INVESTIGACION


Gym A la carta


Por Daniela Calabró.


Gym A la carta

Patines de salto, rutinas sobre minitrampolines, ejercicios sobre tacos altos, asanas acrobáticas, yoga a altas temperaturas y clases que combinan baile y deporte son solamente algunas de las prácticas que marcan tendencia en el mundo de la actividad física. Elija la suya.

Fue el gimnasio aburre, que no se tiene habilidad para los deportes o que el tiempo escasea ya no son pretextos para escaparse de la ejercitación. Dedicarle algunas horas de la semana a ponerse en movimiento es fundamental para la salud mental y corporal, por lo que es buena idea dejarse tentar por la infinidad de nuevas propuestas que hay en el renovado universo del fitness. Temporada a temporada surgen nuevas disciplinas basadas en técnicas ya conocidas, pero, como quien diría, con una vuelta de tuerca. Son divertidas, saludables, accesibles y no demandan grandes aptitudes. Pase, vea y déjese tentar. 

Nació en las escuelas de baile de Nueva York, en las inmediaciones de Broadway. Allí en donde ensayan bailarinas para comedias musicales de toda índole, empezaron a mezclarse el baile, el fitness y algunas técnicas de pilates, ¡todo sobre tacos! De la isla de Manhattan, se fue extendiendo a gimnasios del mundo, donde las mujeres empezaron a descubrir sus beneficios para tonificar las piernas y, sobre todo, los glúteos. Los ejercicios consisten en levantar las piernas al ritmo de la música (¿Se acuerdan de Las Tinellis? Algo así), hacer ejercicios aeróbicos y relajar con posturas de estiramiento. Las fanáticas de esta nueva disciplina dicen que, además de ayudar al tono muscular de todo el cuerpo, es ideal para mejorar la seguridad en una misma, aprender a caminar sobre tacos y ganar elegancia en los movimientos. 

Algunos le dicen “yoga break dancing”; otros, “yoga acrobático”… Bajo el nombre que sea, el acroyoga (este es el título más generalizado) es otra de las prácticas que hace furor. Combina las principales asanas (posturas del yoga) con acrobacias de circo, poniendo el foco en la concentración, la tranquilidad y el equilibrio. Una de las principales diferencias con la técnica oriental tradicional es que casi todos los ejercicios se realizan de a dos. Esto la transforma en una práctica que, además de cuidar el cuerpo, plantea desafíos conjuntos. 

Los ejercicios consisten en formar posturas piramidales. Quien está debajo debe contar con fuerza, equilibrio y solidez, y quien termina la postura en lo alto debe tener mucho equilibrio y flexibilidad. También se realizan prácticas de suspensión donde participan tres o más personas. Los mayores beneficios para el cuerpo tienen que ver con la flexibilidad, la postura y la relajación, aunque tal vez lo más importante sea lo bien que esta disciplina les hace a la mente y al alma.  

Los orígenes de esta práctica están en el salto a la soga de la infancia, también muy usado en los entrenamientos de boxeo. En la primera versión del jump fit, el único accesorio que se utilizaba era una cuerda. Al ritmo de música bien movida se hacían rutinas de salto a la soga que combinaban velocidad, coordinación y ejercitación aeróbica. Si bien en muchos gimnasios se sigue practicando de esta forma, la disciplina se perfeccionó con la incorporación de mini trampolines que ayudan a minimizar el impacto en las rodillas. En ellos se hacen saltos, movimientos de boxeo y ejercicios de coordinación, muchas veces complementados con cuerdas. Pero hay una versión más innovadora aún, que se realiza “a bordo” de unas botas equipadas con óvalos flexibles bajo las plantas de los pies. A la vista parecen un roller saltarín, y son muy utilzadas para practicar jump fit a cielo abierto.

La particularidad de este tipo de yoga no es menor: se practica nada más y nada menos que a 42 grados. Por eso, también la denominan hot yoga. En un cuarto especialmente diseñado para ascender a esta temperatura, se realizan posturas de yoga y ejercicios de respiración. Si bien el trabajo no es aeróbico, el calor obliga al cuerpo a hacer más esfuerzos, y se obtienen, por ende, más beneficios. Cada postura trabaja los músculos intensamente, los estira, los elonga y los fortalece, a la vez que refuerza los ligamentos y las articulaciones. El método también estimula los órganos, las glándulas y los nervios, porque ayuda a que la sangre oxigenada se distribuya por todo el cuerpo. Quienes lo difunden aseguran que previene enfermedades, evita lesiones en otras disciplinas deportivas y limita los efectos del envejecimiento. El bien conocido “baile del caño” sale de los clubes de danza para instalarse en los gimnasios de todo el mundo. Es que, además de la sensualidad que se gana con esta práctica, también se logran cambios abruptos en el aspecto físico y la tonicidad muscular, por la fuerza que se debe hacer para sostener las figuras en el aire. 

La actividad nació en Londres, como un entretenimiento de los clubes nocturnos; pero la ejercitación de las bailarinas en salones aledaños fue haciendo correr el rumor de que, como práctica deportiva, era una gran idea. Así se extendió al mundo del fitness y se le sumaron técnicas de acrobacia y gimnasia artística. Hoy es practicado por mujeres de todas las latitudes. De hecho, las mejores referentes compiten en un certamen titulado Miss Pole Dance World. Si bien el común de las mujeres que lo practican tienen entre 20 y 35 años, hay muchas mujeres más grandes (famosas incluidas) que se animan a probarlo. ¿Por qué? Porque es divertido, plantea desafíos, quema calorías, aumenta la fexibilidad, mejora el tono muscular y, sobre todo, eleva la autoestima. 

Zumba

De todas las innovaciones en materia de ejercitación física, esta es la más latina. Combina rutinas aeróbicas y baile y fue creada casi por casualidad por Alberto Pérez, un profesor de gimnasia colombiano. Recién llegado a los Estados Unidos, decidió sumar algo de ritmo a las clases de fitness que daba para vivir. Al ver el resultado, supo que sería un éxito. Lo bautizó Zumba y lo expandió por el mundo. Hoy lleva diez millones de DVD vendidos y hasta tiene una línea de indumentaria.

Uno de sus lemas es priorizar la diversión por sobre la pérdida de peso. También pone el foco en que es una disciplina que no genera competencia, que es principalmente lúdica y que es apta para todo público. Tanto es así que hay modalidades, como el zumba gold, diseñadas especialmente para personas de la tercera edad. En una entrevista para un diario español, le preguntaron a Pérez en qué creía que radicaba el éxito de su método, y él respondió: “En que la gente no viene a perder peso, sino a relacionarse y a sonreír. La música y los movimientos son un lenguaje universal”. 
 

nueva, todos los domingos con:


El Norte La Capital Nuevo Diario El Día La Gaceta Rio Negro Primera Edición Uno - Mendoza Uno - Entre Ríos Uno - Santa Fe Diario Norte Puntal - Córdoba La Nueva Diario Democracia El Independiente Diario Norte