INVESTIGACIÓN


Un golazo


Por Mariano Petrucci.


Un golazo 

El mindfulness es el arte de la atención y la respiración. En la actualidad, esta práctica budista milenaria se está aplicando con éxito en deportistas de alto rendimiento. Cómo puede forjar mejores atletas.

Más de diez mil horas en los últimos cuarenta años. Ese es el tiempo que le dedicó a la meditación Matthieu Ricard, el monje budista que saltó a la fama al ser nombrado “el hombre más feliz de la Tierra”. Así lo determinaron los especialistas que examinaron su cerebro en el Laboratorio de Neurociencias Afectivas de la Universidad de Wisconsin. Lo conectaron a más de doscientos cincuenta sensores para hacerle resonancias magnéticas nucleares, y así detectar sus niveles de irritabilidad y satisfacción. La conclusión: las emociones positivas del asesor del Dalai Lama están muy por encima de los parámetros normales. 

Ricard reside en un monasterio en Nepal, y amanece cada día sentado en una pradera, contemplando el imponente Himalaya. Es uno de los máximos exponentes del mindfulness, una práctica budista milenaria, que empezó a difundirse en Occidente en la segunda mitad del siglo XX. En la actualidad, no solo sumó a millones de adeptos, sino que esparció sus redes hacia ámbitos donde hallar un signo de meditación parecía más difícil que encontrar una aguja en un pajar.

Uno de ellos es el deporte de alto rendimiento. Sí, atletas de elite están echando mano a esta técnica que tiene como prioridad calmar la mente, relajar el cuerpo y equilibrar el espíritu. “Por mindfulness se entiende la atención totalizadora e intencional en el momento presente, sin juzgarlo. Es una actitud, un estado de la mente, pero que puede convertirse en un rasgo duradero si se sostiene en el tiempo”, define el psicólogo Martín Reynoso. Y opina: “Se aplica a toda condición que produce estrés. Por eso, cada vez se utiliza más en el deporte, con el fin de combatir la disminución del rendimiento y del bienestar. El mindfulness consigue una mente más lúcida, fuerte y flexible, que se adapta a las presiones internas y a las distintas circunstancias ambientales”.   

Según Reynoso, son varios los fenómenos que pueden dispararse en la cabeza de un competidor. “Uno de los más comunes es la interferencia cognitiva/emocional. ¿En qué consiste? En un conjunto de pensamientos ruidosos o emociones displacenteras que socavan la autoconfianza y la fluidez de los movimientos, pero, sobre todo, la toma de decisiones. Dudas, incertidumbre, temor, fastidio o angustia se vierten en un combo peligroso que puede conducir al fracaso”, esgrime quien es coordinador de “Mindfulness Ineco” y director del posgrado “Mindfulness y aplicaciones a la salud”. Y sentencia: “Por lo tanto, el atleta necesita confiar en sí mismo, ser paciente y no flagelarse cuando los sucesos no acontecen como lo desea”.

El tenista Roger Federer, el golfista Tiger Woods, el futbolista Emilio Butragueño, el equipo de fútbol americano Seattle Seahawks, y los basquetbolistas Kobe Bryant, Lebron James y Pau Gasol son algunos ejemplos emblemáticos de talentosos que recurrieron al mindfulness para optimizar su performance. La clave está dentro de la cancha, pero también afuera. Phil Jackson, célebre coach de los Chicago Bulls y Los Ángeles Lakers, solía entrenar a sus dirigidos a oscuras o en un silencio absoluto. ¿La finalidad? “Así como precisábamos hierro para los músculos, teníamos que fortalecer el alma”, aseveró Jackson.

Gil Reyes, norteamericano hijo de mexicanos, es otro defensor de esta modalidad: fue él quien le inculcó a Andre Agassi que el dolor era parte de la vida. Lo mismo hizo con David Ferrer (y estuvo a punto de ser coach de Guillermo Coria). “Comencé a creer en mí mismo”, confesó el tenista español cuando le preguntaron el motivo por el cual ingresó al top ten del ranking de la ATP.
Un informe del club español Granada revela: “La exigencia física y psicológica de los partidos, el aislamiento familiar por períodos prolongados y la imposibilidad de realizar actividades acordes con su edad, entre otras demandas, hacen que el deportista de élite necesite asegurar una elevada salud mental para hacer frente a su entrenamiento diario”.

Por otro lado, en el libro Mindfulness para todos los días, puede leerse: “El ejercicio físico y el ejercicio de la atención son aliados naturales que pueden reforzarse mutuamente. Los investigadores han descubierto que los sujetos que practican un ejercicio físico moderado antes de realizar una prueba que mide su grado de atención obtienen mejores resultados que los sujetos que no han realizado ningún ejercicio físico. El ejercicio contribuye a reforzar la habilidad del cerebro a la hora de eludir las distracciones y facilitar la concentración. La razón para ello es sencilla: el deporte trae el cuerpo al aquí y al ahora, somos conscientes de la respiración y el movimiento de los músculos, medimos nuestros límites físicos y la liberación de endorfinas en el cerebro propicia un estado de relajación idóneo para el cultivo de la atención plena”. 
Claridad, eficiencia, buen humor, optimismo. El éxito pareciera radicar allí. Lo avalan los científicos: un estudio norteamericano confirma que veinte minutos de meditación equivalen a cuatro horas de sueño. Y otro desarrollado por el psicólogo Michael Posner, de la Universidad de Oregón, demostró que meditar regularmente aumenta las conexiones neuronales en áreas cerebrales vinculadas al ánimo y el comportamiento. El dato: en ese rincón del cerebro se manifiestan trastornos como la demencia senil, las adicciones y la depresión, lo que permitiría suponer que podrían utilizarse técnicas de meditación para aminorar estos tipos de padecimientos. 

Manos a la obra 

El licenciado Reynoso admite que, si bien están apareciendo trabajos inéditos en torno al mindfulness, aún abunda el desconocimiento con respecto al tema, amén de la falta de inversión en lo que se refiere al entrenamiento de la mente de los atletas. 
En Ineco cuentan con el innovador “Programa de optimización cognitiva para deportistas de alto rendimiento”, que proporciona herramientas para regular la ansiedad, los sentimientos, la memoria a corto y mediano plazo, la reacción, la anticipación, el reconocimiento de patrones, la concentración, y la toma de decisiones a alta velocidad. “Ya lo empleamos de forma individual y grupal: con futbolistas juveniles y, recientemente, con runners. En el caso de los equipos es muy beneficioso, ya que enriquece los lazos entre sus integrantes, resolviendo las diferencias. Nuestra frase es ‘Al de-safiar constantemente a nuestro cerebro, hacemos uso de su plasticidad y descubrimos un mundo que pensábamos que no estaba disponible. Una vez que se acepta el reto, se crean nuevas conexiones con resultados sorprendentes’”, aporta Reynoso.

Un programa de mindfulness deportivo debe persistir, al menos, ocho semanas. Estas cifras se manejan en el amateurismo; para los profesionales, puede extenderse de tres a seis meses. Uno de ellos es el “Mindful Sport Performance Enhancement (MSPE)”, ideado inicialmente para arqueros y golfistas. ¿De qué se trata? Comprende escaneos corporales, yoga consciente, meditación sentada y ejercicios de rendimiento con atención plena, incluyendo la exposición controlada a los estresores de competencia (ruidos, presiones psicológicas, etcétera). “El mindfulness desarrolla atención (fundamentalmente, la contextual), relajación, tolerancia a los obstáculos, asertividad, resiliencia y autoestima. Obviamente, todo depende del compromiso y las particularidades de cada individuo: hay quienes tienen ‘mindfulness disposicional’ y rápidamente entran en sintonía, mientras que otros tienen mayor dificultad para nutrirse de él”, explica Reynoso.

“Tenemos que hacer una pausa en nuestra experiencia, lo suficientemente larga como para poder sentir el presente y, de ese modo, conocerlo y aprender de él para seguir adelante. Sin embargo, solemos estar preocupados por el pasado o por el futuro”, expresa Jon Kabat-Zinn, biólogo molecular, uno de los mayores exponentes del mindfulness. “Cuando no nos dejamos atrapar por nuestros prejuicios, opiniones, proyecciones y expectativas, emerge la oportunidad para liberarnos de la camisa de fuerza de la inconsciencia. La atención plena no va a entrar en conflicto con ninguna creencia o tradición, ni va a intentar vendernos nada”, concluye quien integra, junto al Dalai Lama, el Mind and Life Institute. 

Bondades del mindfulness deportivo 

•Reduce los niveles de estrés, agresividad, irritación y reactividad a entornos hostiles u opresivos.
•Logra una concentración profunda.
•Mejora la neuroplasticidad cerebral y la adaptación a los problemas (solucionándolos de forma creativa).
•Regula las emociones.
•Aumenta la autoconfianza, la autoestima.
•Disminuye la sensación de temor. 
•Concientiza sobre el momento presente, para sortearlo de la mejor manera.
•Controla la presión arterial.
•Optimiza el rendimiento.
•Promueve un estilo de vida sano, asertivo, pleno e integral.
•Consigue la relajación.

Más información:
www.mindandlife.org
www.ineco.org.ar/ineco-deportes
www.webmindfulness.com
www.mindfulnet.org

nueva, todos los domingos con:


El Norte La Capital Nuevo Diario El Día La Gaceta Rio Negro Primera Edición Uno - Mendoza Uno - Entre Ríos Uno - Santa Fe Diario Norte Puntal - Córdoba La Nueva Diario Democracia El Independiente Diario Norte