INVESTIGACIÓN


¿La oficina? ¡Uno mismo!


Por Daniela Calabró.


¿La oficina? ¡Uno mismo!
Teletrabajo, freelancers, trabajo 3.0… Todo apunta a lo mismo: a optimizar el tiempo y equilibrar la vida profesional con la profesional. ¿De qué se tratan estas tendencias que conforman el nuevo mapa laboral mundial?

Laula, doctora en Bioquímica, trabaja en un laboratorio nacional especializado en capacitar al personal de laboratorios extranjeros para el testeo de calidad y la puesta en producción de diferentes proyectos. Alterna jornadas en la oficina con días de trabajo desde su hogar y viajes a los países donde realiza su tarea. Cuando está en casa, los seguimientos los hace vía Skype. Bondades de la tecnología. El caso de Paula es uno de los tantos de un tema que pisa cada vez con más fuerza: el home office o teletrabajo. No fue hasta entrado el nuevo siglo que varias empresas, impulsadas por las nuevas tecnologías, empezaron a ofrecer la posibilidad de trabajar fuera de la oficina. Por “fuera de la oficina”, entiéndase a una cuadra, dos, cuatro horas de distancia… o en otro país. 

Sí, la tendencia trasciende límites geográficos. Lo puede afirmar Karina Nahon, una directora creativa con veinticinco años de experiencia, que trabaja para una empresa ubicada en… Dubai. Especialista en branding, publicidad y contenidos multimedia, vivió durante nueve años en Nueva York, desempeñándose para varias organizaciones (diseñó un portfolio de canales para Discovery International). Su cliente ahora vive en este rincón de Emiratos Árabes y la contrató a distancia como Directora Creativa de su compañía (hizo la campaña de Emirates?Airlines, entre tantas otras). “Nos comunicamos por Skype. La mañana de ellos es nuestra medianoche; coincidimos poco, les mando el material por mail”, cuenta Karina, que no cumple horarios sino objetivos. “La llegada de Internet supuso un cambio de paradigma en el mundo laboral y en la manera de entender el concepto de trabajo”, introduce en el debate el licenciado Jorge Araujo, director de Nubelo Argentina y Chile, una plataforma digital que nuclea empresas con trabajadores on-line. “Y aunque, tal vez, la falta de confianza ralentizó el proceso un poco más de lo que se esperaba, ya antes de 2009, el 14% de las empresas que hoy en día utilizan servicios profesionales a distancia apostaron por esta metodología de trabajo”. Pero ¿de qué se trata el teletrabajo? De acuerdo con el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, es “el trabajo realizado a distancia, mediante el uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación, en el domicilio del trabajador o en otro, siempre que sea ajeno al empleador”.

Esto significa que uno pertenece a la empresa, pero trabaja a distancia. Distinto es el cantar del freelancer: “La diferencia es que el segundo es contratado para proyectos puntuales y no pertenece a la compañía. En el teletrabajo, la persona puede trabajar todo el tiempo o parte del tiempo desde su casa, pero pertenece a la compañía”, dice Pablo Molouny, gerente general de Trabajando.com Argentina. Sin embargo, en la era de las comunicaciones, todo se entrelaza y nada es, como quien diría, ni tan calvo ni con dos pelucas. Araujo introduce un concepto que engloba a las dos modalidades anteriores, pero con una fuerte impronta freelance: el trabajo 3.0. Y lo explica: “Es una modalidad desarrollada exclusivamente de forma on-line, en la que particulares y empresas pueden contratar a trabajadores en cualquier lugar del mundo, y el trabajador no necesita acudir a una oficina, sino que puede hacer su trabajo desde cualquier dispositivo móvil”. En este caso, los trabajadores pueden, o no, pertenecer circunstancialmente a la empresa.

En ascenso 

Para Viviana Díaz, coordinadora de Teletrabajo del Ministerio de Trabajo de la Nación y Presidenta del Grupo de Teletrabajo para América Latina y el Caribe, el teletrabajo está dejando atrás su fase experimental para convertirse en un instrumento masivo y eficaz. “Existe un notable incremento en la aplicación del teletrabajo en nuestro país. Ya se encuentra instalado en el sector privado y, paulatinamente,  va haciéndose lugar en el sector público”, dice quien, en estos momentos, está preparando un libro sobre el teletrabajo y la negociación (puntualmente, los métodos de gestión electrónica de disputas).

“Uno de los mayores costos que tienen las compañías son los espacios que utilizan para sus empleadores. Lo primero que hacen las empresas low cost es reducirlos”.
Pablo Molouny

Los números confirman las dimensiones del boom: Nubelo, por ejemplo, previó, para finales de 2014, que el trabajo 3.0 alcanzaría a más de mil millones de trabajadores, lo que representa el 37,2% del total de la fuerza laboral. ¿Qué pasará al cierre de este año? Según la consultora International Data Service, casi el 40% de la población económicamente activa del mundo trabajará de forma remota. Estas cifras tienen un por qué: tanto las empresas como los trabajadores encuentran varios beneficios en el nuevo paradigma laboral. “Uno de los mayores costos que tienen las compañías son los espacios que utilizan para sus empleados. Lo primero que hacen las empresas low cost es reducirlos; con el teletrabajo pueden llevarlos a cero”, comenta Molouny. Araujo asiente y acota: “Otra de las ventajas a la hora de contratar profesionales desde plataformas 3.0 es la posibilidad de buscar talentos en cualquier lugar del mundo. De hecho, en nuestros relevamientos detectamos que el 60% de los trabajadores 3.0 ya ha trabajado para clientes de otros países”. 

Para los profesionales, tener la oficina en casa también presenta varios puntos a favor. Así los resume Díaz: “El primero es la posibilidad de ahorro en traslados y en compra de alimento. Por otro lado, teletrabajar implica tener más tiempo libre, lo cual ayuda en el cuidado de los hijos y de los ancianos de la familia. Por último, evitar los tiempos muertos de traslado y las complicaciones del tránsito convierte al teletrabajo en una herramienta que disminuye el estrés y el ausentismo”. 

Quién es quién

Con España a la cabeza, los países de habla hispana están muy avanzados en materia de teletrabajo. Un ranking llevado a cabo por Nubelo ubica a la Argentina en el quinto lugar. Ese mismo relevamiento trasluce que, tanto aquí como en todo el planeta, los ciudadanos jóvenes son los que se inclinan por esta modalidad.

“El 72% de la millennian generation, nacida entre el 1981 y 1995, asegura que le gustaría dejar su trabajo actual y comenzar un estilo de vida vinculado al trabajo 3.0”, apunta Araujo. Y continúa: “Solo el 15% de los trabajadores 3.0 tiene más de 45 años. El rango más predominante se encuentra entre los 26 y los 35 años, seguido por los que tienen entre 34 y 36”. 

“Existe un notable incremento en la aplicación del teletrabajo en nuestro país. Ya se encuentra instalado en el sector privado y, paulatinamente, va haciéndose lugar en el sector público”. 
Viviana Díaz

Por otro lado, el experto añade que hay un leve predominio de hombres sobre mujeres y que el 60% tiene un título universitario. ¿El ranking de puestos más permeables? Programación de sistemas operativos, diseño, creación de contenidos, traductores, especialistas en marketing digital, locutores y project manager. En lo que a se refiere a teletrabajo, Díaz cuenta que lo implementan mayoritariamente las grandes compañías nacionales y multinacionales. En cambio, el trabajo 3.0, según relata Araujo, es más elegido por pequeñas y medianas empresas e, inclusive, por emprendedores unipersonales.  

Para ser un teletrabajador 

Entrar al mercado del trabajo on-line tiene sus secretos. El primero es estar actualizado en materia de tecnología. Si bien casi todos los aspirantes a estos puestos son nativos digitales, en algunos casos es aconsejable tener una capacitación específica de acuerdo con cada profesión. Por otro lado, es importante articular el CV de forma correcta. “Además de describir todas las habilidades, es importante hacer hincapié en las preferencias. Así como, a veces, se detalla la disponibilidad horaria o la predisposición para viajar, aquí  es importante aclarar que nos interesa el teletrabajo, que contamos con infraestructura en nuestra casa y que tenemos las aptitudes para hacerlo”, recomienda Molouny. Y prosigue: “En cuanto al espacio, lo ideal es tener un escritorio aislado de la familia y mentalizarse a seguir una rutina para no tentarse con la libertad de estar en casa. Si uno no tiene la fuerza mental para hacerlo, va descuidando las responsabilidades”. 

Díaz  coincide con el concepto y concluye: “Es importante el perfil actitudinal: si uno no puede autogestionarse y administrar su propio tiempo, no puede teletrabajar. Muchas personas requieren un período de transición hasta que definitivamente lo adoptan. Cuando lo logran, los beneficios no tardan en salir a la luz”. 

Los profesionales eligen el trabajo 3.0...

• porque les permite administrar su tiempo. 
• porque pueden trabajar desde casa.
• porque tienen una amplia oferta de proyectos.
• porque se sienten más productivos.Las empresas eligen el trabajo 3.0... 
• porque pueden elegir un trabajador para cada proyecto.
• porque tienen la opción de buscar profesionales de otros lugares del mundo.
• porque reducen los costos de mantenimiento de la oficina.
• porque anulan el riesgo de problemas interpersonales entre colegas.

El futuro

Los impulsores del teletrabajo agregan, a sus beneficios conocidos, el impacto ambiental y la descentralización de las grandes urbes.“Claramente, no podemos seguir trabajando con este tipo de diseño de ciudad. Buenos Aires ya empezó a dar los prime-ros pasos hacia el cambio. Y aunque parezca utópico, el trabajo remoto ayuda mucho, porque cambia el sentido vehicular, contribuye a que haya menos accidentes y reduce la inversión en infraestructura”, describe Pablo Molouny, de Trabajando.com.“El teletrabajo permite llevar la ciudad al campo, y no viceversa –si es que uno puede elegir quedarse en el lugar de origen y desarrollarse allí–. Por otro lado, suma un gran aporte al medio ambiente, por la disminución de los gases que emiten los vehículos”, agrega Viviana Díaz.


nueva, todos los domingos con:


El Norte La Capital Nuevo Diario El Día La Gaceta Rio Negro Primera Edición Uno - Mendoza Uno - Entre Ríos Uno - Santa Fe Diario Norte Puntal - Córdoba La Nueva Diario Democracia El Independiente Diario Norte