloqueada no es un imposible, ya que las terapias ayudan a los poderes sanadores innatos del cuerpo a disipar el cansancio y restaurar la armonía”. El agotamiento acumulado de todo el año se manifiesta en el cuerpo obstruyendo el correcto fluir de la energía, y actuar sobre ella parece ser la solución más acertada. “El cansancio físico y mental generalmente se produce por una alteración en la energía del cuerpo, y al equilibrarla, se ven liberados los malestares”, afirma Martín.
“La medicina china considera la energía como algo que fluye por el organismo a través de un sistema de conductos llamados meridianos. Cada uno de ellos conduce energía electromagnética por el cuerpo y se relaciona con una emoción y un órgano determinados”, cuenta el licenciado Martín, y agrega: “El problema aparece cuando se da un desequilibrio en este sistema, producido por cualquier factor físico o emocional”.
Es en ese momento cuando hay que buscar una solución, actuando sobre los meridianos y desbloqueando la energía.
“En las sesiones se trabaja sobre los mismos puntos de la acupuntura china, sin usar agujas, estimulándolos con una suave percusión o masaje con la yema de los dedos, mientras el paciente focaliza el pensamiento en el dolor o en la emoción que desea aliviar”, continúa el especialista. “Durante el proceso terapéutico también se le enseñan al paciente ciertas técnicas de tapping (así se llama a los leves golpecitos de las yemas de los dedos sobre el punto elegido) que puede realizar en su casa, en el trabajo o cuando lo desee, para que su rutina se vea aliviada”.
De esta manera, contribuyendo desde casa y trabajando con el terapeuta, la búsqueda del bienestar y la recuperación de fuerzas para llegar bien a fin de año parecen estar más cerca, ya que, según explica el licenciado Martín, los resultados no se hacen esperar. “Una vez que reequilibramos el sistema energético, la persona retorna al estado de bienestar físico y emocional, y se siente liberada y aliviada de emociones negativas, así como también de dolores físicos”. ¿Lo más importante? “Uno de los principales beneficios de estas técnicas es que los resultados obtenidos suelen ser muy duraderos”, concluye.
|