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Lindas y villanas


Por Daniela Calabró.


Lindas y villanas 

Los directores de cine ponen cada vez más el ojo en las malas de la película. Reinas ambiciosas, brujas, diosas oscuras y villanas pasan al frente en la pantalla grande. 

Espejito, espejito… dime quién es la más hermosa de este reino”, pide la reina para asegurarse de que su belleza siga intacta. Claro que si frente al vidrio está la cara de Julia Roberts, el espejito mágico no tendrá demasiadas dudas sobre la respuesta. Esta actriz, considerada una de las más bellas de Hollywood, fue una de las grandes estrellas que se sumó a la tendencia de ser “la mala” en remakes de películas de fantasía de antaño. La versatilidad de quien supo ser una chica de la calle en Mujer bonita y una profesora progresista en La sonrisa de Mona Lisa resultó la llave de entrada a este grupo selecto de nuevas villanas. En 2011, la convocaron para ser la reina Clementianna en la nueva versión que el director Tarsem Singh hizo del clásico Blancanieves y los siete enanitos, creado por los hermanos Grimm y llevado a la fama por Disney. 

La misma suerte corrió su compañera de elenco en Quédate a mi lado, Susan Sarandon, cuando le ofrecieron ser la reina Narissa en el film Encantada, una producción de Walt Disney Pictures. La película narra las desventuras de Giselle, una princesa que cae a un pozo en su tierra encantada y aparece en la ciudad de Nueva York, adonde la sigue su príncipe y su malvada suegra, Narissa. Otra vez, la capacidad de interpretar los papeles más variados es el pasaje asegurado para este rol; así lo demuestra una magistral Susan Sarandon que se adueña de la película apenas irrumpe en escena, en pleno Times Square. Al verla allí, uno se atemoriza por la maldad de ese mismo rostro que, décadas atrás, conmovió desde el guión de Mujercitas y arrasó en la piel de una de las jóvenes rebeldes de Thelma y Louise. 

Es que elegir a grandes actrices para que vistan la piel de una villana es cada vez más recurrente en Hollywood. Si bien fue hace casi dos décadas cuando disfrutamos de Glenn Close enfundada en los tapados ostentosos de Cruella de Vil, en las carteleras de los últimos años ha crecido el número de películas en donde la mala es el primer nombre en la cartelera. Y esto habla de otra tendencia: no solo se escogen buenas representantes para las marquesinas, sino que el papel de la villana pasó a ser el central, por sobre el de la princesa.
 
El ejemplo más claro es un film que está por venir. ¿Recuerdan a la Bella Durmiente, a sus hadas y al príncipe que la despierta con un beso de amor? Recordarán también entonces a Maléfica, la bruja que irrumpe en el bautismo de la princesa y echa sobre ella una maldición: “Al cumplir los 16 años, antes de que el sol se ponga, se pinchará el dedo con el huso de una rueca y morirá”. Esa bruja oscura, por entonces segundo papel del film, tendrá su propio espacio en las pantallas grandes a fines de mayo. Y, otra vez, la elegida para interpretarla será una destacada actriz de Hollywood: la mismísima Angelina Jolie. La película, que en los Estados Unidos se estrenará con el nombre de Maleficient, narra el clásico de Disney, pero desde el punto de vista de la villana, poniendo el foco en su pasado y en lo que la llevó a llenarse de odio contra el reino en el que nace la princesa Aurora. 

La belleza, requisito 

Si bien algunas de las “malas” de Disney cuentan con su hermosura como arma de batalla, la mayoría no la poseen como condición sine qua non.  Es otro el cantar del mundillo de los cómics y los superhéroes, en donde las villanas casi siempre (sino siempre) cautivan con su sensualidad. Y los directores de cine, con esa herramienta a favor, eligen para sus películas a mujeres que suelen tener a los espectadores masculinos en la orilla de la butaca. 

Esa fue la idea que tuvo Tim Burton cuando eligió a Michelle Pfeiffer como la Gatúbela de Batman Vuelve, la adaptación que este realizador hizo de Batman a principios de los años noventa. Necesitaba una actriz que sedujera aun detrás de una máscara negra con orejas, y la dueña de estos ojos cristalinos cumplía los requisitos. Su belleza no es materia discutible: un estudio científico sobre las proporciones perfectas de un rostro de mujer arrojó que Michelle Pfeiffer es la única celebridad que cuenta con ellas. El resultado de su participación en esta película, además, fue el esperado: por ese personaje, la rubia, que también actuó en la película Stardust, ganó un MTV Award como la actriz más deseada del año. 

Mucho tiempo después (casi veinte años, de hecho), los ojos se posaron otra vez en una mujer hermosa para interpretar a la villana que enloquece a Batman. Esta vez el director fue Cristopher Nolan, con su versión titulada Batman, el caballero de la noche asciende, y la actriz elegida fue Anne Hathaway, dueña de un talento y una sensualidad que se robaron las mejores críticas de la última década. Ya en 2001, la revista People la nombró una de las grandes estrellas descubiertas durante ese año, y apenas un lustro después entró a la lista de las cincuenta personas más bellas del mundo, elaborada por la misma publicación. 

De plantas, diosas y brujas 

Gatúbela no es la única malvada en la historieta del murciélago negro. En Ciudad Gótica, se oculta también Hiedra Venenosa, una hermosa mujer obsesionada con el mundo de las plantas, del que toma toxinas para preparar pociones venenosas y lograr su cometido. En Batman y Robin, el cuarto film de la saga dirigida por Joel Schumacher, este papel fue interpretado por Uma Thurman, otra de las actrices cuya belleza nunca se cuestiona entre las bambalinas de Los Ángeles. El papel de mujer extraña y peligrosa le quedó tan al dedillo que varios años después no dudó en aceptar la interpretación de la mitológica Medusa en el film Percy Jackson y el ladrón del rayo.  Por cierto, las temáticas vinculadas a la mitología son tierra fértil para incluir a estas mujeres enigmáticas. Un claro ejemplo es Jadis, también conocida como Bruja Blanca, uno de los personajes principales en el film Las crónicas de Narnia. Allí, la elegida para ponerse en la piel de la villana fue la inglesa Tilda Swinton, que resultó uno de los grandes personajes de la película. 

“Espejito, espejito… dime quién es la más linda de este reino”, vuelve a pedir la reina. Pero, esta vez, en el reflejo está la bella Charlize Theron. Es que la actriz sudafricana también fue la villana del clásico de los hermanos Grimm, pero en la versión de Rupert Sanders: Blancanieves y el cazador. ¿Con quién se quedará el espejo mágico? ¿Con la hermosa Charlize, con la perfecta Julia… o viajará por los guiones para rendir culto a Susan Sarandon, Michelle Pfeiffer, Anne Hathaway o Angelina Jolie? Todas bellísimas y todas grandes actrices que tienen un punto en común: en algún momento de su carrera fueron las malas de la película.  

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