ACTUALIDAD


La perla de Asia


Por Revista Nueva.


La perla de Asia 

País de playas paradisíacas, de budas con templos milenarios, de una gastronomía interesante y de tribus de montaña. Su expansión económica a lo largo de los últimos años, acompañada de su continuo ingreso turístico, lo convierte en un destino muy popular del sudeste asiático. 

Llegar a la capital tailandesa es encontrarse con una telaraña de avenidas y autopistas que se pierden con rumbos desconocidos. También es aterrizar en el país de las sonrisas eternas, como anuncian las publicidades locales. Por eso, tomar un taxi para llegar a Kao Sand Road, centro neurálgico de los viajeros, será la mejor opción. Lo fascinante de este lugar son sus templos. Bangkok cuenta con más de cuatrocientos wats o templos y monasterios budistas. Entre los principales, se destacan el Palacio Real o Templo del Buda Esmeralda, Wat Phra Kaen, Wat Pho (donde está el famoso buda acostado de 46 metros) o Wat Arun. 

Como un imán, el Palacio Real de Bangkok, construido en 1872, atrae con fuerza, pues no es un único palacio sino un conjunto arquitectónico formado por un grupo de edificios que sirvieron como sede real desde el siglo XVIII hasta mediados del siglo XX, cuando, al abolirse la monarquía, se trasladaron fuera del Gran Palacio.  En su interior se descubre la arquitectura tailandesa con sus tejados puntiagudos, tallas y esculturas de valor incalculable y hasta una réplica de los templos de Angkor en Camboya. Es enero y el sol se hace sentir con fuerza por estas latitudes cuando un grupo de soldados vestidos con cascos verdes y uniformes a tono inician su habitual cambio de guardia. El río Caho Phraya es el lugar ideal para realizar un interesante recorrido fluvial tomando un bote por sus canales pintorescos. Muchos aseguran que es la Venecia de Asia. Esta será la mejor forma de recorrer los diversos mercados flotantes y sus locales de animales. La acción comienza bien temprano y es común ver anguilas, gallinas, pescados, aves, insectos y hasta vendedores que ofrecen sus víboras para tomarse una foto.

Nunca faltan los puestos tradicionales donde uno puede optar por un plato de mariscos o pollo frito con arroz como opción para el almuerzo, sabiendo que la comida tailandesa es una combinación perfecta de cuatro sabores: picante, dulce, agrio y salado. De postre, nada mejor que probar una de las tantas frutas tropicales. La comida tailandesa es tan diversa que más de un turista decide tomar un curso de cocina para develar sus secretos. Si usted es amante de los mercados y su deseo es comprar seda, seguramente le gustará perderse entre las callejuelas de Chatuchak sin límite de tiempo, un mercado que solo abre los fines de semana o en días festivos y cuyos quince mil puestos son testigos de que es uno de los más conocidos del mundo.  

La capital desafía constantemente entre aventuras y excentricidades, sobre todo al caer la noche, cuando la oferta de espectáculos callejeros aparece. Entre los más populares están la danza clásica que ofrece el Teatro Nacional o el boxeo thai, de gran agresividad. ¿Por qué es tan famoso este deporte que se considera extremo? Su verdadero nombre es Muay Thai y se ha convertido en un símbolo nacional de la historia y de la identidad del Reino de Tailandia. Tiene sus raíces en Muay Boran, variante tradicional y arte marcial que incluye figuras, técnicas a mano abierta, luxaciones, lanzamientos y derribos. Muchos aseguran que esta disciplina se practica desde hace más de dos mil años en el sudeste asiático y que en sus inicios tuvo propósitos militares.

Bangkok es una metrópoli que no duerme nunca, que está siempre a ritmo y lista para la diversión. Es bueno saber que se convirtió en la capital de Tailandia después de que los birmanos saquearon Ayuthaya, en 1767. La capital siamesa se trasladó a Thonburi, al otro lado del río, pero fue recién en 1782 cuando se estableció en el lugar que ocupa en la actualidad. Hay un sonido que es conocido y que resuena constantemente. Son los tuk-tuks, el transporte local, llamados así por el ruido que hace su motor de dos tiempos.

Tribus de montaña 

Mencionar Tailandia es hablar de etnias o tribus y de reinos. En la región norte del país fue donde se desarrollaron por primera vez los primitivos reinos thai, como el de Sukhotahi. La mayoría de los visitantes llegan hasta la famosa ciudad de Chiang Mai o antiguo reino de Lanna. Es aquí donde uno puede conectarse con el budismo como en ningún otro sitio, ya sea haciendo un retiro espiritual en alguno de sus templos, tomando un curso de meditación en un monasterio o charlando con los monjes para conocer sus tradiciones y formas de vida. Entre ellas se puede descubrir la importancia del siete, el número que asocia la personalidad de la gente con las siete posturas de Buda y que, a su vez, se relaciona con los días de la semana. Según el día en que uno nació, se tendrán unas cualidades u otras.

Si uno avanza en el mapa, descubrirá Chiang Rai, famosa por alojar al Templo Blanco y las relajadas montañas de Mae Hong Son. Este es el punto de partida para recorrer, entre colinas de distintas tonalidades de verdes, la zona habitada por muchas de las tribus, como los karen, o mujeres de cuello largo, quienes usan pesados aros de bronce alrededor de su cuello, que aumentan en cantidad con el correr de los años. Tomarse una foto con una de las tantas familias es casi un ritual si el viajero llega hasta estos terrenos. No menos importantes son las tribus lisu, lahu y akha, que usan coloridos vestidos bordados por ellos mismos. Chiang Rai ofrece mucha variedad cultural y se las conoce como “las tribus de las montañas”. Son más de veinte grupos étnicos; la población alcanza los casi seiscientos mil habitantes. La zona es apta también para realizar trekking de montaña, escalar rocas, navegar los ríos en balsas de madera con guías autorizados o visitar un centro de elefantes jóvenes.

Tailandia es el país donde suceden las celebraciones más excéntricas del mundo, como Songkram o la guerra de agua, para conmemorar el año nuevo budista. También Loi Krathong, durante la Luna llena de noviembre, donde miles de tailandeses se dirigen a los ríos y lagos a dejar sus barquitos hechos de hojas, con velas. Tal vez el Festival de los Monos sea el más llamativo: el último domingo de noviembre, turistas y locales se reúnen para darles de comer a los miles de monos que caminan por el pueblo de Lopburi.

¡El paraíso tiene nombre!

El sur de Tailandia ofrece paisajes de lujo. No solo se puede nadar en excelentes playas, sino también practicar buceo y degustar un exquisito pescado fresco bajo la sombra de una palmera. Aquí, los campos de arroz dan paso a las plantaciones de caucho y aceite. Una de las grandes atracciones son las islas de Ko Samui; allí reposa el Gran Buda, una estatua de oro de doce metros de altura, y la cercana ciudad de Phuket. Pero es en la playa de Ko Phi Phi, en la que?Leo DiCaprio filmó la película The Beach, donde aguas color turquesa y arenas blancas se encierran en una vegetación exuberante. Para combinar fiesta y playa, “el” lugar es Ko Phan Ngan, cuando se celebra la Full Moon Party?(fiesta de la Luna llena).

Tanto en cabañas de madera como en importantes resorts frente al mar, nadie deja pasar la oportunidad de pedir un masaje tailandés cuando cae el sol y el sonido de las olas acompaña. Y si hay algo que se destaca entre las islas son los impresionantes farallones de piedra caliza que brotan desde la jungla verde y el mar, entre Krabi y Phuket. Los amantes de la arqueología pueden finalizar el recorrido en algunas de las áreas ubicadas en la ciudad  Chaiya, camino a Malasia. Tailandia sorprende. Por sus paisajes, por sus playas, por sus templos o por sus celebraciones callejeras. Pero también por sus curiosidades, pues el rey Bhumibol Adulyadej es el jefe de Estado que más tiempo lleva en su cargo en el mundo, desde 1950, y es el noveno rey de la dinastía Chakri. 

nueva, todos los domingos con:


El Norte La Capital Nuevo Diario El Día La Gaceta Rio Negro Primera Edición Uno - Mendoza Uno - Entre Ríos Uno - Santa Fe Diario Norte Puntal - Córdoba La Nueva Diario Democracia El Independiente Diario Norte