ENTREVISTA


“Apuesto a nuevos desafíos”


Por Carmen Ochoa..


“Apuesto a nuevos desafíos”
Lejos del ala protectora de Cris Morena, Peter Lanzani se atreve a encarar otro tipo deexperiencias. Produce y protagoniza una obra teatral –donde se anima a un desnudo que dio que hablar–, y debuta en el cine de la mano de Guillermo Francella.

¿Qué? ¿Te vas a subir a un escenario totalmente desnudo? ¿Qué onda? ¡Estás completamente loco!”. Horrorizados. Así lo interrogaban a Peter Lanzani sus amigos de toda la vida, cuando él, muy orgulloso, les contaba la trama de Equus, su nuevo proyecto teatral. Casi la misma reacción se desató en los medios y las redes sociales. Sin embargo, con la obra ya en cartel, el desnudo pasó a un segundo plano frente al crecimiento actoral desplegado por Peter, sorprendiendo a propios y extraños. 

Días después, con el estreno de El clan, su debut cinematográfico bajo las órdenes de Pablo Trapero, esa misma admiración ante su trabajo continuó en ascenso, al ver al ídolo de jovencitas y adolescentes encarnando un papel tan oscuro y dramático como el de Alejandro Puccio. Lejos quedaron las canciones que alguna vez interpretó su personaje Thiago en la serie Casi Ángeles, y ni hablar de su participación en la inolvidable Chiquititas. “Hoy apuesto a nuevos desafíos, para salir de mi propio eje y probar otras experiencias”, confiesa el joven actor.

Cambiar para crecer 

Es sábado a la tarde, y el barrio porteño de Chacarita refleja tranquilidad bajo un cielo nublado. A paso lento y desgarbado llega Peter Lanzani, muy puntual para la entrevista en El galpón de Guevara, el teatro independiente donde cuatro veces a la semana se sube a las tablas. Ya no lo corretean adolescentes, como cuando cantaba en Teen Angels, el grupo musical creado por su mentora, Cris Morena. No obstante, las pocas chicas con las que nos cruzamos no podrán evitar pedirle una foto, y el accederá siempre –pero siempre– con una sonrisa.

–¿Cómo manejabas la popularidad antes y cómo lo haces ahora?
–Antes el boom era más fuerte; ahora hay más opciones para elegir y el público también se renueva, pero igual nunca me cerré a la popularidad. Siempre traté de hacer mi vida lo más natural posible: salía con mis amigos, con mi familia y lo pasaba bien. Y aunque tenía momentos que se me hacían pesados, intentaba manejarlos, pese a que era muy chico. A veces, trabajar en un medio implica participar en situaciones de las que no tenés ganas o no sos partidario, y luchar contra eso también fue complicado. Por suerte, tuve siempre una buena base afectiva, y hoy siento que sigo siendo el mismo, pero entendiendo un poco más el medio donde estoy parado.

La carrera de Peter comenzó a los 12 años, cuando una fotógrafa lo descubrió veraneando con su familia en la playa, y lo propuso como modelo para una marca de ropa infantil. Años después, la productora de Cris Morena lo convocó a un casting, quedó seleccionado y, a partir de allí, comenzaron a desfilar los personajes que lo lanzaron a la fama: Tábano en Chiquititas, Thiago en Casi Ángeles y Teen Angels, y Noah en Aliados. “Lo bueno de trabajar con Cris es que aprendés a cantar, actuar y bailar, con un coach para cada una de las tres actividades. Empecé a cantar con ella, tomé conciencia de que tenía que hacerlo bien y que para eso debía perfeccionarme antes. Haberlo logrado, y muy bien, fue el claro ejemplo de que con entrenamiento y estudios se puede”, recuerda Peter, quien hoy dejó de lado la música para abocarse más a la actuación. 

–Con 24 años, tu desarrollo profesional fue de la mano de tu crecimiento personal. ¿Sentís que, por estar actuando desde muy pequeño, te perdiste de disfrutar momentos de la vida?
–Sí. Por ejemplo, estaba de gira y mis amigos vacacionaban todos juntos. Me perdí miles de cosas, pero bueno… ¡Yo elegí! Y hoy soy quien soy gracias a las decisiones que fui tomando. Nunca me arrepentí de nada. Me apasiona mi trabajo, me divierte, y encontré mi verdadera vocación realizándolo. Sin embargo, muchas veces también me las arreglé para poder coordinar y estar presente en momentos importantes, como el viaje y la fiesta de egresados, o algún cumpleaños. Compartir estas vivencias también me ponen feliz y me hacen crecer como persona. Y parece que lo hice bien, porque sigo teniendo a todos mis amigos del colegio y del club, no perdí a ninguno. Y eso es impagable. 

–Este cambio de perfil en tu carrera llega justo en un momento de tu vida en que estás emocionalmente muy estable.
–Quizás estoy más maduro, justo para afrontar nuevos e interesantes proyectos, y poniéndome a la altura de ellos. Pero siempre fui muy estable, y así quiero seguir, creciendo sanamente y con la felicidad como mi principal propulsor. Siempre me entrego para dar lo mejor, poniendo lo que soy, sobre todo, porque después no quiero reprocharme nada: si doy todo y funciona, es un alivio; pero si no funcionó, por lo menos sé que lo intenté. 

Saber elegir 

La complejidad, el despliegue, el momento de su vida y lo que a él le interese contar. Todas esas variables son las que llevan a Peter a inclinarse por un nuevo proyecto. Hoy, dueño de sus propias decisiones, encara objetivos que trascienden el rótulo de “galancito” y lo alejan de las tiras adolescentes. Así se lo ve en El clan, el film sobre la tristemente célebre familia Puccio, basado en una historia real, donde los críticos destacan su labor encarnando al personaje de Alejandro Puccio. 

“Estoy más maduro, justo para afrontar nuevos e interesantes proyectos, y poniéndome a la altura de ellos. Pero siempre fui muy estable, y así quiero seguir, creciendo sanamente.”

“Antes de El clan, actué en Fuerza Bruta y en el musical Casi normales, dos obras totalmente distintas a lo que venía haciendo. No me lo puse como un propósito, pero sí me pareció interesante para mi carrera afrontar experiencias diferentes y, encima, en compañía de grandes profesionales: Pablo Trapero y Guillermo Francella en cine; y Rafael Ferro y Carlos Sorín en teatro. Todos ellos llevan muchísimos años de carrera y yo, siendo tan joven, tengo que tratar de aprovecharlos día a día y exprimirlos al máximo, para así aprender de ellos”, revela Peter.
 
–Equus es una obra bastante compleja. ¿Te inquieta no tener la certeza del éxito asegurado en tus nuevos proyectos?
–No, para nada. Que los proyectos avancen y vayan para donde tengan que ir. Por supuesto que apuesto y hago todo para que vaya gente, sobre todo porque a mí me parecen súper interesantes. Pero necesito cachetearme de vez en cuando, para seguir buscando nuevos rumbos y desafíos. Por más altos que sean, por lo menos intentarlo, para mí ya es un crecimiento. 

–Peter, ¿sentís que, de algún modo, el público prejuzga tu carrera por haber surgido de una tira adolescente?
–Lo sentía antes y me afectaba muchísimo. Pero hoy pienso que el que quiera venir a verme actuar que venga; y el que quiera seguir hablando que hable, porque, en definitiva, es gratis. De mi parte, sigo adelante con mis proyectos y desafíos, con el fin de seguir creciendo en mi carrera. No voy a luchar contra los prejuicios porque, además, es una batalla perdida. Sinceramente, ya no me afectan. Por otro lado, ya me pasó que se me acercara parte del público y me dijera en la cara: “Fui con mucho prejuicio a verte, pero me sorprendiste”. Y eso es lo mejor de todo.

En pantalla grande

Para poder formar parte de El clan, el film más reciente de Pablo Trapero, Peter Lanzani debió superar siete castings. Cuando quedó seleccionado, no paró de investigar sobre el caso, ni de involucrarse como nunca lo había hecho en la construcción de un personaje. “Siempre fui muy crítico con mi trabajo, pero esta vez sentí que reflejé en la pantalla lo que quería contar. Me gustaría que el público vaya, sienta, y se conecte con los personajes. Yo, que soy fanático del cine, cuando vi el film me quede obnubilado. No tiene nada que envidiarles a las películas extranjeras, y eso confirma que el cine argentino está pasando por un gran momento”, sentencia.

“Necesito cachetearme de vez en cuando, para seguir buscando nuevos rumbos y desafíos. Por más altos que sean, por lo menos intentarlo, para mí ya es un crecimiento”.

Cuando Peter se enteró de la existencia de Equus, la obra de Peter Shaffer, no paró hasta conseguir los derechos. Hoy, bajo la dirección de Carlos Sorín, y junto a Rafael Ferro en el escena-rio, no solo es el protagonista, sino también el productor artístico. “Es todo un desafío, que va más allá de mi desnudo, con una carga psicológica muy fuerte y una trama interesantísima”, define. Las funciones se extienden de jueves a domingo en el Galpón de Guevara (Guevara 326, CABA).

Oh L'Amour

A su intenso momento profesional, Peter suma la felicidad de vivir un gran amor junto a Martina “Tini” Stoessel, que comenzó en pleno furor de la serie Violetta, y sobrevive a pesar de la distancia impuesta por sus cargadísimas agendas. “Este es un año complicado, porque yo estoy a full con el teatro y ella sigue de gira, pero igual nos acompañamos todo el tiempo. Cada uno sigue trabajando en lo que ama y elige. Ya habrá tiempo para vernos y disfrutar juntos”, comenta Peter.

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