Algunos están dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora”. Quizás, sin saberlo (o sí lo sabía, vaya uno a saber), John Lennon era un defensor a ultranza de Mindfulness, una práctica en la cual la persona se centra, intencionalmente, en el momento actual de un modo activo, procurando no juzgar ni valorar lo que siente o percibe a cada instante.
“Mindfulness no es otra cosa que la aceptación y conciencia plena del presente. O sea, es estar aquí, ahora, con todo nuestro ser, conectados con nosotros mismos”, define la licenciada Susana Reich, directora de la Asociación Argentina de Medicina Integrativa (AAMI) y de la Diplomatura Universitaria en Medicina Integrativa de la Universidad de Belgrano (UB). “Lo que sucede es que, habitualmente, estamos conectados con el afuera, ya sea a través del celular o de la computadora. Pero viajar hacia nuestro interior requiere de una autoinvestigación. No es una relajación en el ‘ooommm’, sino un trabajo cotidiano que logra, con el tiempo, grandes beneficios, desde los más mundanos hasta lograr estar en paz”.
Pero este no es un descubrimiento moderno. Según los manuales, la técnica ya aparece cientos de años antes de Cristo, cuando en el Bhagavad-Gita, el libro sagrado del hinduismo, el dios Krishna se revela como tal a su discípulo Arjuna en las vísperas de una gran batalla en el campo del deber. “Históricamente, proviene del budismo, pero podemos considerarla una capacidad humana universal: cualquier persona es capaz de presenciar y prestar atención a las cosas tal como son. Es una forma de ser y estar en el mundo, que se desarrolla con compromiso, dedicación, práctica y que se transmite vivencialmente”, aporta la licenciada Marina Lisenberg, experta en Mindfulness y a cargo del módulo de la misma diplomatura.
Buda una vez lo describió así: “¿Cuál es la fuente de luz en el mundo? La Sabiduría. Mindfulness es el despertar”. Lisenberg agrega: “Es la práctica que cultiva la atención consciente segundo a segundo, ya sea desde el “estar haciendo” como desde el “no hacer” (el simplemente estar y ser). Implica intención y decisión. Es una elección constante”.
–Un tanto abstracto, ¿no? Licenciada Lisenberg, ¿podría dar ejemplos concretos y cotidianos de Mindfulness?
–Cualquier actividad rutinaria, como lavarse los dientes, lavar los platos, ducharse, sacar la basura, hacer compras, leer un libro, comer o acariciar un hijo, puede ser experimentada con atención plena. Cuando prestan atención, los individuos descubren múltiples facetas, sensaciones, pensamientos y emociones. Esto les permite ampliar el rango de elecciones diarias: qué comen, cómo lo hacen, qué es lo que sienten si no mastican o cómo miran a un hijo cuando les habla. En la vida profesional, por ejemplo, médicos con entrenamiento en Mindfulness evidenciaron progresos en la empatía, la reducción del estrés y en una menor cantidad de diagnósticos fallidos, debido a que supieron prestarles mayor atención a sus pacientes. En los hogares, padres más alerta reaccionan mejor ante los conflictos domésticos y acompañan con una conciencia expandida el desarrollo de sus hijos, criándolos desde una perspectiva más integral. En el campo de la escuela, los chicos que lo aplican logran mejor concentración y calma, además de manejar sus impulsos y reacciones.
–¿Se aprende a reaccionar y a responder frente a las emociones? ¿Cómo?
–Hay que diferenciar reaccionar de responder. Al reaccionar, soy inconsciente, actúo impulsivamente. Responder, por lo contrario, implica estar consciente. Mindfulness apunta a enriquecerse desde la experiencia para obtener calma mental y controlar las reacciones, así como también, cierto aprendizaje para conducir los desafíos propios y comprender que estos pueden seguir adelante o truncarse y tener que pegar el volantazo. Las reacciones automáticas pueden no ser gatilladas instantáneamente si nos damos cuenta de lo que nos sucede mientras sucede. Dicho de otro modo: el objetivo es sostener la atención consciente, despegarse de nuestras creencias más enraizadas, de nuestras emociones más conocidas y desarrollar una capacidad de autoobservación y autorregulación emocional.
Yo interno
En Mindfulness, las experiencias se aceptan tal y como son, naturalmente, sean positivas, negativas, agradables, antipáticas. En esta práctica, el valorar y el juzgar cobra una dimensión diferente, ya que no se trata de invalidar lo que se siente, sino de saber dimensionarlo. “Todos juzgamos y valoramos, es parte del funcionamiento mental”, admite Lisenberg. “Son los juicios de valor los que nos filtran cómo observamos lo que nos sucede. No se trata de dejar de juzgar, pero sí de despejar nuestra visión y de prestar atención a cómo vemos cuando estamos viendo. Esto se traduce en sembrar la compasión y estar dispuesto a escuchar, a estar disponible y receptivo”.
Si hay una idea que aquí se defiende es la de confiar en el “yo interno”. “Hay que asimilar que, todo el tiempo, las cosas cambian. ¿Acaso no mutan las emociones y los sentimientos? Pero la gente le tiene miedo a los cambios y se aferra a lo que conoce, aunque le resulte dañino. Estamos acostumbrados a querer controlarlo todo. ¿Por qué? Por inseguridad. Hay que aprender a nadar en la incertidumbre”, destaca Reich.
–Con Mindfulness uno se enfoca sólo en el presente. No se detiene ni en el pasado, ni en el futuro. Ahora bien, ¿no es un tanto difícil, por no decir imposible, no analizar lo que nos sucedió y prever lo nos sucederá?
Reich. –No, no, no. ¡No te olvides del pasado! Si lo hacés, puede que vuelvas a tropezar con los mismos errores. Con Mindfulness uno practica frecuentemente, como cuando se realizan ejercicios físicos, para contar con los instrumentos adecuados y afrontar las situaciones cotidianas de manera óptima. Si conocés tu cuerpo, identificarás las señales que este te envía, y así se prevén un sinnúmero de patologías.
–A propósito, leí en un texto suyo que este es un abordaje complementario que forma parte de lo que hoy se conoce como Medicina Integrativa, ya que –la cito textual– “toda enfermedad existe en la triple forma de cuerpo, mente y espíritu. No existe enfermedad que afecte sólo una parte, sin provocar alteraciones a las otras dos”. ¿Quiere decir esto que estar con ánimo fuerte puede prevenir enfermedades?
Reich. –Es así como comprendemos la salud y el bienestar en la Medicina Integrativa. El ser humano es abordado en su totalidad, como una unidad bio-psico-social-espiritual, donde se incluyen los aspectos de su estilo de vida. Cada vez más, la medicina no convencional y las terapias alternativas –como Mindfulness– demuestran sus beneficios al favorecer la respuesta natural del organismo que activa su sanación. Es así como la meditación, la respira-ción, el registro corporal, las técnicas de autoconocimiento, las prácticas de manejo de la energía o las técnicas vibracionales se adecuan a las necesidades personales.
–Mindfulness afecta a partes específicas del cerebro. ¿Cuáles serían específicamente y cómo opera en ellas?
Lisenberg. –Desarrolla la capacidad de captar la realidad sensorial y la forma en que nuestra mente la interpreta. Desde la neurociencia, se están haciendo avances importantes que dan cuenta de la plasticidad cerebral y del rol activo que tenemos en el cuidado de nuestra salud. Mindfulness afecta la función cerebral a partir de la mayor actividad de la corteza prefrontal. El entrenamiento favorece la regulación cerebral neuroendocrina e inmune, e influencia, fisiológica y psicológicamente, variables relacionadas con el bienestar. Con la práctica, los cambios cerebrales permiten mejorar la respuesta inmunológica y modular la expresión emocional (hay numerosos estudios sobre la amígdala), lo que evidencia niveles menores de ansiedad y depresión.
–Por último, ¿cómo es que Mindfulness influencia la susceptibilidad o la habilidad para recuperarse del dolor o la enfermedad?
Lisenberg. –Se modifica el umbral en cuanto a la percepción del dolor. Para ser aún mucho más claros: se incrementa la tolerancia a la enfermedad. Los neurocientíficos están investigando esta práctica y cómo el entrenamiento incide tanto en la regulación emocional y en el desarrollo personal, como en las relaciones interpersonales. En la actualidad, se considera que la práctica disciplinada de Mindfulness altera, e incluso reduce, el consumo de medicamentos ansiolíticos, analgésicos y antidepresivos. A su vez, colabora para tener una mayor claridad mental para decidir, para tener una mejor adherencia a los tratamientos y una mayor motivación para cambiar estilos de vida.
Mindfulness: las técnicas*
Las prácticas consisten (con distintas variantes de posturas y condiciones físicas, y focos de trabajo mental) en sostener la atención, momento a momento, desenredándose de pensamientos, emociones y circuitos cognitivos automatizados. Actualmente, Mindfulness cuenta con aplicaciones en el campo de la salud, la educación y las empresas. Los modelos más conocidos en salud mental son los siguientes:
•MBSR: Mindfulness Based Stress Reduction Program (programa basado en la reducción del estrés,
creado por Jon Kabat-Zinn).
•DBT: Dialectical Behavioral Therapy (terapia dialéctica comportamental, desarrollada por Marsha Linehan).
•MBCT: Terapia cognitivo comportamental basada en Mindfulness, elaborada por Zindel Segal, John Teasdale y Mark Williams.
•ACT: Acceptance and Commitment Therapy (terapia basada en la aceptación y compromiso, ideado por Hayes, Strosahl y Wilson).
MBSR es el modelo en el que baso mi práctica y trabajo profesional. Es un enfoque psicoeducativo centrado en el paciente y su rol activo (en el contexto de una Medicina Integrativa), y que apuesta por el desarrollo de sus recursos. En sus inicios, fue aplicado en personas con estrés crónico en la Escuela de Medicina del Centro Médico de la Universidad de Massachusetts. Por este programa pasaron pacientes, empleados, médicos y empresarios. Asimismo, MBSR se extendió al ámbito empresarial, deportivo y universitario.
*Por la licenciada Marina Lisenberg, experta en Mindfulness, a cargo del módulo Mindfulness de la Diplomatura Universitaria en Medicina Integrativa de la Universidad de Belgrano.
MÁS INFO
www.medicinaintegrativa.org.ar
www.attentia.com.ar
www.mindfulness-salud.org
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