COCINA


La movida bloguera


Por Por Cristina Noble..


La movida bloguera
Las amantes de la cocina suman la tecnología para despuntar el vicio. Tres blogueras, que tienen que ver con el mundo de las letras y el diseño, cuentan sus historias con el mundo online.

La cocina, ese lugar donde se compaginan especias, aromas y texturas capaces de producir sabores que, de tan ricos, nos alivian el alma, vuelve a ser protagonista en una época en la que todo tiene un ritmo frenético. Claro que, en vez de “inspirarnos” en las recetas escritas en una vieja libreta, hoy las copiamos de los blogs. Estos, expresión de la era global, revelan lo pequeño y local sin renegar de lo cosmopolita. Son multifacéticos, además: pueden explayarse en la manera elegante de presentar una comida o alabar la virtud de las huertas familiares en su relación con la economía. Pueden reflexionar sobre la historia oculta detrás de un suculento puchero o compartir el misterio que persiste en la preparación de un buen pesto genovés. 

Según dicen, hay más de 200 millones de blogs, aunque no todos son de cocina y cada día, se crean 120 000 nuevos, o sea, que son 5000 por hora. Los mejores blogs culinarios ayudan a sus seguidores a preparar exquisiteces compartiendo las fórmulas atesoradas en la familia o las de algún chef de renombre. Para internarnos en este balsámico mundo, conversamos con tres reconocidas blogueras gastronómicas. A su amor por la cocina, todas agregan talento y ejercicio en el quehacer de la comunicación. Ana D’Onofrio tiene una muy larga trayectoria periodística en medios gráficos y su blog Mi Cocina Amateur del diario La Nación se especializa en recrear comidas deliciosas. Mónica Albirzu encontró en su blog Cocina y negocios una feliz síntesis entre el periodismo, su profesión original, y el oficio de cocinar, arte que le permitió  armar una empresa de catering y gestionar el restaurante del Palacio Balcarce. Virginia Sar es multifacética: es fotógrafa de alimentos, autora de cuentos infantiles y de los libros Mesas Dulces y Whoopies, habilidades que combina en su blog, Divino Macarón. 

Gana lo dulce

El estudio de Virginia Sar es un gran galpón reciclado, allí escribe y cocina. En este lugar, prevalecen el buen gusto y la mano artesanal de la autora de Divino Macarón, uno de los primeros blogs en el país ya cumple ocho años. Sus fans son mayoritariamente mujeres, quizá porque ella pone especial énfasis en lo estético. 

¿Cómo nació Divino Macarón? “Mi blog empezó con una temática distinta; había muchos dibujos, cuentos… Pero un día empecé a subir recetas y como la repercusión fue buenísima, lo viré para el lado de los sabores. Lo primero que subí fueron recetas muy básicas. Si bien eran cosas sencillas, los textos y las fotos llamaban mucho la atención. Soy una fotógrafa de la era digital. Mi mamá siempre me decía que los platos entran por los ojos y, quizá por eso, me esmero en mostrar mis comidas bien decoradas cuidando el mínimo detalle.  Un día, le hice a mi mamá una torta de higos (ella es fanática de los higos). El blog estalló, me hicieron mil preguntas y halagos… Hasta el momento, saqué dos libros: Whoopies y Mesas Dulces. Me dedico a la pastelería y, en especial, a la americana. Me gusta también la pastelería francesa, tortas en capas, cakes…”.

Virginia sería la típica representante de las crafty moms, madres que aprecian el estilo de vida más lento, trabajan y se dan tiempo también para la huerta y sus hijos. Su blog expresa esa tendencia, quizá por esto sus seguidores se cuentan de a miles.

De las letras a la ollas 

“La comida es mi costado ingenuo, dice Mónica Albirzu. Empecé mi vida profesional en el periodismo, pasé doce años en distintos medios. En cierto momento, me desilusioné de mi trabajo y lo dejé para incursionar en un mundo que no me era ajeno. Yo no tengo esas historias de amasar con mi abuela, pero mantengo un vínculo muy amistoso con la comida. Desde chica, me delegaron la función de cocinar para mi familia. Yo no hacía nada sofisticado: papas fritas a granel (era mi especialidad). Cada uno que pasaba picaba hasta que se terminaban (se sonríe), entonces yo volvía a freír. Cuando empecé a buscar otro camino, aparecieron unas amigas que querían poner un bar y me sumé a ese proyecto. Se llamaba Las mil y una noches, una de las socias era turca y tenía todas las recetas de su familia. Así  nos pusimos a hacer las burrecas, los knishes… Nos fue muy bien. Para mí, fue el principio de un camino. Cuando cerramos, escribí un libro con Miguel Brascó y me quedó como picando la idea de reconciliarme con el periodismo, aunque vinculado con lo gastronómico”. En su blog Cocina y negocios, Mónica no sólo sube recetas memorables, hay también una mirada macro de los pasos que concluyen en la creación gastronómica. “Me interesa mostrar todo el proceso que se corona con la comida, con el plato delicioso que uno puede preparar en casa o saborear en un restaurante. Creo que habría que darle mucha más importancia a las agriculturas familiares: más del 70 % de los productos que van a nuestras mesas vienen de las pequeñas huertas. Trato de difundir que en la época de los higos, los comamos; que aprovechemos las temporadas de los membrillos, de las peras. Mi interés es que la gente coma mejor y que aprendamos a valorar nuestros recursos. Yo tengo una muy buena ida y vuelta con mis lectores, sumo seguidores de ambos sexos. Me ayuda para la comunicación con ellos  tener un micro de cocina en Milenium. ¿Mi plato preferido? Pulpo a la gallega. Lo hago siempre y lo público, claro”, concluye.

El otro yo 

Para Ana D’Onofrio, la cocina y  su blog representan un oasis en su vida. “Hace varios años en el diario hicimos un plan de entrenamiento multimedia. Yo estaba a cargo de la página digital y una de las actividades era aprender a hacer un blog. Un día, la principal trainer nos dijo: “Cuando quieran hacer su propio blog, háganlo sobre aquello de lo que más les guste hablar”. Lo primero que me vino a la cabeza fue la cocina. Y entonces empecé a escribir mi blog de cocina y recuperé momentos de la infancia. Eso ocurrió hace 5 años y, hoy es el blog más visto y con más seguidores del diario”. El periodismo, como la creación de un plato, requiere fantasía y seguimiento, pero hay algo que los diferencia de manera esencial según Ana: “La cocina te remite a momentos únicos y relajados. Cuando se prepara una nota, la cabeza salta de un tema a otro con un ritmo por momentos frenéticos. Esto no es posible con la comida; si pensás en otra cosa, el plato se te pasa. Cuando preparás una salsa o un risotto no podés dejarte dominar por otros pensamientos. Este es un arte que no admite el multitasking”.

En su blog, no publica ningún plato sin probarlo antes. “Aunque a mi cocina la llamo aficionada trato de mejorar, por eso, hace tres años que estudio con Beatriz Chomnalez. Practico los fines de semana que es el momento que le dedico al blog. Lo que publico es lo que cocino para los míos. Soy muy meticulosa en los pasos que lleva cada plato. Es una gran noticia cuando la gente me escribe y me dice que le quedó rico, que pudo hacerlo fácilmente, sin ningún problema”. 
Como en la película danesa La fiesta de Babette, las autoras de estos blogs, sienten que la ceremonia de hacer comidas y compartir gustos y aromas a través del espacio virtual, tiene la capacidad de hacer de la vida un banquete inolvidable.

Torta de higos y miel con crema de miel

Ingredientes:

Torta 
•1/2 taza de manteca
•1 1/2 taza de harina 000
•2 cucharaditas de polvo de hornear
•1/2 cucharadita de sal
•1 taza de azúcar rubia
•2 huevos grandes y dos yemas
•1/2 taza de leche tibia•1 cucharadita de esencia de vainilla
•1/2 taza de miel•10 higos frescos cortados en trozos 
•6 higos frescos cortados en cuartos para decorar
•Nueces pecan para decorarCrema de miel
•2 cucharaditas de gelatina sin sabor
•4 cucharaditas de agua
•350 g de crema 
•5 cucharadas de miel
•1 cucharadita de vainilla

Tarta de manzanas Tatin
Ingredientes:

Para la masa
•200 g de harina 000
•100 g de manteca 
•3 cucharadas soperas de azúcar impalpable
•Agua helada, cantidad necesaria

Para las manzanas
•110 g de manteca 
•Una pizca de sal
•9 manzanas verdes grandes
•1 taza y 1/4 de azúcar

Preparación:

Masa: Metemos todo en la procesadora y echamos el agua de a poco hasta que esté todo unido. Envolvemos en papel film. Dejamos reposar en la heladera. 
Relleno: Pelamos las manzanas, quitamos las semillas, las cortamos por la mitad y las ponemos en una olla grande con agua y limón, para que no se oxiden. Colocamos el azúcar en una sartén apta para horno y, encima, la manteca cortada en pedacitos y bien distribuida. Llevamos al fuego lento y, cuando comienza a tomar color, disponemos las manzanas (es el verdadero secreto): van por mitades y paradas, con la parte convexa hacia afuera y la plana hacia adentro. Con el calor, tenderán a encogerse, hay que controlar que no se arruinen. Cocinar a fuego mínimo con la sartén destapada de 45 minutos a 1 hora. A la media hora, calentamos el horno a 200 °C y sacamos la masa de la heladera. Estiramos con el palote enharinado sobre papel manteca, enharinado también. Dar forma redondeada, de 25 cm de ancho (la sartén tiene 24 cm). A los 45 minutos, sacamos la sartén del fuego, chequeamos que estén bien puestas las mitades y le colocamos encima la masa, metiendo los bordes hacia adentro de la sartén.?Llevamos al horno 30 minutos. Desmoldar a los 5 minutos de haberla sacado. Servir tibia con helado o crema.

nueva, todos los domingos con:


El Norte La Capital Nuevo Diario El Día La Gaceta Rio Negro Primera Edición Uno - Mendoza Uno - Entre Ríos Uno - Santa Fe Diario Norte Puntal - Córdoba La Nueva Diario Democracia El Independiente Diario Norte