Entrevista


“Hago todo con el corazón”


Por Carmen Ochoa.


“Hago todo con el corazón”
Popular a nivel mundial, Martina Stoessel cosecha el éxito logrado con Violetta y disfruta de su próspera etapa como cantante. En una charla íntima habla de su vida y de su última película. 

A los 5 años, Martina “Tini” Stoessel cantaba y bailaba frente al espejo, maquillada con los cosméticos de su mamá. Estudiaba ballet, luego practicó gimnasia deportiva y tomó clases de danza jazz y hip hop, hasta que llegó al canto y la comedia musical. Desenvuelta y vivaz, su fantasía de convertirse en estrella no era muy diferente de la de cualquier chica de su edad. 

Sin embargo, su destino parecía anticiparse a lo que vendría cuando, a los 13 años, se presentó a un casting de Disney Channel. Quedó seleccionada para protagonizar Violetta, una telenovela adolescente que rápidamente se convirtió en un boom, traspasó fronteras y llegó a lugares remotos e inusuales. Se calcula que solo en Latinoamérica, hasta julio de 2015, más de cuarenta y ocho millones de espectadores habían visto la serie desde su primera temporada. 
Su fama superó la pantalla de TV y llegó a libros, revistas, perfumes y cualquier otro tipo de merchandising que se pueda imaginar. Y esto no es todo, en el canal oficial de YouTube de Disney, los contenidos de Violetta generaron más de dos millones de visitas a nivel mundial y su música fue premiada con múltiples discos de platino ya que superó los tres millones de copias vendidas. 

En la actualidad, a Tini la viste la marca internacional RED Valentino –segunda línea de la exclusiva firma italiana Valentino, creada para un público joven–. ¿Cómo llegó hasta allí? Las hijas de los diseñadores de la marca eran fans de Violetta.

La serie culminó hace más de un año, y el gran cierre fue el filme Tini: El gran cambio de Violetta, que se puede ver en los cines. “Violetta duró tres temporadas, originalmente la historia fue pensada para una sola. La película fue el broche de oro de la telenovela y está muy bueno poder darle algo nuevo a la gente, porque al final todos se preguntaban ¿y ahora qué? Igual, yo no iba a seguir siendo Violetta hasta los 50 años”, dice Tini, recién llegada de Europa. 
El gran cambio
Acudió muy puntual a la entrevista, lejos de los guardias de seguridad que siempre la rodean en sus presentaciones, con poco maquillaje, muy delgada y con un look sencillo e informal. A simple vista, es igual a cualquier chica de 19 años. La diferencia es que en Twitter e Instagram la siguen más de cuatro millones de fans, que pasó su adolescencia expuesta ante las cámaras, que su rostro apareció en miles de productos destinados a las niñas en todo el mundo, y que ¡ya cumplió su sueño de convertirse en una gran artista!

Volvió para presentar su primer disco solista, reencontrarse con su familia y amigos, y asistir a la avant premiere de su película. Dirigida por Juan Pablo Buscarini, cuenta cómo la joven protagonista vive una especie de autodescubrimiento que le permite renovarse y comenzar una nueva etapa de su vida. “Como toda película es una ficción, pero la historia tiene mucho de mí, así que realmente me sentí identificada”, nos confiesa. 

Tini, su nuevo disco 
Está editado por Hollywood Records, que tiene en su catálogo a pop-stars como Selena Gómez y Miley Cyrus. 
“Es el sueño de cualquier artista, pero  sabía que iba a necesitar mucha ayuda para poder concretarlo. Fue un ida y vuelta constante, con mails larguísimos de información e ideas cruzadas, y acompañada por grandes autores y compositores que me ayudaron y a quienes yo también admiro, como Beyoncé, Justin Timberlake, Maroon 5, Justin Bieber. 

Toda esa gente escribió para mi disco… ¡fue increíble! Por suerte pude opinar y participar de todo el proceso, con total libertad, y hoy el resultado me hace muy feliz”, concluye Tini.

– ¿Cómo estás viviendo el cambio de Violetta a Tini?
–No fue drástico porque no pasó de un día para el otro. Tras un proceso largo, personalmente y de a poco, fui soltando cosas, lo que me ayudó a asimilarlo. Mientras el programa seguía al aire, yo ya había aceptado que iba a terminar y que después saldríamos de gira. Cuando sentí que ya había terminado el recorrido, vino la película, así que también la filmé mentalizada en que era lo último que haría con Violetta, un personaje que me dio todo. Lo que pudimos hacer con este proyecto, lo hicimos. Así que en vez de pensar “Uh, me hubiera encantado haber hecho esto o aquello”, mejor digo “qué bueno todo lo que aprendí, todo lo que hice y todo lo que amé a este personaje”. Era tiempo de cerrar este ciclo y arrancar con una nueva etapa. 

–La vorágine ahora sigue con Tini, tu primer disco solista.
–Sí, pero es distinto; me relajé un poco. Al torbellino lo sentí más durante los primeros años de Violetta y al inicio de las giras; después la gente comenzó a acostumbrarse al boom, y yo también. Habernos ido de gira por Europa, casi todo un año al final del programa, creo que nos relajó a todos.

– ¿De qué necesitabas relajarte?
–Ya no quería ver mi cara por todas partes. ¡Hasta en el supermercado comprabas una leche con la cara de Violetta! Así que estuvo muy bueno alejarme del país para descansar un poco de tanta exposición.

– ¿Pero eras consciente de la magnitud del éxito mundial que habían logrado?
–No, en aquel momento, ni el resto de los chicos ni yo nos dimos cuenta de lo que estábamos viviendo. Sin embargo, hoy soy más consciente de la trascendencia que tuvo el programa. Todos pensamos que fue una locura lo que nos pasó y sabemos que no volveremos a vivir algo así. 

–En esta nueva etapa ¿tenés más poder de decisión en tus acciones? 
–Sí, ahora es diferente. Antes, solo era el producto de una gran marca, como Hannah Montana y Soy Luna. Ahora, el proyecto es mío y tiene todo lo que yo quiero mostrar y las decisiones pasan primero por mí. Y está buenísimo, porque puedo disfrutarlo gracias a todo lo que aprendí durante los cinco años de Violetta. 
En busca de la felicidad
Contar con el apoyo de su familia siempre fue un ítem importante en la carrera de Tini. A los viajes, la acompañaban su padre y actual manager, Alejandro Stoessel o su mamá Mariana, y a veces, incluso, hasta su hermano mayor, Francisco. Cuando están juntos, la vida familiar transcurre como si la fama nunca hubiera llegado a su hogar. “Por suerte, nunca hizo falta que mis papás me bajaran a la tierra porque nunca tuve una actitud de rebeldía o de creerme mil por todo esto que viví”, afirma. 

–Quizás tiene que ver con los valores que te inculcaron.
–Sin dudas que ayudó la educación que me dieron y la confianza de saber que siempre puedo contar con ellos. Nunca dejamos de ser una familia común. Si terminamos de cenar en casa, cada uno levanta su plato o yo ordeno mi habitación. Esas situaciones son las que me ubican en la realidad a pesar de estar viviendo de gira en gira y de avión en avión. Aunque tuve una adolescencia diferente, siempre intenté mantener mi mundo lo más normal posible.
 
–Si no hubieras protagonizado Violetta ¿cuál hubiera sido la elección en tu vida?
– ¡Eso también me preguntan siempre mis amigas! “¿Qué hubieras hecho?”. Y todas me empiezan a tirar carreras: “¿Psicóloga? ¡Noooo, psicóloga no!”. La verdad es que desconozco a qué me hubiera dedicado, ya que siempre amé todo lo que hago hoy. El colegio me costaba un montón, pero me aprendía rápidamente las letras de todas las canciones. Capaz no llegaba a concretar mi profesión de la forma en que lo estoy haciendo ahora, con tanta exposición, pero seguro que habría hecho algo relacionado con el arte porque me hace muy feliz. 

–Salir a buscar el camino que te dé felicidad, ¿también es una de las consignas de tu filme?
–Sí, una de las situaciones que refleja la película es cómo todos piensan que Violetta está constantemente feliz, solo por ser exitosa. ¡Y eso pensaba yo también de los famosos cuando era chica! Siempre dichosos solo porque sonríen a la cámara. Pero, a pesar de estar tan expuestos, los artistas también vivimos la otra cara de la vida y sentimos igual que los demás. Y esos sentimientos, que muchas veces son disimulados o no expresados, son los que revela la película, mostrando una realidad que tampoco tiene nada de malo. 

– ¿Hay en tu vida situaciones similares a las que vive Violetta, que te molestan y no podés evitar, a causa de la fama?
–Sí, pero de a poco aprendí a manejarlas y a entender que no puedo tener el control de todo lo que se dice de mí, por ejemplo. La gente inventa, me critica o me juzga y, lamentablemente, es parte del juego. Incluso, en las redes sociales, ya casi ni leo los mensajes porque son muchos y la verdad es que prefiero evitar los comentarios que me lastiman. También hay gente linda, como mis fans... 

–Es una responsabilidad ser referente de adolescentes, ¿pensás en eso?
–Lo pienso, lo tengo muy presente y por eso soy muy responsable. Soy joven, pero no salgo y hago cualquier cosa sin tener en cuenta las consecuencias. Y no solo porque mi actitud pueda malinterpretarse como un mensaje equivocado, sino porque también me cuido a mí misma. No quiero arrepentirme de nada ni que nada malo afecte a mi corazón. A mí solo me interesa transmitir lindos mensajes y valores positivos. En definitiva, todo lo que me haga feliz.

El final esperado
“Siendo un argentino radicado en España, seguí de cerca el fenómeno de Violetta y la carrera de Martina Stoessel. Al ver que era una verdadera estrella, desarrollé un guión para  llevar a Tini a la pantalla grande”, cuenta Pablo Bossi, quien además de ser un fan, es el productor que dio vida al filme Tini: El gran cambio de Violetta. La película no solo es el broche de oro de la telenovela, sino que también revela la transición a la adultez de la protagonista. Dirigida por Juan Pablo Buscarini, se filmó en Italia y España, y completan el reparto Mercedes Lambre, Jorge Blanco y Adrián Salzedo, entre otros.


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