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actualidad

“arteBA Arte en todas
sus expresiones”

 

arteBA
Fecha: del 25 al 29 de junio en La Rural. Horario: de 13 a 22.
Valor de la entrada:
$30 público general.
Expositores: estarán presentes 82 galerías provenientes de la Argentina, Colombia, España, Chile, Brasil, Holanda, México,
Uruguay, Venezuela y los Estados Unidos. Se estima que visitarán la feria ciento veinte mil personas.

La nueva generación
La actual camada de artistas locales pisa fuerte. Un repaso por alguno de los nombres y apellidos que darán que hablar en los próximos años.
•Andrés Paredes y Alfonso Piantini, dos jóvenes artistas que trabajan con papel. •Nicolás Bacal, un joven músico que hace instalaciones e intervenciones de objetos.
•Maximiliano Rossini: Hace instalaciones, videos, fotografías y dibujo.
•Diego Haboba: Pinturas en acrílicos y dibujos realizados en tintas y lápiz.
•Constanza Alberione: Su fuerte son los retratos en acrílico sobre tela.
•Pablo Peisino: Sorprende con sus bordados, dibujos y esculturas blandas.
•Mariana Vidal: Suele titular con nombres propios a sus obras hechas en acrílico sobre telas, donde predominan diversos tipos de arabescos.
•Diego Vergara: Pintor santafesino que propone un arte actual con principios surrealistas. Su pintura ostenta el estilo de las ilustraciones enciclopédicas.
 

En días más, una nueva edición de arteBA abre sus puertas.
Para las galerías, ser parte de la feria de arte contemporáneo más importante de Latinoamérica es trascendental. Curadores y expertos en arte revelan cómo se lleva a cabo el proceso de selección.

En los últimos años, arteBA se convirtió en parte esencial de la vida cultural de nuestro país. En cada edición, la feria reproduce el escenario en el que transcurre la magia del arte, el lugar donde el público toma contacto con la producción artística local y donde muchos sienten, por primera vez, el deseo de poseer una obra de arte. Para los coleccionistas, es la oportunidad de encontrar una pieza única, seguir la trayectoria de un artista o descubrir nuevos baluartes. Y para los artistas jóvenes, en ascenso o consagrados, el momento de dar a conocer su tan preciada obra y advertir la respuesta del público. En ese contexto, la feria fue clave para el desarrollo del mercado del arte contemporáneo de la Argentina y constituye hoy, uno de sus principales activadores.
ArteBA abre sus puertas del 25 al 29 de junio en La Rural y las posibilidades de valorar y de apreciar su contenido son infinitas, aunque seguro, nada es más emocionante que experimentar el impacto que provoca una obra de arte cuando nos deslumbra por primera vez.
Y si volvemos el tiempo atrás, sabremos que mucho antes de que la feria se ponga en marcha, curadores de reconocida trayectoria trabajan arduamente para seleccionar a las galerías que formarán parte de este encuentro anual que ya suma 19 ediciones.

Desde adentro
“Al tratarse de una feria de galerías y no de artistas, no se eligen obras por separado, sino una propuesta remitida por cada galería –cuenta la curadora Ana María Battistozzi, crítica de arte y licenciada en Historia del Arte, para revelar cómo se lleva a cabo el proceso de selección de obras–. Se evalúa el conjunto en singular y las obras en particular, y si es necesario, se sugieren cambios o ajustes para lograr lo que el jurado entiende, mejorará la presentación. En todos los casos, se persigue que tanto las galerías como la feria en su conjunto ofrezcan un alto nivel de calidad en las obras que exhiben y en el diseño del montaje”.

–¿Cómo llegan a ustedes los artistas de las diferentes provincias?
–Como curadores, analizamos las propuestas que se presentan a arteBa. En este caso, los artistas llegan a nosotros a través de las galerías que se postulan. Esto, independientemente de que, por nuestro trabajo cotidiano, conozcamos a los artistas con anterioridad. En general, el conocimiento que tenemos de los artistas es a través de las presentaciones que ellos hicieron en sus lugares de origen. En ese sentido, los e-mails y la red son una gran herramienta que los jóvenes aprovechan muy bien.
Hace unos años, el término “interior del país” significaba algo distante, donde el arte tenía escasa cabida. Pero hoy, está siendo asimilado por la feria. “El interés por la gente de las provincias de parte del mercado, de los coleccionistas y de los operadores culturales es genuino, pero se acrecienta con el deseo de descubrir nuevos artistas o figuras desconocidas”, rescata la curadora Ana Martínez Quijano que se desempeña como periodista, crítica de arte e investigadora. “A partir del 2001, cuando se creó el Macro en Rosario, la interacción con Buenos Aires pasó a ser un tema ineludible para los críticos, curadores o periodistas. Por otro lado, la gente que no viaja a las provincias, llega a la feria para descubrir qué es lo que han traído de todo el país, con el mismo interés con que van a apreciar el trabajo que provenga del exterior”.
La feria convoca galerías que deben pasar el filtro del Comité de Selección a cargo de Fernando Farina, “un operador cultural que no tiene inconveniente en decirle a alguien que no alcanza el nivel de calidad exigido”, asegura la curadora Martínez Quijano. Ella junto con Ana María Battistozzi y el galerista Oscar Cruz (San Pablo, Brasil) estuvieron a cargo de la selección del Barrio Joven Chandon. “Tuvimos una enorme responsabilidad este año –comenta Quijano– porque muchos espacios enviaron sus propuestas a la feria. Además, para los artistas de las provincias, arteBA es, a veces, la única vía de acceso al mercado nacional. Por otra parte, tanto el público masivo que accede a la feria, como los entendidos en la materia, acuden al Barrio Joven para saber qué pasa con la producción de arte argentino contemporáneo. Y nuestra función es reunir un buen resumen: no se puede defraudar a los artistas que ingresaron o quedaron afuera ni a quienes van en busca de las expresiones emergentes”.

Jóvenes promesas
Como en cada edición de la feria, el público y la prensa especializada están ávidos por conocer las nuevas camadas de artistas locales: los talentos emergentes del ámbito local que darán que hablar en los próximos años. “Resulta aventurado arriesgar nombres y hablar de ‘promesas’. Pero es ineludible subrayar que la Argentina atraviesa un buen momento. Hay artistas talentosos al por mayor, y los galeristas del exterior llegan a Buenos Aires con ganas de conocer la producción nacional. Aunque claro, hay tantos artistas argentinos que permanecen casi en la sombra, que dan ganas de mencionar unos cuantos. Para comenzar, en el mundo se percibe la nostalgia por la vieja y noble pintura, y en nuestro país, al tener la herencia italiana y española del óleo, abundan los buenos pintores. Hay artistas jovencísimos que ostentan un dominio de la técnica y una sensibilidad que no es fácil encontrar en otros lugares del mundo. Estoy hablando de Diego Vergara, Diego Haboba, Ariel Cusnir, Constanza Alberione, Juan Becú, Javier Carricajo, Fernando Brizuela, Eliana Heredia, Delfina Bourse, y dos artistas que trabajan con papel, Andrés Paredes y Alfonso Piantini, que son excelentes. Pero mi memoria es pésima y quiero dejar este capítulo abierto para seguir sumando decenas de nombres…”, rememora Martínez Quijano.
Por su parte, Ana María Battistozzi, prefiere no hablar de "promesas". “La labor de crítico y estudioso del arte contemporáneo no habilita para hacer futurología. La emergencia y permanencia en la escena del arte depende de tantas variables que es muy difícil augurar quién seguirá creciendo en el arte o se estancará en su pensamiento y forma de expresión. Pienso que la rapidez con que hoy se construyen carreras y prestigios implica una tremenda responsabilidad de madurez para los artistas jóvenes, y muchos no están en condiciones de afrontar semejante carga”.
Entretanto, la Lic. en Comunicación y miembro de la Asociación Argentina e Internacional de Críticos de Arte, Eva Grinstein, apuesta a Nicolás Bacal (Galería Alberto Sendros), un joven de 24 años que estudió música y hace instalaciones e intervenciones de objetos. También menciona a Pablo Peisino y Mariana Vidal de la Galería Elsi del Río; a Maximiliano Rossini de la Galería rosarina Cultura Pasajera; al artista platense Santiago Poggio y a la pintora Victoria Musotto de la galería Appetite.

El más codiciado
El año pasado, una obra del gran artista argentino Antonio Berni fue adquirida en el marco de arteBA por el Museo Nacional de Bellas Artes. Pesadilla de los injustos –una obra de 1961, hecha en acrílico y esmalte sobre tela– pasó a formar parte del patrimonio nacional por una cifra que, según trascendió, rondó el medio millón de dólares. Esta obra marcó una cifra récord al convertirse en el cuadro más caro adquirido por el Estado argentino (en los noventa compró otro Berni, Orquesta típica, por cuatrocientos mil dólares).
“Aún no se sabe cuál será el cuadro estrella de este año. Los galeristas suelen estar todo el año buscando obras con poder de choque, y si la encuentran, guardan riguroso secreto hasta el momento de concretar la compra. Buscan causar sensación, que todos se sorprendan y hablen de su obra, pero esa información no se filtra”, sostiene la editora del suplemento “Ámbito de las Artes”, Martínez Quijano. Por su parte, Battistozzi, fiel a su estilo, no se anima a hablar de “cuadro estrella” porque para ella “el arte contemporáneo se presenta en todo tipo de soportes y formatos –instalaciones, videos, objetos y performances– que exceden al "cuadro" que sólo remite a la pintura y deja afuera muchas prácticas del siglo XX y XXI”.
Como todos los años, la expectativa es que la feria sea un éxito, que los compradores estén motivados (repitiendo las palabras de Quijano) y que apoyen esta iniciativa de la cual depende la producción artística nacional. “En el año del bicentenario y a más de un siglo de haberse llevado a cabo los primeros intentos de configuración de un campo específico del arte en la Argentina con la creación del Museo Nacional de Bellas Artes en 1896, la cuestión no tiene un verdadero alcance federal. Cada vez, hay más iniciativas en las provincias, se renuevan museos, aparecen otros y surgen nuevos espacios en el interior del país, pero la dinámica de muestras, que es lo que impulsa y canaliza la producción nacional, es muy inestable. Sería interesante que hubiera iniciativas equivalentes a arteBA en el interior del país, apoyadas por las instituciones públicas y privadas, y que el mercado tenga un desarrollo y una proyección nacional y local”, concluye Battistozzi.
A la feria hay que vivirla, recorrerla con calma y buscar el tiempo para disfrutar de una experiencia estética única.


 
Por: Anita Pando. Gentileza Prensa arteBA, Alberto Sendrós, Gachi Prieto, Dabbah Torrejón, Palatina, Sapo, Vasari y Braga Menéndez.