Entrevista


Generación sub 25


Por Maribel Leone.


GREGO
Marcó un hito al llenar el teatro Gran Rex con su show de stand up. Gregorio Rosello es uno de los influencers argentinos más reconocidos de las redes sociales. Un fenómeno viral que traspasó la pantalla.

Gregorio Rosello se muestra sonriente, distendido y dispuesto a una producción sin apuros. Llega con unos minutos de demora porque, a cuadras del estudio fotográfico donde se llevó a cabo la entrevista, hay un colegio. Y, claro, las adolescentes lo interceptan para capturar el momento con alguna selfie. Así es la vida del artista en tiempos de hashtags: con 25 años, Rosello es uno de los influencers argentinos más reconocidos en las redes sociales, sobre todo en Instagram.

Esta fama intensa le llegó un año atrás. Tarde, si consideramos sus inicios: su primer casting –que lo llevó a participar de una película– lo hizo a los 13 años. Hoy, trabaja en el noticiero del mundo virtual ESPN Redes (tiene su segmento “Consejos de Grego”) y convoca a centenares de fanáticos en sus shows de stand up.

–Tu carrera comenzó cuando eras muy chico. 
–Yo viví en los Estados Unidos desde los 8 hasta los 13 años. Y cuando tenía 11, pedí para Navidad que me regalaran una cámara de fotos. Ahí empecé a filmarme y a hacer pavadas… Volvimos al país e hice el casting para la película Palabra por palabra. Fui gracias a una tía actriz que se llama Bernardita Santillán. ¡Y fui seleccionado!

– ¿Y qué pasó después de esa película?
–Arranqué genial y pensé: “Qué fácil: hacés un casting y quedás”. Después, se hizo todo cuesta abajo. No quedaba en ninguno. Pasé por casi todas las tiras adolescentes –Patito Feo, Casi Ángeles, Aliados– pero haciendo personajes chiquitos, pocos capítulos… Era muy frustrante. ?Así que cuando estaba en quinto año de colegio, decidí cambiar el rumbo y empecé a estudiar Licenciatura en Historia. En 2012, en mi primer año de facultad, comencé a estudiar stand up con el comediante Joe López. También hice un curso con Sebastián Rubio. Lo mío fue muy autodidacta, ya que hacía cursos muy cortitos o los abandonaba antes de que terminasen. 

–Tu aprendizaje fue más bien lúdico.
–Claro, me subía a los escenarios y probaba. Lo veía como una meritocracia: cuanto más hacés reír, más te llaman de los bares. Hice temporadas en la costa: volanteábamos y trabajábamos un montón.

Grego ya se lucía en los bares de todo el país, pero sus ganas de conquistar a más personas pudieron más. Así fue como subió un video suyo a YouTube… pero no tuvo éxito. Tampoco en Twitter ni en Facebook. Hasta que apareció Instagram, la plataforma que, hasta ese momento, permitía contar una historia en videos de quince segundos. 

El primero lo subió en febrero del año pasado, pero fue siete meses después cuando cobró popularidad. A partir de los follow y de las recomendaciones de celebrities (desde Messi hasta Nicolás Vázquez y Eugenia Suárez), empezó a sumar entre mil y tres mil seguidores ¡por día! Hoy, más de ochocientos mil personas comentan y viralizan sus videos. Y un dato más: el pasado 15 de septiembre, más de tres mil personas aplaudieron en el teatro Gran Rex su unipersonal No entiendo nada, lo que marcó un hito en la disciplina. “El stand up tiene ese humor que hace que el público se sienta identificado. Yo cuento cosas que me hicieron reír a mí, situaciones que me pasaron de verdad, nunca inventé nada. Solo exagero para darles un aspecto caricaturesco”, sostiene. 

–Te reís de vos mismo, jugás con el absurdo.
–Siempre digo que Instagram es una red social frívola: la gente saca su mejor selfie, utiliza filtros para arreglar la foto, y muestra la comida… solo si es sushi. De repente, apareció alguien que se filmaba desde abajo, con ojeras, contando que lo había dejado su novia. La gente empezó a decir: “Mi vida es más como la de este pibe que como la que me quieren vender los demás. Sigamos a alguien que tiene más que ver con nosotros”. 

–Es como cuando interpretás el papel de loser al lado de figuras como Lali Espósito o Maluma. 
–Algunos me dicen “Te garpó jugar al perdedor”, y yo les digo que no. Lo que funciona es contar la parte que la mayoría esconde. Yo hago un video si pincho una goma, no si llegué bárbaro o si las cosas estuvieron geniales. A mí la comedia me salvó la vida. A través de ella puedo exorcizar lo que me pasa, y reírme de ello.

–Cada uno hace catarsis a su manera.
–Claro. No me quejo por quejarme, eso me aburre. Si lo hago es para hacer un chiste o para ser irónico. Soy partidario de decir que nada es tan grave: de esta manera podés hacer un chiste y vivir mucho más feliz. 
 
– ¿Cómo materializás lo que te pasa en 15 segundos?
–Al principio era complicado. Ahora los videos pueden durar un minuto, pero trato de que sean cortos. Hoy, todo tiene que ser breve. Casi nadie ve un video de nueve minutos en YouTube. Instagram me obligó a un poder de síntesis que no tengo: mi show dura una hora y media. Pero no me quedó otra alternativa, ya que la herramienta que tenía era esa. Por eso, para meter más palabras, hablo rápido e intento tener más de un remate.

– ¿Tenés un lugar especial para crear?
–Traté de tener esa cosa metódica, pero no pude. Dejo que la cabeza fluya, en el escenario se me ocurren muchas ideas: allí pruebo si funcionan; después, me dedico a pulirlas. En cuanto a mis videos, ahora escribo hashtags divertidos y delirantes. No me gusta ser “el pibe de los videítos”, soy comediante y actor. Ahora hago esto, el día de mañana será otra cosa. La única finalidad es hacer reír a la gente que me sigue. Amo mi trabajo. Me subí a esta montaña rusa y no me quiero bajar.

 – ¿Cómo fue el pasaje de un hacer un minishow en una plataforma digital a actuar en un Gran Rex?
–Fue todo una movida. Significó meses de trabajo. Pasé de salas de cincuenta personas a otras de mil. El Gran Rex no se compara con nada: tiene el triple de tamaño de lo que venía haciendo. Tiene un aire a recital, salí a escena y la gente me gritaba “te amo”, en la puerta vendían remeras y fotos mías… Yo no entendía nada. 

– ¿Con qué sensación te quedaste posfunción? 
–Era un desafío y lo superé: pasé de nivel. Desde hace seis años hago stand up y me la paso viendo a comediantes extranjeros que hacen reír a tres mil personas:?siempre estuve convencido de que podía lograr lo mismo. La vida me dio la posibilidad de demostrarlo. Fue el show más importante de mi carrera.

 – ¿En qué proyecto estás actualmente?
–Voy a hacer una gira con No entiendo nada. El 20 de octubre voy a estar en Santa Fe, y el 22 en Córdoba. Y el 19 de noviembre iremos a Rosario. La idea es pasar por Mendoza, Tandil y hacer una tour internacional. Con Like Brothers, el show que comparto con Gonzalo Vizan, estaremos en La Plata y por el sur del país.

– ¿Te dijeron que no lograrías lo que conseguiste?
–Si durante diez años hacés casting y no quedaste en ninguno, te están diciendo que no. Si te prometen que te llaman la semana que viene y no lo hacen…. empezás a dudar. Pero si insistís, en algún momento se te va a dar. Hay quienes dicen que no la remé tanto porque tengo 25 años, pero yo arranqué a los 13. Son 12 años. Nunca hubiera pensado que iba a ser tan grande lo que me iba a pasar. Mi sueño y mi esperanza, intactos.

nueva, todos los domingos con:


El Norte La Capital Nuevo Diario El Día La Gaceta Rio Negro Primera Edición Uno - Mendoza Uno - Entre Ríos Uno - Santa Fe Diario Norte Puntal - Córdoba La Nueva Diario Democracia El Independiente Diario Norte