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Como nuevos


Por Belén Herrera.


Como nuevos
La oxigenación hiperbárica es uno de los tratamientos más novedosos. Inspirar oxígeno a presión contribuye a mejorar la salud y también potencia los tratamientos de belleza. Lucir y sentirse mejor, de eso se trata.

Cuando la salud está en juego, cualquier terapia que colabore con los tratamientos de la medicina tradicional es válida. Muchas veces son los médicos quienes recomiendan la oxigenación hiperbárica (HBO, por su sigla en inglés). ¿Pero de qué se trata esta terapia que cada día tiene más adeptos?
Esta técnica consiste en la inspiración de oxígeno a una presión atmosférica superior a la habitual. “El oxígeno, al estar a mayor presión, se transforma en un líquido que circula en nuestro plasma. Como está libre de la combinación con proteínas, llega a lugares del cuerpo donde el aire que respiramos, con solo un 21% de presencia de este gas, no puede llegar. De ahí provienen todos sus efectos terapéuticos”, explica el doctor Oscar Serqueira, jefe de la Sección de Medicina Hiperbárica, dependiente del Servicio de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental de la Prefectura Naval Argentina y director médico de Hiperbayres. 

Ustedes se estarán preguntando dónde y cómo se realiza. Vayamos por partes. Se hace dentro de una cámara hiperbárica, que es un recinto metálico testeado y con todo tipo de mediciones de seguridad. Además, está presurizada al valor que cada paciente necesita. “De esta manera se simula una ‘profundidad’ que puede llegar a un máximo de 20 metros (tres atas, es decir, tres atmósferas absolutas). Cuando se respira a una atmósfera se consumen 20 litros/minutos de este gas; cuando se lo hace a 2,3 atmósferas, se respira a 50 litros/minuto. Esta es la razón por la que llegamos a concentraciones tan altas de oxígeno a nivel plasmático”, detalla Serqueira.

La sesión puede variar de 60 a 90 minutos dependiendo del tipo de patología que se quiera tratar. Una vez que se cierran las puertas de la cámara, el paciente puede leer, charlar o escuchar música, mientras respira oxígeno puro por medio de máscaras especiales o cascos, según sea necesario. “Los beneficios consisten en mejorar la oxigenación de los tejidos, corrigiendo la hipoxia, lo que conlleva a un mejor metabolismo celular, con una más rápida respuesta antiinflamatoria, disminución de los tiempos de cicatrización, mayor cantidad y mejor calidad de colágeno, rápida disminución del edema del sistema nervioso central y de los tejidos blandos, y potenciación de ciertos antibióticos (quinilonas, sulfamidas aminoglucócidos)”, afirma el doctor Gustavo Mauvecin, director médico del Centro de Medicina Hiperbárica y vicepresidente de la Sociedad Argentina de Medicina Hiperbárica y Actividades Subacuáticas (SAMHAS).

HBO en la medicina tradicional 

Son muchas las patologías que pueden tratarse con este método. La intoxicación con monóxido de carbono, las lesiones por aplastamiento, las quemaduras térmicas, los accidentes cerebrovasculares agudos trombo-embólicos, la esclerosis múltiple, las insuficiencias vasculares periféricas agudas, el infarto de miocardio y otras insuficiencias cardíacas, y lesiones graves de la médula espinal son algunos de los males que pueden mejorar gracias a la HBO. “Por ser una herramienta más del arsenal terapéutico, la oxigenación hiperbárica se aplica en forma conjunta con la medicina ‘tradicional’. De hecho es un coadyuvante de ciertos antibióticos, ya que potencia su efecto”, asegura Mauvecin. En todos los casos esta técnica no solo debe ser indicada por el médico, sino que además tiene que ser realizada por un profesional que esté debidamente capacitado para llevar a cabo este procedimiento. Al respecto Serqueira aclara: “Solo cuentan con autorización los médicos con posgrados de medicina subacuática e hiperbárica que son los que la Sociedad Argentina de Medicina Hiperbárica y Actividades Subacuáticas reconoce como profesionales”.

El doctor Mauvecin destaca lo siguiente: “La contraindicación absoluta para realizar un tratamiento de oxigenación hiperbárica es la presencia de un neumotórax sin drenaje. También hay contraindicaciones relativas, que incluyen claustrofobia, fiebre muy elevada de origen desconocido, epilepsia y  tratamiento con agentes antineoplásicos (citostáticos)”.

Si bien, a priori, la HBO no presenta posibles riesgos, el oxígeno debe ser administrado de manera tal que se logre la dosis adecuada para cada paciente y patología. “El oxígeno tiene dos efectos adversos cuando se administra en exceso, que son un efecto a nivel pulmonar, para lo cual se requiere una larga exposición a respirar presiones parciales de oxígeno elevadas, y la otra es a nivel del sistema nervioso central, que puede desencadenar convulsiones. Pero si el oxígeno hiperbárico es administrado por un profesional experto y debidamente entrenado, estos riesgos se minimizan”, dice Mauvecin.   

Según el tipo de patología, suelen necesitarse de diez a cuarenta sesiones. La mejoría en traumatismos donde existe herida abierta se observa en la segunda aplicación, mientras que en los politraumatizados y quemados se pueden ver cambios desde la primera sesión. En tanto, en los casos de infección se ven avances entre la segunda y tercera aplicación. En la Argentina esta terapia está muy vinculada a la medicina del buceo y, a pesar de los beneficios, no tiene tanta promoción. “La oxigenación hiperbárica ayuda a controlar más rápidamente cierto tipo de infecciones, acorta el período de cicatrización de heridas y de consolidación de las fracturas. Reduce la cantidad de amputaciones en las lesiones traumáticas agudas y en los cuadros por insuficiencia arterial (diabetes, colagenopatías, vasculitis, etc.). Todo esto redunda en una menor cantidad de días de hospitalización, lo que hace que el giro cama sea mayor, y así se mejora la calidad de vida de la población”, afirma Mauvecin.  Es justamente por este motivo que el doctor Héctor Campos, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Hiperbárica y Actividades Subacuáticas (SAMHAS), sostiene: “A la brevedad se debe incentivar la creación de centros de medicina hiperbárica en los hospitales municipales”. 

En la medicina estética 

Además de los cuantiosos beneficios que tiene dentro del campo de la salud, la HBO puede ser utilizada para la medicina estética. “En el posquirúrgico inmediato, logra disminuir rápidamente el edema al mejorar la oxigenación de los tejidos y, de esta manera, acelera el proceso de cicatrización y mejora la calidad y cantidad de colágeno”, manifiesta Mauvecin. Y el doctor Campos agrega: “La utilizamos también en los deportistas de alto rendimiento con el objeto de incrementar la capacidad aeróbica y recuperarlos de las sobreexigencias, para acortar el tiempo de la recuperación de cirugías, y para tratar los esguinces y desgarros”, explica Campos. La ciencia avanza con tratamientos nuevos para mejorar la calidad de vida de los hombres. ¡Bienvenidos! 

Diabéticos y sus beneficios 

Para las personas que sufren diabetes, un tratamiento de HBO permite cicatrizar y curar úlceras y lesiones al eliminar la falta de oxígeno en los tejidos. Se usa, sobre todo, para las lesiones en los miembros inferiores, denominadas “pie diabético”.

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