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Orgullo Nacional


Por Aneris Casassus.


Orgullo Nacional 

Hace pocos días, el sitio Swoop The World eligió a las mujeres argentinas como las más sexys del planeta. Cuestión de actitud. Se podría decir que las argentinas tienen algunos puntos en común con las colombianas. Viven en el mismo continente y comparten el mismo idioma. Pero ¿qué tienen que ver argentinas y colombianas con las mujeres de Estonia o Letonia, por ejemplo? A simple vista, nada. Sin embargo algo las une: son las mujeres más sexys del mundo, según un mapa elaborado por el sitio Swoop the World sobre la base de la recopilación de opiniones de hombres que han viajado por el mundo. Sí, las argentinas están entre las mujeres más atractivas del planeta. 

La pregunta es entonces qué tienen las argentinas para liderar este ranking. “La mujer argentina es muy coqueta y le da mucha importancia a la estética. Va al supermercado bien vestida, maquillada y peinada. Dentro de su presupuesto, cada una busca siempre lo que más la favorezca para verse bien”, sostiene la psicóloga Beatriz Goldberg, autora de los libros Cómo lograr plenitud a través de la autoestima y Mujeres en cambio, entre otros. Para evidenciar el lugar que aquí se le asigna a la belleza, la especialista menciona una situación recurrente, conocida por todos –ya sea como protagonistas o como testigos–. “Cuando una mujer se separa del marido, enseguida le echa la culpa al cuerpo. Lo primero que hace es tratar de bajar de peso y cambiar de look. Recién después se pone a pensar en las asignaturas pendientes”.

“Se mostraban ajustadas pero no pasaba nada, lo que quedó aún más de manifiesto cuando se difundió el uso de la bikini cola less. ‘Te muestro la cola pero no creas que soy fácil”. Susana Saulquin.

La mujer argentina se preocupa por ser atractiva. Va al gimnasio, hace tratamientos de belleza e incluso se somete a cirugías estéticas. Pero hay algo aún más importante que todo eso a la hora de seducir: la actitud. “La argentina es provocativa. Está muy pendiente de atraer y tiene una actitud especial en la forma de caminar, de bailar y de gesticular”, dice la especialista. “Hoy en día la mujer se masculinizó y el hombre se feminizó. La mujer toma una actitud de autosuficiencia y de ‘yo puedo todo’. Y encara al hombre dejándolo en una posición muy cómoda. A ellos les gusta pero también los apabulla y les surge el miedo al compromiso”, advierte. 

Mirar pero no tocar

A la hora de enumerar el Top 10 de las mujeres más sexys del mundo, el sitio Swoop The World da una descripción de cada una de ellas. En el turno de la Argentina, que encabeza la lista, dice algo así: “Compiten con las colombianas como las mujeres latinas más sexys. Son mujeres hermosas que cuidan de sí mismas. También se destacan por el hecho de que no son fáciles de llevar a la cama. Si te gusta mirar pero no tocar, este es tu lugar”. 

“Hay algunas que son muy sexys pero después les duele la cabeza”, apunta Goldberg siguiendo con la idea. Y parece que hay toda una tradición en ello. Así lo explica la socióloga especializada en el vestir Susana Saulquin: “Desde los sesenta, las mujeres argentinas tuvieron como característica usar prendas muy ajustadas, lo que en general es sinónimo de sexy. En los ochenta se impusieron aquí los jeans de calce profundo y la moldería debía modificarse para entrar a la Argentina porque de otra forma no se vendía.  Le daban mucha importancia al ajuste del cuerpo. Al mismo tiempo tenían como un histerismo respecto a la relación con los hombres. Es decir, se mostraban ajustadas pero no pasaba nada, lo que quedó aún más de manifiesto cuando se difundió el uso de la bikini cola less. ‘Te muestro la cola pero no creas que soy fácil’”. 

Pero algo empezó a cambiar en los últimos años y las mujeres están dejando de lado la histeria y van al frente. “Con el gimnasio y las cirugías estéticas, desde el año 2000 el cuerpo comenzó a verse como una mercancía. Y hace unos cinco años, con las redes sociales, esto se potenció de una manera increíble. Las mujeres abandonan ese comportamiento histérico. En el mundo siempre hubo una idea de que la mujer argentina es muy linda y ahora, además, está liberada. Está muy segura de sí misma y va al frente a tal punto que los hombres quedan un poco sorprendidos”, apunta Saulquin. “En este momento hay todo un desplazamiento. Antes la sexualidad se sublimaba en la ropa. Ahora las redes sociales están ocupando el lugar de comunicar lo que soy. Es un cambio feroz”, afirma. 

Creérsela, el primer paso 

¿Existe un manual para ser sexy? ¿Se pueden dar consejos en esta materia? Según Saulquin, el primer paso es creérsela. “Hay que pensar que sos apetecible, creértela. Ese es el consejo más importante para ser sexy”. Según Goldberg, esta es la clave: “Buscar la mejor versión de una misma, resaltando lo positivo que se tiene”. A ella le gusta hablar de un “lifting natural”. “Cuando estamos plenas, contentas con lo que hacemos, con la pareja, con los hijos, encaramos diferente la vida e irradiamos sensualidad”, dice.  Y, a la hora de pensar en la imagen, es primordial respetar el estilo propio e ir despacio si se quiere un cambio de look. “Siempre que busquemos modificar algún aspecto de nuestra imagen, debemos procurar hacerlo gradualmente ya que, al no estar  acostumbradas a la nueva imagen que nos devuelve el espejo, es posible que dejemos de usar estas prendas y complementos, más allá de que nos queden bien. Así que cada una debería hacerlo poco a poco, a su ritmo y sin apurarse”, precisa la asesora de imagen Malpeli de Jordaan.

Sexy vs. sensual

Tini de Bucourt  fue modelo y ahora da talleres para enseñarle a la mujer a aceptarse y a potenciar sus posibilidades naturales. Para ella hay una gran diferencia entre una mujer sexy y una sensual. Tini dice que, definitivamente, las argentinas son más sexys que sensuales. “La mujer sexy es esa mujer que necesita de la mirada y la aprobación del otro, que pone mucha carga en su afuera. Intenta llamar la atención con el vestuario, con el pelo y los zapatos. La mujer sensual, en cambio, atrae por su presencia sin necesidad de que la miren o no”.

“La mujer sexy necesita de la mirada y la aprobación del otro. Intenta llamar la atención. La mujer sensual atrae por su presencia sin necesidad de que la miren o no”. Tini de Bucourt

De Bucourt sabe de lo que habla porque ella misma pasó por ese proceso.“En un momento estaba muy necesitada del aplauso de afuera”, recuerda. La sensualidad empieza, en cambio, cuando la mujer se conecta con ella misma, con su interior. “Una mujer sensual es una mujer que escucha, que no habla por hablar, que es femenina, que tiene buena postura y ritmo al caminar, que hace cosas que le dan placer, que pone en marcha sus talentos y que brilla por la satisfacción que le dan las cosas que hace. Busca su bienestar, obviamente se cuida, pero porque ella quiere estar bien, no por la mirada del otro. Cuando se necesita tanto llamar la atención, hay muy poco tiempo para saber en realidad quién soy”, concluye.

La lencería, un mimo a la autoestima 

La mujer también quiere sentirse atractiva puertas adentro, y la lencería es uno de los rubros que más cambió últimamente. “La lencería cobra importancia en la actualidad porque se la recategorizó. Gracias a la variedad de diseños, estilos, colores, estampas y cortes, podemos elegir las opciones ideales para sentirnos mejor. Por eso, a veces, cuando queremos hacernos un mimo, invertimos en ropa interior que nos haga sentir especiales”, apunta Laura Malpeli de Jordaan. El cliché vincula a la lencería sexy con dos atributos: rojo y encaje. Aunque esa fórmula no suele fallar, no hay que descartar las nuevas oportunidades. Cada vez hay más loca-les que ofrecen lencería de diseño y las marcas del rubro innovan todo el tiempo con nuevos modelos.


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